II Certamen de narrativa breve - Canal #Literatura
Concurso Caravaca
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relatos

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123-Lucia

 

La siesta se desperezaba bajo un cielo verdiazul de enero. El camino, como un viejo mensajero, traía y llevaba alguno que otro vecino, además de viento.
Era una siesta, calurosa como todas las del norte. Seguramente el perro pensaba lo mismo puesto que dormitaba bajo la mesa del patio.
Fue en ese verano del 1944 que sucedió todo. (más…)


122. Sábados de ida y vuelta

 

Entró al supermercado, como otros sábados, ya avanzada la tarde, y respiró con placer el fresco aire climatizado que la envolvió desde su ingreso al gigantesco edificio. Tomó un carro de los más grandes y dudó si le alcanzaría para toda la mercadería, porque haría compras para una semana entera. (más…)


121. Varano del Nilo

 

Varano: m. Gran reptil saurio del grupo de los lagartos, de patas cortas, cuello largo y lengua bífida: los varanos son carnívoros y carroñeros.

Pocos saben que a pocos metros de la Mezquita de Córdoba, bajo la plaza de Benavente, frente al Hospital del Buen Pastor, está todo hueco. (más…)


120. Envite

Por fin estamos frente a frente. Tú, sí, tú, no esquives mi mirada. No te dejaré escapar. No finjas estar sorprendido. He venido a exigirte una explicación por haber destrozado mi vida. Intentaste despojarme de todo lo que más quería en este mundo. (más…)


119. El rumor de Adan

El tedio había invadido a los habitantes del Paraíso, los días de la alegre y estrecha convivencia, quedaban atrás… muy atrás. (más…)


118. Flamante camino

Biiip-biiip-biiip

Mmm, ¿quién será el imbécil que llama a estas horas? Y qué sonido tan estúpido para un móvil. Ah, es la alarma. Pero si son las seis y media. El mundo no existe a estas horas. ¿Por qué puse una tan rara? Ya recuerdo. Me revuelvo y toco suavemente a Rosa, a mi lado, recordando que sus despertares no son precisamente muy alegres. (más…)


117. Que poco dura la felicidad eterna

Todos saben que no hay ningún destino tan indudable como la muerte, futuro nunca deseado y siempre temido por todos los que ansían lograr la felicidad, (más…)


116. Nervios

¿Qué es la vida? La humanidad ha dado todo tipo de respuestas para mí no es más que el tránsito entre dos certezas (nacer y morir), haz lo que quieras, piensa lo que te dé la gana, pero has nacido y al final morirás, el resto no importa. (más…)


115. Instantánea

Acaricio, rasgando suavemente el cobertor de la mesa, me llama la cama. Me alegro tanto de que me hayáis traído de vuelta a casa. (más…)


114. El olor de las guayabas

 

Hubo magia entre nosotros y ésta desencadenó, como no podía ser de otra manera, una cascada de fantasías. Soñadas con alevosía para romper los estrechos marcos de la prosaica y limitada “realidad”. Fantasías tan reales, al fin y al cabo, que inducen estados de ánimo, que entusiasman y liberan, que estremecen y hasta se llegan a somatizar. (más…)


113. El último cliente

En homenaje a mi padre y a mi abuelo Santiago.

Me encuentro al comienzo de redactar esta carta sentado en mi lecho de muerte, con la sesera pegada a la empapelada pared, (más…)


112. En la penumbra

A Margarita Rivas, porque cree en mí.

 

Abrió los ojos y sólo pudo distinguir un túnel negro sin final. Se quedó inmóvil sin atreverse a cambiar de posición, como cuando uno se despierta en medio de una pesadilla. Tardó algunos instantes en descubrir que aquella oscuridad no escapaba de su cerebro. (más…)


111. Los ojos

Había una isla en medio del océano donde habitaba toda la fauna conocida. Tenían su ley y su rey; el león, él dirigía el orden de aquel paraíso procurando que hubiera buena armonía entre todos los animalejos. (más…)


110.Y desde entonces, su odio duraría eternamente

De pequeñito, cuando los niños a quienes consideraba mis amigos se zarandeaban entre ellos y las niñas se susurraban secretos al oído, yo ya sabía lo que quería ser de mayor: un escritor fracasado. (más…)


109. Ángel de la guarda

 

Él entró, penetró en la oficina con las facciones encajadas y el rictus del cadáver que camina. Un metro noventa de músculo resentido cubierto con un trescuartos de cuero negro, tan negro como su ausente mirada. (más…)


108. Para Salvarte

Esclerosis múltiple. Blasfemó en voz baja y sin mirar al cielo. No lloró ni apretó los puños.

Esclerosis, degeneración irreversible. Múltiple, sin escapatoria. Poco a poco el cuerpo se independiza de la mente hacia el desorden. Al final, una asimetría de piernas y de brazos y de bocas y de gestos: el descontrol. (más…)


107. Horizonte

Avanzó con pasos titubeantes, abriéndose pasos entre la gente. “¿Y ahora?”, se preguntó. “Tranquila, es sólo un aeropuerto”, se tranquilizó luego. (más…)


106. Mi vida sin Angela

Me desperté con su luz, estaba tan cerca que parecía el mismo sol, tan cerca que creí tocarla.
Estaba preciosa, mucho mas que cualquier otra noche. Quizás porque la tenía justo delante de mis ojos y no había ningún obstáculo que entorpecía esa hermosa visión. (más…)


105. Libros vivos

Y el verbo se hizo carne
y vivió entre nosotros
Juan 1:14
La vida era la luz de toda la gente
Juan 1:4

Un sordo estertor de libros fue lo primero que Ana y Carlos escucharon al abrir la puerta de su casa tras unas largas vacaciones. (más…)


104. Obturaciones

Otra vez la búsqueda. La búsqueda como fin. El fin como medio, como excusa. La búsqueda como el hallazgo, nunca solo el telón de fondo. (más…)


103. Por que los geranios odian a las salamandras.

La vida está formada de pequeñas rutinas, hábitos que dan una cierta seguridad a nuestro espíritu para seguir adelante y nos proporcionan la creencia de que todo marcha bien. No podemos improvisar la vida, ésta llega y se va, tan sólo podemos llenarla de rutinas. (más…)


102. Cuento

Continúo con el informe, previamente comentado, sobre la paciente Srta. S., tal como me comprometí con esa honorable Sociedad. (más…)


101. La cuerda de Arena

Dos borrachos que entran a un bar y le dice uno a otro, Rogelio, a veces tengo meditaciones metafísicas. (más…)


100. Lágrimas de gato

El gato la seguía a todas partes. Desde que recordaba lo llevaba pegado a las faldas (más…)


99. Matías Fernández

El viento soplaba a bocanadas silbando en el tiro de la chimenea.
-La mayoría de las lápidas están cubiertas de florecillas salvajes -dijo D. Juan, el maestro de escuela- Muertos ignorados. (más…)


98. Molinos en el viento

El caballero sufría el agobio del sol de julio que, avanzada la mañana, se aproximaba al cenit. Cabalgaba en silencio por la árida meseta, sumido en pensamientos vagarosos. (más…)


97. El homenaje

 

Siempre presumí de la estrecha amistad que me unía a D.Luís Soler Hidalgo. Hombre juicioso y de recto proceder. Perseverante, sobrio y metódico en sus costumbres; de cuello duro sería una expresión apropiada para definirlo. (más…)


96. La prueba

Hacía frío, no sabía si estaba despierto o soñando. La oscuridad era total. Estaba tumbado en una camilla, al menos, eso creía. (más…)


95. Las piedras

El catorce de Febrero, en uno de sus paseos matutinos, Don Fermín, el médico y farmacéutico, encontró la primera de las piedras; (más…)


94. Circunvalación

 Busco la mirada de la sucia camarera, y otra vez vuelve a ignorarme, y esto no debo permitirlo. Me dan asco estos putos sudacas que se permiten pasar de mí como si fuese una mierda. (más…)


93. El día que perdí la imaginación.

Recuerdo perfectamente un día que volviendo de la escuela no sé porque me dije a mi misma, el día en que pierda mi imaginación será el día en que muera como persona. Parece un pensamiento demasiado profundo pero realmente lo creía. (más…)


92. El reto en una caja de cartón.

Hace apróximadamente 4 años,mi hijo vino a casa con una gran caja de cartón;empezó a sacar “trastos”:tornillos,cables etc.etc..Empezó a toquetear detrás de mi televisor(pasando de todas mis protestas..)Y..transcurrido un tiempo me dijo: Lola ven,ya tienes un Ordenador,tranquila que no muerde y está preparado a prueba de Lolas. (más…)


91. El laberinto Personal

A Silvia,
la estrella que
ilumina mi vida
y en torno a la cual
gira mi mundo. (más…)


90. Camino silencioso

 “Son tiempos malos, en que la noche se prolonga del día lluvioso, el sueño no llega y peleo inútilmente con el teclado de la computadora. Y entonces descubro que parecemos condenados a ser fantasmas del 68” Paco Ignacio Taibo II, “68”. (más…)


89. Despedida en un lenguaje extraño.

 Siempre hablábamos en un lenguaje extraño, desconocido para el mundo y que solo tú y yo éramos capaces de comprender. (más…)


88. Esto no es vivir, es durar

Mi vida es una desgracia continua, soy un hombre sin suerte. El otro día, sin ir más lejos, nada más meterme en el autobús que me acortaba el trayecto hasta mi tierra, tuve un percance… (más…)


87. ¡Ah, voluntad

 Fernando sonrió ligeramente. En ese instante acababa de apurar la taza de café con leche que le servía más para interrumpir momentáneamente su trabajo que para satisfacer su apetito. (más…)


86. Que imagino

Estaba paseando y estaba sola. Me aburría, así que decidí introducirme por una de las calles más transitadas de mi ciudad y dedicarme a observar detalladamente a la gente que por allí andaba o corría. (más…)


85. Diario de guerra

“Mañana en la batalla piensa en mí, y caiga tu espada sin filo.
Mañana en la batalla piensa en mí, cuando fui mortal,
y caiga herrumbrosa tu lanza. Pese yo mañana sobre tu alma,
sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días
en sangrienta batalla. Mañana en la batalla piensa en mí,
desespera y muere.” Javier Marías.

 

Las calles se insinúan, medio en ruinas, medio dibujadas. Las casas que aún permanecen en pie se mantienen a duras penas, gritando en silencio en un mar de escombros. (más…)


84. Historia de una canica

En mi humilde condición de canica tengo el honor de permitirme escribir mis memorias (pequeñas como yo) y que permanecerán para la posteridad. (más…)


83. Una noche vulgar de una vida vulgar

Esta noche no puedo dormir, no lo pienso intentar. Veo que no conseguiría nada, estar en la cama sin tener sueño me pone todavía más nervioso. Son las 2 de la mañana y va para largo, hoy es la primera noche que paso en mi piso, bueno… el piso no es mío, (más…)


82. Rolling

 

Siempre pensé que lo del amor y lo del fútbol era cuestión de suerte. Te podía salir 1, X, o incluso 2.. Lo de perder tenía su parte de motivación: “la siguiente lo consigo” te dices sin demasiada fe… Lo de empatar era lo habitual y lo de ganar… Bueno, lo de ganar ya debe de ser la hostia…

(más…)


81. Inquisición

Los ojos de Fray Gregorio de Zumárraga eran fríos y penetrantes, tan pequeños que apenas se veían bajo sus gruesas cejas. (más…)


80. Si cierro los ojos…

Llegamos al pequeño pueblo al anochecer.

Momentos antes había podido apreciar en aquel recodo de la carretera la belleza del lugar sorpresa elegido por Él para pasar el fin de semana. (más…)


79. Murcia, 2 de mayo

¡No vayas a esa entrega de premios, Carmen! ¡No vayas! Te lo ruego.

Como era habitual, Raúl Valle se disponía a consultar las ediciones digitales de los diarios como preámbulo de su actividad diaria. Sin embargo, no era un día más, ese 2 de Mayo no era un día en el que esa consulta pudiera realizarse con el distanciamiento que suele adoptar aquél que sólo pretende ser un mero espectador de lo acaecido. (más…)


78. Retazos existenciales

 

   Estoy solo. Tan jodidamente solo que antes de escribir esta mierda ya tuve tiempo de imaginar como la comenzaría. He puesto música de fondo, porque hace compañía. Es una de esas relajantes que devuelven a la tierra a los gilipollas y hunde en la miseria a quien no tiene la suerte de ser gilipollas. Porque para vivir bien uno no puede estar loco, ni tan siquiera parecerlo. (más…)


77. Mi reino por un whisky

 

El ambiente del local era el de siempre, un lugar oscuro y lleno de humo debido al tabaco y quizás por algún que otro porro. Yo me hallaba en mi rincón habitual, aquel en el que disfrutaba de la visión de todos sin apenas ser visto. (más…)


76. Gatos Negros

Desde que nací, nunca fui supersticiosa. Ni siquiera en los momentos en los que tenía mala suerte de verdad. Nunca me importó pasar debajo de una escalera, o cruzarme con un gato negro, y todas esas cosas. Sin embargo, desde que ocurrió todo aquello creo que algo ha cambiado. (más…)


75-Sólo un adjetivo viví.

Poco a poco me vi envuelto entre las olas, avanzaba hacia el oscuro horizonte sin límites y notaba como el aire se iba de mis pulmones y era sustituido por el agua salada. (más…)


74. Tren de largo recorrido

En la ruidosa estación un gran número de personas, arrastrando pesadas maletas repletas de ropa, objetos de aseo y libros, esperan a que los maleteros y las puertas del tren vuelvan a abrirse para permitirles el acceso. (más…)


73. Paso de cebra

-Ya sabes. Tres noches seguidas como máximo. Una cama limpia, dos comidas calientes. No se puede más. Como tú, ya ves, hay un montón. Después puedes probar en los de San Juan de Dios. En Santa Clotilde, sólo una comida al día; por la noche tienes que buscarte el alojamiento por tu cuenta. Lo siento, hombre, es lo que hay por ahora. (más…)


72. Desde mi tumba

Solitario, triste y mudo
hallase aquel cementerio;
sus habitantes no lloran…
¡Qué felices son los muertos!
Gustavo Adolfo Bécquer

Era una preciosa mañana otoñal de nubes con sol. Blaqui, mi mastín del pirineo, me miraba mientras conducía a toda pastilla campo a través. Si me daba prisa, por la noche cenita con velas y un cheque en el bolsillo. (más…)


71. El guardian de las mareas

SOBERBIO MAR AZUL. Lo indago a diario como quien busca en un espejo las cicatrices del tiempo. Rostro viejo surcado de ondas jóvenes, nunca cede al cansancio, se mueve perezoso ahora y mañana salta ágil como las cabras que suben abruptas laderas. (más…)


70. Vivir sin morir

La jardinera era un panteón donde los muertos resucitaban. Aunque mis padres no lo creían, nunca me tiraron a loco: simplemente estaba muy chavo y no me tomaban en serio. No recuerdo haber tenido amigos: los escuincles del barrio eran demasiado estúpidos para entender lo que pasaba. Sin embargo, era cierto: ahí enterraba a mis mascotas y cuando tocaban tierra, volvían a la vida. (más…)


69. El sueño

Durante el periodo de exámenes del año pasado, Ildur estaba ante la pantalla del ordenador estudiando para un examen. Llevaba todo el día repasando fórmulas y ejercicios, que seguía sin sabe qué estaban mal hechos. (más…)


68. Demasiado calor para ser navidad

Cuando Nicolás, traje y corbata, maletín en mano, sale de su oficina en Gran Vía, los escaparates están decorados y las tiendas llenas. Guirnaldas de bombillas de colores van de un lado a otro de la calle, vistiendo la ciudad. (más…)


67. Vida cansada

El río le parecía hermoso. Las ramas de los árboles, que se alzaban junto a él, parecían brazos desnudos, frágiles pero abiertos, dispuestos a acoger lo que llegara. ¿Podía ella abrir los brazos así? (más…)


66. Bolso triangular

Las luces de neón del coche fantástico que atravesó la calle, cegaron a Emilio durante escasamente quince segundos. Tiempo suficiente para que los integrantes del vehículo le arrebataran de un tirón aquel extraño bolso triangular a la anciana que paseaba por la otra acera. (más…)


65. De perdices, de sirenas y de amantes

Lo primero que quiero deciros es que soy una perdiz. Una perdiz reclamo. Una perdiz asesina.

No recuerdo todas mis vidas anteriores. He sufrido cambios enormes. Me he vestido de piel, de escamas y de plumas; he habitado el mar, la tierra y el cielo; he sido persona y animal. Incluso he olvidado muchos de los nombres de los seres que he sido. De lo que estoy segura, hasta donde alcanzo, es de que siempre he sido mala. (más…)


64. Al otro lado del cristal

Aquella tarde, en el interior del ascensor, sobre el fondo del espejo, la vi por primera vez, entre la neblina del sucio cristal, mirándome fijamente y con un rictus de amargura en la boca. Intenté sonreír, pero ella pareció no entender mi gesto de cortesía. (más…)


63.El método soriano.

Desde hacía ya muchos años, Ginés Soriano era el afortunado poseedor de un método infalible: empezar por el principio y acabar por el final; y esta máxima, dotada de la belleza que únicamente la simplicidad confiere, no sólo le había permitido afrontar y resolver todos y cada uno de los cuadros que había pintado en su fértil vida de artista, sino que además, era guía en su proceder diario. (más…)


62. Doce metros cuadrados

Hace un mes vino a verme vestida con un modelo color berenjena de Karl Lagerfeld. Fue una visita glacial que duró menos de un minuto.
-No me envíes ninguna carta, la tiraré a la basura sin abrirla.
No he tenido más visitas, excepto la de mi nueva abogada. (más…)


61. Tiempo

El viajero llevaba atravesadas muchas salas. Todas tenían dos puertas. Por una, entraba. Por la otra, salía. Era una regla inviolable: Él siempre caminaba hacia adelante. Nunca se había encontrado con nadie; y aún hay más, creía imposible encontrarse con nadie. (más…)


60. Susto

Quiero compartir con Uds. una experiencia que me sucedió años atrás cuando mis hijos estaban chicos, durante esa época llegamos a tener en la casa los siguientes animales: dos conejos, dos gatos. tres periquitos, un perro y una tortuga. (más…)


59. Armada hasta los dientes

Siento los dedos congelados. No sé si podré apretar el gatillo. ¡Ha llegado tu hora! Quizás es el momento.
Si esto fuera una película de John Wayne, sería donde la manillas del reloj empezarían a volar. (más…)


58. Domingo por la tarde

Domingo por la tarde. Ella sentada en su sillón favorito, un gran sillón orejero que permanece paciente, siempre a la espera de que ella se acople en él con desparpajo, con el descaro de sentarse de la manera menos ortodoxa, (más…)


57. Semental

Sergio Valdés vive solo en el altillo de su oficina desde que, hace catorce años, su mujer le echó de casa. Es un espacio bajo de techo, sin ventanas y con demasiados estorbos. Ahí duerme, desayuna, ve la tele y esporádicamente cabalga sobre alguna pindonga necesitada. (más…)


56. Amor perfecto

40º. Mati pensó que seguramente el termómetro alcanzaría los 40º de calor a juzgar por la casi imperceptible oscilación del firme de la carretera y la molesta palpitación de sus sienes. (más…)


55. Así esta bien, gracias.

Tuvo en su boca todos los nombres y yo la certeza de recibir el adecuado si hubiese sido capaz de preguntar. (más…)


54. Historia de un pequeño malvado

Fue solo una mirada extraviada y un centelleo del pensamiento. Desde la puerta, dominadora y grandiosa la cama, y sobre ella, diminuta pero presente la inconfundible cartera paterna. (más…)


53. Testigo mudo

Hasta que la vida se encargó de demostrarle lo contrario, el hombre del impermeable había creído que había futuro tras de el presente. ¿Que cómo lo sé yo? Pues porque me lo dijo él sin saberlo. (más…)


52. El sueño

Rosana se acostó. Mientras intentaba dormir se preguntó si esa noche seria igual a todas las otras noches que había vivido en los últimos cinco años. Cinco años en los que, cuando el cansancio la vencía, tenia el mismo sueño. Siempre. Noche tras noche, aquel sueño la acompañaba. (más…)


51. Tsunami

     Todo fue tan rápido que no me dio ni tiempo a pensar. No hubo aviso previo, sólo un silencio sobrecogedor. Por un momento pareció como si el tiempo se hubiera parado. (más…)


50.Quebranto

“Qué difícil y qué confuso es esto del vivir. Qué batalla más áspera, más dispersa y más absurda”. El hombre triste filosofa mientras pasea al perro, el sábado, a primera hora de la mañana. (más…)


49. Mis horas con Mario

Tengo una resaca como un piano. Un piano de cola. El malestar de mi amigo Mario debe ser todavía peor, no porque haya ingerido más litros de alcohol que yo, sino porque su mujer es mucho menos transigente que la mía. (más…)


48. Fantasía al sol

Eran las siete de la tarde de aquel jueves de mayo de 1995, hacía calor. Pepa ya pensaba en el veranito que le esperaba de calor, de crios en casa dando vueltas en vacaciones, de peleas entre ellos y de contar horas… (más…)


47. Dos son cuatro

Dos son cuatro; en la mesa noroeste del comedor hostelero donde me encuentro hay dos personas físicas, y otras dos síquicas. Sí. (más…)


46. Amistad

Sentado en un banco de la estación, frente a la vía del tren, se resguardaba del viento con las solapas del abrigo subido. Hacía frío y viejos trozos de diario volaban a su alrededor, como si practicaran una extraña danza olvidada por el tiempo. (más…)


45. Comida para peces

Imagina una enorme pecera, con un fondo de piedras negras, cuevas blancas, corales retorcidos y surtidores de burbujas. (más…)


44.Dos lágrimas

No estaba satisfecho. Eran muchas las horas que estaba dedicando a ensayar aquel nocturno. Conocía la partitura perfectamente, podría decirse que técnicamente dominaba la obra. Sonaba bien, lo suficiente para que el público que asistiera al recital aplaudiera. (más…)


43. Amarte hasta la muerte

Aquí me encuentro, en lo que yo llamo el vértice de mi vida, el vértice de aquello que debió haber sido y que no es… (más…)


42.Historia de OH

El ruido de sus tacones chocando contra la acera, rítmicos y suaves, sonaban al compás del que no tiene prisa. Se recreaba en sus pensamientos mientras caminaba. (más…)


41. La prometida

Aquel conservador diario de provincias se sentía especialmente orgulloso de atesorar entre sus páginas el mayor número de anuncios mortuorios de toda la región, y ello hasta el punto de que podía asegurarse con relativa propiedad que quien no figurase entre aquellas macabras páginas no había llegado a fallecer efectivamente. (más…)


40. El primer premio

Descalificado para participar en este certamen por no ser inédito.


39. El parque

A esa hora, el parque ya había expulsado a los poetas, y estaba a punto de abrir sus puertas a los fantasmas. Saturado de penumbra, había caído en un coma profundo y silencioso. (más…)


38. Sentido del humor

Su sonrisa era demasiado ruidosa para un rostro tan sereno, resultaba alocada, divertida, espontánea…quizás demasiado revoltosa. (más…)


37. El ahorrador de tiempo profesional y su mujer

El ahorrador de tiempo profesional está orgulloso de su trabajo. Él se dedica a ahorrar tiempo para otras personas. (más…)


36. La leyenda de la cofradía del lago.

Hace algunos meses, después de equivocarme en un desvío y seguir conduciendo con cada vez menos fe por una carretera solitaria, llegué a un pueblo del que nunca había oído y en el que decidí detenerme a descansar. (más…)


35. La pistola de Moravia

Francisco Santamaría salió de casa con una mueca puesta. Era una mueca que sólo él conocía. Era la mueca de un hombre que encerraba más de un secreto. (más…)


34. Noventa y ocho punto tres

Al tiempo que introducía la llave en la cerradura, Aurora trataba de recuperar el resuello perdido a lo largo de los ochenta y siete peldaños que constituían la escalera. (más…)


33. El viejo cocinero

Ligeramente y con la punta de los dedos daba vueltas al mechero. Los otros cinco seguían ahumándose por su viejo conocido, el cigarrillo. (más…)


32.Anomalía

Olga lleva una eternidad en el agua. Aunque es una nadadora consumada, cada poco alzo la cabeza de la toalla y colocando la mano a modo de visera compruebo que continúa ahí. (más…)


31. El baile de Irene

No le quedan hijos vivos y, de tanto llorar, sus ojos son de perra callejera, miran por descuido, se estrellan por insomnio permanente… (más…)


30. Carcajadas de fuego

Como loco que lanza flechas y saetas mortales, es quien engaña a su prójimo, para decir luego: “Era una broma”. (Prov 26,19)

Cuentan que en tiempos del rey Manases, en la oscura época en que el pueblo de la promesa se había olvidado por completo del Dios de los padres, vivió en Jerusalén un hombre llamado Adino, capaz de hacer reír a hombres, mujeres y niños, con sus bufonadas y bromas. (más…)


29. La verdadera esencia de la politica

Andaba cierto político, en vísperas de elecciones, discurseando por doquier las excelencias de su excusa electoral (a veces llamada programa) a cualquiera que quisiera oírle o que -más frecuentemente- no tuviera otro remedio. (más…)


28. Relativis

Se preguntará Ud. porqué le escribo. Pues bien, intentaré ser claro y breve al responder a esa pregunta. La situación apremia y le ruego actúe rápidamente una vez que finalice la lectura de mi carta. (más…)


27. Intimmissimmi

Esa voz que todos oímos dentro de nosotros, esa voz oscura, escondida en el último rincón de nuestro interior, esa voz que a veces no queremos oír, esa voz le decía que algo estaba ocurriendo, que ella no era la misma de siempre. (más…)


26. El pájaro multicolor

Aquel estanque reflejaba árboles de altos troncos y cortas ramas repletas de multiformes hojas. Aquellos, cuyos troncos no se distanciaban unos de otros, solo procuraban que pasaran los rayos del sol, de tal forma que impidiendo la visión del astro rey, dejaban que entre su frondosidad, se vislumbrara la deslumbrante blancura que irradiaba. (más…)


25. Una vida

La habitación estaba vacía. Sus ojos abiertos contemplaban el techo, buscando algo más allá, mirando a través del velo químico que cubría su consciencia; sustancias analgésicas que adormecían sus sentidos y nublaban su ya debilitada mente. (más…)


24.Depresión, una enfermedad incomprendida.

Marta, es una chica que padece dicha enfermedad.

Todo empezó cuando a Marta le descubrieron una mal formación en la columna a la edad de diez años. (más…)


23. Insomnio

In Memoriam E. A. Poe.

-No debo dormir -se repetía-.

De que aquellos ojos profundos de mirada insostenible lo estaban esperando en el vacío de sus sueños, se encontraba convencido. Y esto le provocaba un sentimiento de terrible angustia. (más…)


22. El Buscador

El campus universitario estaba a las afueras de la ciudad lo que suponía unos 15 o 20 minutos en el autobús urbano. Cada tarde a las 4´30 Lili y yo montábamos en uno para ir a clase, y de vuelta a las 10, cuando salíamos para ir a casa. (más…)


21. Todo

Aquella fría noche de espaldas al gran ventanal acristalado, no escucho más sonido que el crepitar de las llamas, no veo más luz que la que despiden sus lenguas haciendo sombras allí donde desvanecen. Ni un solo mueble, lámparas ni cuadros, frente a la chimenea sólo está ÉL… (más…)


20. La Ventana Persa

Sardes, transcurre el año 498 a.C. Tras el reinado del rey Ciro, fundador del Imperio y su conquista de Asia Menor, Darío le sucede en el trono. Muy cercanas se encuentran las Revueltas Jónicas. (más…)


19. El lago Auschin

Lo había descubierto, sería el hombre más importante del mundo, solo contaba 17 años y nadie sabía de su hallazgo. Todos querrían trabajar para él, obtendría el Nobel, y el reconocimiento de toda la comunidad científica. (más…)


18. HERMANOS

Tímidos rayos de sol asoman por el este, rechazando la noche, ahuyentando la oscuridad. El espacio se tiñe de luz, alargando sus destellos a cuanto hay en rededor. (más…)


17. Pequeña reflexión

Y yo estaba allí, en el mismo bar cutre de siempre, en una de las mesas que se encontraban en uno de los rincones más recónditos del lugar. (más…)


16. EL fracaso

Aquel hombre cometió un error imperdonable, movido de buena
intención creyó evitarme unas horas de dolor… y lo que consiguió fue impedirme el acceso a milenios de gloria. (más…)


15. Anticipo de sombras

Desde niña, he arrastrado una nostalgia inevitable ante el fin de febrero, cuando el  verano comienza a ocultarse en los primeros ocres tiernos de las hojas y en los naranjos serondos de las siestas más suaves. (más…)


14. Quiromancia

“El destino baraja, y nosotros jugamos”.
Arthur Schopenhauer

Algunos disparos se escucharon lejanos, más allá de la alameda, y las esposas de varios coroneles del III Reich se asustaron y dieron un saltito en sus asientos. (más…)


13. El entomólogo del alma.

EL ENTOMÓLOGO DEL ALMA (*)

Nadie se acostumbra al sufrimiento. Alguien como yo debería experimentarlo como algo cotidiano, pero no es así. De mi propia vivencia deduzco que ningún ser humano es capaz de abstraerse del lacerante dolor que supone una conciencia atribulada. (más…)


12. El día que el gallo cacareó

El origen de esta historia se remonta a un día muy caluroso, en la ciudad de El Cairo. Había acudido allí en un viaje de estudios, ya que siempre he sido muy aficionado a las culturas egipcia y mesopotámica. El mismo día en que volvía a España me pasé por una tienda de recuerdos situada frente al hotel. Buscaba un regalo de última hora para una tía mía, gracias a cuya generosidad pude emprender dicho viaje. (más…)


11. Sucesos y fracasos

Aquella gélida mañana me encontraba vagando por las calles sin un rumbo fijo. Podría ser una mañana como cualquier otra, pero no lo era. Era el primer día después de mi fulminante despido. Veinte años vendiendo seguros en la misma empresa, soportando los caprichos de clientes adinerados y estúpidos, soportando el carácter horripilante de mi jefe, vamos, ni los numantinos ante Escipión. ¿Y todo para qué?. ¡Le voy a meter un puro que se va a cagar! Brr, mejor no pensar en ello. “Señor Villanueva, hemos encontrado a un joven capaz y dinámico que ocupará su puesto a partir de mañana. Gracias por los servicios prestados durante todo este tiempo”. Y me lo suelta el tío tan tranquilo, como el que le explica a un amigo el partido del domingo. ¡Que no, que no pienses en ello! (más…)


10. Ari, Mi amor de espinas

 

Qué curiosa estampa contemplo. Atardece frente a mí, a orillas del Adriático y al tiempo estoy tumbada en el hojaldre de sábanas de raso y tafetanes pomposos que componen mi lecho en París. Mi cuerpo suspende sobre el colchón, pálido como una Victoria de Samotracia. Sin pulso en mis venas, lívida, muerta. Acabo de abandonar un tráfago de soledades y melancolía por tu culpa, Ari. Qué grandísimo hijo de puta y qué amante abrasador. Hoy mi corazón ha dejado de latir pero hacía ya años que fingía una existencia hueca. Tuviste que pedirme aquello. (más…)


9. Metáfisica del sueño.

El sueño es el fruto de una vida cristalizado en un instante de sentido. Un sueño contiene todas sus interpretaciones, pero sólo una de ellas incluye a las otras: Todos los sueños son evidentes en el fondo.

Los sueños, además, son los únicos actos que no dependen de nuestra voluntad (ya que entender, a diferencia de cualquier pasión corporal, es un acto distinto, y ningún sueño es ininteligible). Por eso fueron considerados divinos e inspirados por un principio superior. No sólo resumen, pues, nuestro pasado, dándole una estructura coherente, sino que también compendian nuestro futuro en forma de enigma. (más…)


8. Un viaje sin retorno

 

Si miro a mí alrededor puedo ver como la muerte acecha desde cada rincón, como mira desde su escondite, atenta para así, al mínimo descuido abalanzarse sobre su víctima. Puedo oír como se ríe, puedo escuchar sus frías carcajadas que poco a poco inundan la estancia petrificando el aire, evaporando ajenas esperanzas.
Todo aquí parece más sombrío, con estas luces pálidas y esta sensación de tristeza permanente. El silencio llega a ser inquietante, abrumador. (más…)


7. Mente Universal

Y una vez más, prosigo mi camino rompiendo con las barreras impuestas por la sociedad cobarde y ambigua que se deja quebrantar. Ciudad sin ley es mi mente, donde todo tiene cabida en un espacio de disco duro ∞ + 13 + 7 que jamás se aleja de mi cuerpo, pero que juega con una realidad que modifica y reconvierte. Nunca duerme y disfruta de sus luces y sombras para pintar el mayor mágico cuadro que embriaga y obnubila los cinco, seis, siete y ocho sentidos que conozco más los que se ocultan en el tiempo. (más…)


6.Creación

Cierra los ojos evocando la imagen final de la obra ya plasmada sobre su particular lienzo. Imagina las texturas, las curvas, la densidad y el color de la obra. Todo cobra vida en su mente, incluso antes de que su cerebro le diga a su cuerpo como mover los músculos precisos para lograr modelar a conveniencia la dúctil materia en bruto. (más…)


5.EL INGENIERO

Cuentan las malas lenguas que, allá por la década de los sesenta del siglo pasado, viajaba un ingeniero de montes, escoltado por dos guardas forestales, por las altas y agrestes cumbres de la Sierra de Segura y, al pasar por una pequeña aldea de cuyo nombre me jode acordarme, ordenó detener el todo terreno para examinar con más detenimiento un bulto sospechoso, semioculto tras unos matorrales, que el ávido y voraz ingeniero había divisado desde la lejanía. (más…)


4. Un beso no se pide, se roba

 

Cierra los ojos, – me dijiste. Dame la mano y cierra los ojos. Yo así lo hice. No lo dudé un solo instante. Rodeando mi mano fuerte entre la tuya, “volamos” hasta la terraza del apartamento de la costa. Ese balcón sobre el acantilado, el sonido de las olas, el viento rozando nuestros rostros… Un momento demasiado perfecto para ser real. ¿Lo sería? ¿O sería sólo un sueño? (más…)


3. NOCHE

 

‘La noche es joven’ era una frase tan típica y Antonio no paraba de repetírsela cada vez que ella le pedía que se fueran. Y ya hacía horas que ella había empezado a insistir.
No era que no se lo pasase bien o no le gustasen los amigos de Antonio, simplemente tenía una sensación extraña en el cuerpo, una sensación que le decía que tenían que irse de allí.
No es que ella creyese en premoniciones, ni tan solo era católica, pero simplemente no le gustaba esa sensación y sabía que tan pronto como estuviese en casa, tumbada en la cama, se le pasaría. (más…)


2. Circunstancias

 

No se como pudo pasar, nunca fui violento; rudo y varonil, de acuerdo pero iracundo…, y sin embargo las circunstancias…, siempre las circunstancias. Me repugna la sangre, su olor, es viscosa y molesta a la vista y sin embargo me tuvo que suceder a mi haciéndome incluso perder mi asquerosa vida.
Sally no era mas que una putilla de tres al cuarto como correspondía a su trabajo de pajillera de tapia de cementerio que nunca consiguió en su corta vida quitarse esa obsesión enfermiza por pajear a la gente en lugar de abrirse de patas como dios manda a cualquier mujer que se precie de ser una puta decente. (más…)


1. Aroma a Boj

 

El bullicio y el alboroto eran el aire que se respiraba día a día, el olor a boj, a tierra seca, a arizónica, el tintineo de la fuente, el sonido del deslizar del agua por las acequias se entreveraban con las vivencias y el discurrir cotidiano.

Las mañanas estaban llenas de cariño, de olores, de actividad y de fantasía, se despuntaban metódicas y al tiempo todas diferentes. Al levantarnos, la luz nos despertaba de modo paulatino y sosegado. Después, del necesario aseo desayunábamos, llegaba un penetrante y entrañable olor a tostadas que abría el apetito, si bien es verdad que también teníamos que beber la leche, alimento que me repugnaba, y me sigue repugnando. (más…)


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