1- La gran lección. Por Garrik, actor de la Inglaterra
El joven Ibn Arabi entrecierra sus ojos y, a modo de descanso, posa su mirada en ese Tigris enrojecido bajo un manto de crepúsculo. A su paso, Bagdad parece ovillarse, ennegrecerse paulatinamente, llenarse de noche y de estrellas y de una luna inevitablemente persa. Ibn Arabi ha desmontado y ha mordisqueado con fruición su cantimplora, procurando un sorbo de agua ya más caliente que tibio; también ha sacudido el polvo de su ropa, y ha tanteado por enésima vez el interior de su alforja, confirmando el manuscrito. El manuscrito… su Turmajan… Quizá el Maestro, al que verá con ansias, quiera… Leer más
