El zumo del juego. Por Betty Badaui

Fenia, vino Adelón. Comimos, bebimos, nos bañamos, hicimos el amor… Y tengo deseos de llorar. ¿Recuerdas, Fenia?, nos disputábamos sus cerezas, hicimos un pacto…, y te gané, Fenia. Al menos, eso creímos. Adelón hacía escala en tus ojos de fuego, con ellos marcaste su cuerpo que fulguraba de placer; yo también era de fuego, hermana, buscaba los frutos del bosque y los ordenaba primorosamente para levantar castillos jugosos, palpitantes; con verdes pisos y maduras ventanas. ¡Cuántos castillos pisoteé mientras contemplaba, furiosa, cómo chorreaban los jugos azules, granates, naranjas, verdes… Me acostaba ardorosa sobre los ácidos o dulces zumos mientras tú,… Leer más

Ángel en la ventana. Por Yolanda Sáenz de Tejada

A esa tarde, en la que el mundo decidió ser original. Un hombre en una ventana (bueno, mejor, un chico en el balcón). Entonces: un chico en el balcón con un albornoz blanco. Yo, en la calle, saliendo de una zapatería (donde me había probado esos zapatos de tacón que nunca me compro). Él se asoma desde un segundo piso (el chico) y yo, desde el mundotierra, miro hacia él. Y lo veo bailar (con el albornoz abrochado) una canción de Massive Attack. Se mueve bien… Me detengo, freno el mundo con mis labios y lo miro. Es un jueves… Leer más

Ritos. Por Pablo Romero Velasco

RITOS A veces me tumbo y desearía quemar mi cuerpo. No el cuerpo de esta mano, de este brazo, de esta pierna, de este ojo de esmeralda, no, a este incluso le cogí un poco de cariño. (aún guardo la esperanza de que estos pies algún día lleven mis ojos a tus ojos) Lo que yo quiero quemar es este cuerpo de recuerdos este conjunto de errores, de confabulaciones; quisiera hacer una pira funeraria con todos mis poemas sobre los días no ocurridos y un día poder decir: ya no voy a llorar más. Pablo Romero Velasco Blog del autor Leer más

Tiempo de odio. De Andrzej Sapkowski

El libro: «Decir que la conocí sería una exageración. Pienso que, excepto el brujo y la hechicera, nadie la conoció de verdad jamás. Cuando la vi por vez primera no me causó especial impresión, incluso pese a las extraordinarias circunstancias que lo acompañaron. Sé de algunos que han afirmado que al instante, a primera vista, percibieron el hálito de la muerte que seguía a esta muchacha. A mí sin embargo me pareció completamente normal, y ya por entonces sabía yo que no era normal, por eso me esforcé en mirar, descubrir, percibir lo extraordinario en ella. Pero nada vi y… Leer más

Amanecer. Por Germán Gorraiz

Amanecer… sólo amanecer. Acariciar la luz, humedecer la brisa y despertar…. despertar atardeciendo. Atardecer… ausentarse del alma suspendida la hora, hundirse en la nada y agonizar… anochecer agonizando. Morir… perderse en el vértigo del azul, intuir la brisa, deshojar la vida y regresar… regresar amaneciendo. GERMÁN GORRAIZ Leer más

Un dique contra el pacífico. Por Brisne

«Lo único que hace la felicidad es el dinero. Sólo a los tontos no les hace felices» Leí hace unos días ya, un dique contra el pacífico de Margueritte Durás. Es el tercer libro suyo que me leo, y me sigue sonando igual, puede que mucho más duro incluso que otros de la misma autora. Sigo viendo los mismos personajes que en otros libros suyos, quizá sea porque es una mujer que escribe sobre sus vivencias. Y eso que el estilo es innegablemente bueno, refleja perfectamente las condiciones de vida de un blanco pobre en Indochina. Ellos, los pobres solo… Leer más

El nido de los loros. Por Dorotea Fulde Benke

En el nido de los loros verdes, ¿regirán reglas de cortesía? ¿Habrá turnos de visita, para comer, poner huevos o hacer el amor? La verdad es que son loros chillones, hasta el verde de sus plumas es eso, chillón, y sus voces roncas penetran en la siesta, perforan el ruido de los motores de la autopista cercana, proclaman a todas horas del día –porque ¡benditos sean! son aves diurnas que tan pronto caiga la noche observan un silencio absoluto– su hazaña de colonizar una parte de la costa andaluza viniendo de otro continente. ¿Cómo dices? ¿Que estoy obsesionada con los… Leer más