Sucede algo equivocado o muy cierto. Por Iben Xavier

Iben Xavier

No sé,

en estos días me pasan

muchas ideas por la cabeza.

Sucede, si acontece que eso me ocurre

y no me está gustando nada de eso.

No sé cómo decirlo, mas despierto

en horas totalmente contradictorias

y cuando no es un tsunami

o una usina nuclear que no hace más su tarea,

entonces es en algún lugar del mundo

que están siendo masacrados los civiles.

Es por eso tal vez

que no puedo dormir cuando oscurece,

lo hago a deshoras durante el día,

pues todo lo que leo es muy sombrío.

Cierro los ojos y me digo

que no me estoy poniendo viejo,

nada de eso. Después de todo,

mi hija solo tiene veinte primaveras

y aun no soy abuelo.

Lo que pasa, es que me suceden estas cosas

y a veces

no quisiera saber nada sobre ninguna acontecimiento,

pero no puedo.

Al final por más esfuerzos que realice,

entre un cigarro y otro,

aun respiro y entonces pienso.

Mas todo esto ya no es suficiente.

Yo siempre me consuelo diciendo

que hago mi parte en este mundo,

¡qué no le hago daño nadie!

¡Vamos!, que soy ético,

en el mas profundo

significado griego

de la palabra.

Sucede que amanece y no he dormido,

entonces debe haber algo

muy equivocado en mi existencia,

o tal vez algo muy cierto.
Asociación Canal Literatura

Iben Xavier

Otra mirada sobre Japón. Por Brujapiruja

Otra mirada sobre Japón.

 

     Mucha información sobre los terribles acontecimientos ocurridos en Japón circulan por los medios de comunicación y redes sociales. Demasiadas, diría yo, y tantas veces interesadas en pro de posturas políticas y de grupos de todo tipo.
Personalmente estoy impresionada con el comportamiento disciplinado del pueblo japonés, con las imágenes de rostros que proclaman el dolor contenido, con las fotos de los carteles escritos de puño y letra buscando familiares o amigos asumiendo que cuando falla la tecnología queda al menos el apoyo, la colaboración, el ánimo mutuo de quienes se comprenden con la mirada y comparten desasosiego y, a la vez, tienen que alimentar no sólo su cuerpo sino su esperanza en un futuro doloroso e incierto.
Vivo en occidente, pero aún así no entiendo lo que se está haciendo en este lado del mundo. Ni con Japón ni con los países árabes. Estoy en cierto modo avergonzada de lo que escucho, como si este fuera el momento de mirarnos nuestro acné, mientras otros se desangran.
No soy experta, mi título de operador de instalaciones radioactivas, sólo me capacitaba para el ámbito sanitario, dónde por cierto la radioactividad salva muchas vidas. Por eso os dejo este video, que de todo lo que he visto me ha parecido la mirada más serena y objetiva y con conocimiento real del tema.
La pregunta es: ¿Estamos dispuestos a cambiar nuestra actual forma de vida?
Esperemos que la naturaleza dé una tregua a este pueblo milenario.


Brujapiruja

Vidas prometidas. De Guillermo Busutil

EL LIBRO

Busutil está consideradouno de los mejores narradores españoles de relatos breves. Vidas prometidas essu octavo libro, y en él se despliegantrece historias que hablan de promesasincumplidas y de obsesiones, depersonajes que tratan de huir de una realidad defectuosa.En el mundo de Busutil, cualquier lectorpuede reconocerse, porque sus vidascontienen todas las vidas a través de los pequeños detalles cotidianos que lashacen reconocibles: un par de zapatos,una receta de cocina, un día de lluvia, untrabajo que nos marca… Todo ello,envuelto en una prosa limpia, impecable,que atrapa desde la primera línea.

 

EL AUTOR

Guillermo Busutil (Granada, 1961) es escritor y periodista. Ha publicado los libros derelatos Los laberintos invisibles, Confesiones de un criminal, Individuos S.A., MarronGlacé, Drugstore, Nada sabe tan bien como la boca del verano y Moleskine.Asimismo, sus cuentos han sido antologados en algunas de las mejores compilacionesdel género aparecidas en los últimos años en España, como Pequeñas resistencias,Relato español actual, Narrativa española contemporánea o Brèves. Anthologienouvelles d’Espagne. Desde 2007 dirige la revista Mercurio, que publica en Sevilla laFundación José Manuel Lara.

Tropo Editores

La musa y la pluma. Por Juan A Galisteo

 

Con los restos del fondo del tintero,
he querido dejar correr mi pluma,
no lo logré, porque una espesa bruma,
ha invadido mi duende prisionero.

Por una vez me muestro aquí sincero,
no he conseguido, ni musa, ni razón,
y me ha robado de pronto la ilusión,
ese genio tirano y traicionero.

Entre barrotes yo tengo el corazón,
perdido con los versos que no quiero
y que han surgido del mar de mi aflicción.

Si del arte no soy un ingeniero,
¿para qué he de someter mi inspiración?
quizá mañana vuelva, aquí la espero.
————

Autor: Juan A Galisteo (Galeote)
Derechos registrados.
Y blog del autor.

15-Nómada del camino. Por Miranda

En polvorientas dunas
fue caminante de arena,
su hogar; ardiente desierto.
Arrebató verdades
y sueños de vida
a estériles horizontes.
Su mirada hacia el cielo
devolvió infinidad
como corcel negro.
Suyo fue el tiempo
de su larga distancia,
y escudo de sus andares.

Nómada del camino,
volvió desde el vergel,
cuando el misterio fue intuido,
en su preclara sabiduría
inició la búsqueda mística.
Pasos tras Ibn Arabi
devuelven añeja palabra
del canto a interiores,
fe en lo supremo,
y también, en lo humano.
Iluminaciones y engarces
es séquito para siempre,
encendida llama en palabra,
vuelve una y otra vez
desde la historia al presente.

Miranda
Poema a concurso en el Premio Especial Tras las huellas de Ibn Arabí

Belfondo. De Jenn Díaz

EL LIBRO
En Belfondo el tiempo se detuvo hace mucho. Es un pueblo aislado y misterioso en el que el amo controla los destinos de todos sus habitantes: su fábrica les da trabajo y él les dice en qué emplear el tiempo. Es el dueño del pueblo y de cuanto lorodea, y su palabra es ley. Los habitantes de Belfondo nunca han conocido otra cosa. Un precario equilibrio que se vendrá abajo cuando algunos empiecen a hacerse preguntas.

LA AUTORA
Esta es la primera novela de Jenn Díaz, autora barcelonesa de sólo 22 años. Con una prosa de una madurez extraordinaria, Jenn Díaz  ha escrito una novela magistral. Desde el dominio de los diversos registros de la lengua hasta la capacidad para crear tensión y suspense, pasando por unos personajes memorables, Belfondo hace pensar en autores como Juan Rulfo o Ana María Matute. Sus escenas se quedan grabadas en la mente y, poco a poco, sin darse cuenta, con la facilidad que sólo poseen los grandes escritores, uno entra en las diversas capas de metáforas y significados de esta novela que, bajo su aparente simplicidad, es una delicada incitación a la reflexión.

PVP: 17 €

Formato: 15 x 23 cm, rústica con solapas
Páginas: 160
Puesta a la venta: 7 de marzo de 2011
ISBN: 978-84-938316-8-4

Ed: Principal de los libros

Asociación Canal Literatura

En una estatua de acero. Por Rogelio García

  Les ruego que me disculpen, por permitidme adjuntar
una mención de un recuerdo casi ya sepultado en el olvido.
YO TAMBIÉN FUI MINERO. Este poema está en mi obra del
mismo titulo del poema…

  En la plaza Joaquín Costa,
eres estatua de acero
para recordarte siempre,
Compañerico minero.

    Como nubes de palomas
derramadas desde el cielo,
como sierpes interminables,
tus lucecitas, lucieron
como guirnaldas bordadas
con estrellas y terciopelo.

   Que en la cuesta de Las Lajas
eran un ascua de fuego
que aquellos bravos leones,
con caras de carboneros,
dejaron en luces tatuadas
su esfinge, al mundo entero.

    Eran hijos de la sierra
bajando los que quedaban
del subsuelo de la tierra.
Libres de las entrañas
de aquellas fauces siniestras,
donde tantos se durmieron
enredados en la galena,
en la plata y el acero.

    A aquellos llegan mis gritos
como explosión de barrenos.
Despiértate, despiértate,
despiértate compañero,
para que llores conmigo,
sobre una tumba de hielo,
las lágrimas derramadas
de los filones del cielo.

    Despierta la sinrazón,
y gritarle al mundo entero.
¿Dónde está el pueblo minero
de mi sierra de La Unión?
¿Dormido en un formero?
Tal vez en algún corazón
con las entrañas de hielo.

    Despertase compañeros
que es el pueblo de La Unión
el que va llorando a gritos,
con vuestros padres e hijos
que os llevan en su interior
más allá de las murallas,
del alma y el corazón,
que por vergüenza se callan
lo que Pandora negó,
con su negra maldición,
a nuestro pueblo querido
de la sierra de La Unión.

    Os llevaré compañeros
en mi último vagón
a los altares del cielo,
en forma de una oración,
un abrazo y un te quiero,
curtido en el corazón
y los brazos de un minero,
qué también fue de La Unión.
Igual que tú, compañero.


Rogelio García
Presentación PPS que acompaña el autor a este poema.