SIN POSTDATA. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Tú encharcas de atemporalidad mis arcas de vida, vacías cuencos llenos y completas mitades solas, templas los temblores vespertinos al salir de la ducha, gestas seísmos de alma, el espíritu en mil olas, y enciendes las noches de lluvia cuando el agua moja las dobleces más rizadas de mi flequillo. Eres el escudo, el sable y el blasón de mi lucha. Qué lágrima sin sal. Qué mirada sin pupila… Engarzas tu voz de doble filo y silencio incómodo en la rúbrica inexacta de mis noches y me condenas a la cárcel marmólea de tu cuerpo en abatimiento, en roce inconcluso,… Leer más

Arde París. Por Iben Xavier

Arde París en la hoguera del recuerdo, los relojes paran, el tiempo es infinito. Nada que pudiera permanecer se aleja, cercana está la cumbre de tu cuerpo. Lo demás, claro, es tan sólo lo demás y mientras tanto, resta una lágrima. Porque al llorar se regresa el tiempo. Cuando los ojos desecan no existes.  Iben Xavier Leer más