No es que esté de rodillas, es que soy así. Podéis decir que soy bajito, enjuto o pequeñito porque la verdad es que no supero el metro y medio. seguir leyendo »
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No es que esté de rodillas, es que soy así. Podéis decir que soy bajito, enjuto o pequeñito porque la verdad es que no supero el metro y medio. seguir leyendo »
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Todavía me acuerdo, de esa noción femenina e impaciente perdida en sus bosques mentales. Quizás, originalmente contenida por esa luciérnaga nocturna experta en las visitarla a primeras horas matutina. seguir leyendo »
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Ese día había recorrido más de doscientos kilómetros para volver a la ciudad de sus lamentos. Lo atosigaba pensar que el lunes siguiente le esperarían agotadoras reuniones de trabajo. seguir leyendo »
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Pablo era un hombrecillo pequeño. Tan pequeño que le temía a todo. Incluso a las colillas que la gente tiraba al suelo. Las que estaban en los ceniceros no le importaban, el problema era las que tocaban el suelo. seguir leyendo »
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Había salido deprisa de su casa, ya iba tarde. Cerró la puerta blasfemando por qué el despertador no había sonado, no era la primera vez que le pasaba y tal y como estaban las cosas por la empresa no podía llegar otro día tarde. seguir leyendo »
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A mí me gustaba el Mirto. No sé si aquello sería amor, aunque yo con doce años y convertida en mujer de golpe tras la muerte de mis padres, ya estaba más en cosas de mayores que de críos. seguir leyendo »
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Es bien sabido que Pérez fue el auténtico descubridor de la penicilina en su pequeño laboratorio de Tal-Tal. Y que López en su esfuerzo sostenido, nunca descubrió nada, pero que estuvo cerca de ser citado profusamente en los anales de la ciencia. seguir leyendo »
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El caso del ingeniero Touberman ocurrió en el verano de 1931 en la provincia de Tucumán. En realidad el hecho sucedió con su esposa pero en los dos únicos periódicos donde fue publicado el asunto, se lo tituló como “El caso del ingeniero Touberman”, es decir haciendo referencia al marido, y obviando expresa y sospechosamente a la mujer. seguir leyendo »
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Cuando alguien está a la vera de un río y lo único que hace es mirar pasar el agua, el tiempo, la vida: esa persona está llorando, sangrando o muriendo. seguir leyendo »
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