La raza número 4. De Raquel Barco

EL LIBRO

La vida de Eve Swan y Abel Simmons se cruza por segunda vez cuando el padre de Abel es asesinado y en uno de sus bolsillos aparece la foto de Eve.
Abel desoye los consejos de Nick Parker, el teniente encargado del caso y decide investigar por su cuenta. Para ello necesitará la ayuda de la mujer que lo odia por considerarlo el responsable de haber pasado cinco años en la cárcel. Pero Peter, escondía más secretos en el sótano de su casa: documentación y fotografías que les dan a entender que todo es mucho más complejo de lo que parece a simple vista.
Muertes sin resolver, leyendas y mitos sobre la Atlántida e Hiperbórea; mapas tan ancestrales como el Piris Reis o el Oronteus Fineaus; civilizaciones perdidas y dos antiquísimos objetos que han sido buscados a lo largo de la historia, serán sólo una mínima parte de las numerosas piezas del puzle que deberán encajar para resolver la razón de su existencia y la de todo el planeta.
La supervivencia de la cuarta raza está en juego. La cuenta atrás ha comenzado

 

ADARDE (Asociación de Autoras Románticas de España)

Libros deseados. Por Brisne

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Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo; hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos.

Borges

Ayer recibí en casa dos libros que deseaba: «Pólvora Mojada» y «Guía de hoteles inventados». Cada semana recibo libros que deseo leer, creo que soy algo compulsiva en mis compras, pero vamos cada uno tiene sus vicios.

Hoy, al ojear los libros recién estrenados en casa, me he preguntado qué es lo que me impulsa a desear tenerlos por encima de su lectura. Al fin y al cabo, ya los he leído, pero necesitaba en cierto modo poseerlos para poder pasear cualquier día mis dedos entre sus palabras, de modo inesperado, cumpliendo mis deseos inmediatos. He de confesarles que me pasa muchas veces. Necesito leer un comienzo, un final, un recuerdo que me acosa en ese instante y tengo que buscar el libro, abrirlo y colmar ese deseo nimio. Lo peor es encontrar el libro. Por eso paso mucho tiempo ordenando la biblioteca, por materias y dentro de ellas por autor, pero aún así los libros de relatos por ejemplo, se agolpan sin orden en un estante o los de poesía en un par de ellos. Recordar un verso es una odisea.

Los he vuelto a mirar, ya rodeados de cuentos, los de Meville, los de Capote, los de Scott Fizgerald, y me he dado cuenta que, ahora que leo Luz de Agosto de Faulkner, que tengo cierta debilidad por los autores de cuento américanos. En la estantería también hay cuentos de Borges, de Cortázar, de Rulfo. Pero hay pocos libros de cuentistas españoles, cuatro o cinco tan solo. Ganan los américanos por goleada. No sé porque siento debilidad por sus cuentos: Capote me entusiasma, también Hemingway (del que por cierto les recomiendo vivamente El gato bajo la lluvia) o J.D. Salinger (del que también les recomiendo Un día perfecto para el pez plátano). Ahora espero que en breve lleguen los relatos completos de Faulkner. Algún día entenderé el por qué de mi pasión américana. Ahora Sipán descansa con ellos ¿de qué hablarán en la cerrada noche?

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Brisne
Blog de la autora

El robot completo. De Isaac Asimov

EL LIBRO

En El robot completo se recopilan los relatos de robots positrónicos, posiblemente la creación más celebrada de la prodigiosa imaginación de Isaac Asimov, ordenados temáticamente por el propio autor. Desde los primeros modelos no humanoides hasta la paradójica complejidad de los robots que desean ser humanos, pasando por los intrincados recovecos de comportamiento robótico inducido por las Tres Leyes, e incluyendo los famosos relatos de Yo, robot, así como los protagonizados por la sagaz robopsicóloga Susan Calvin.

EL AUTOR

Isaac Asimov fue un escritor y bioquímico soviético, nacionalizado estadounidense. Fue un exitoso y excepcionalmente prolífico autor de obras de ciencia ficción, historia y divulgación científica. La obra más famosa de Asimov es la serie de la Fundación, también conocida como Trilogía o Ciclo de Trántor, que forma parte de la serie del Imperio Galáctico y que más tarde combinó con su otra gran serie sobre los robots. También escribió obras de misterio y fantasía, así como una gran cantidad de textos de no ficción. En total, escribió más de 500 volúmenes y unas 9.000 cartas o postales. Sus trabajos han sido publicados en 9 de las 10 categorías del Sistema Dewey de clasificación.  En 1981 se nombró a un asteroide, el 5020 Asimov en su honor. Actualmente el robot humanoide de Honda se conoce como «ASIMO», aunque Honda haya desmentido varias veces que el nombre tenga algo que ver con el del autor.

Número de páginas: 496

Formato: 15.5×23

PVP: 25.95€
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Editorial Alamut

La época Torrente. Por Lola Gracia

Reconozco mi admiración por el talento y la gracia de Santiago Segura. No es su culpa que Torrente sea un fenómeno de masas. O sí. Ha sabido captar el espíritu decadente de una época y ha creado este ser casposo, de pelo mugriento, pésimos modales y todos los vicios imaginables. Torrente tiene un toque Ibáñez. Y eso le salva de ser un invento deleznable.

Segura es un chico listo, ya lo era desde su época de «Los sabios», concursante aventajado con Isabel Gemio ¿Se acuerdan?. Y como es listo ha compuesto este personaje que representa la decadencia abismal de nuestra sociedad. Para que nos quede más claro, aparecen en sus pelis Paquirrín y Belén Esteban. Y la gente va en masa al cine. Pero en masa ¿Eh? Que el sábado pasado había unas mil personas en unos céntricos y enormes multicines de mi ciudad.
El éxito de Torrente es su brutalidad sin meapilismos, su esperpento sin ambigüedad o posibilidad de salvación. A este personaje no lo salva ni Dios y a nuestro país tampoco.Y por eso nos representa tan bien.

Los habitantes esta tierra pasan las tardes ante el televisor contemplando como unos loros se pelean y la llamada princesa del pueblo (me río yo, de los peces de colores) va a cobrar dos millones de euros en un país hundido en la ruina económica y moral.

No quiero parecer alarmista. No me cae mal Belén Esteban, la muchacha hace bien si le pagan. Santiago Segura me parece un monstruo, aparte de un tío listo pero no acierto a entender el porqué la intimidad de estas personas interesa tanto a la sociedad ¿No tiene cada uno sus propios problemas, sueños, aspiraciones, delirios y pecados? ¿De verdad que no? Honestamente, prefiero vivir mi vida a la de los demás. Programas como «Princesas de barrio» (La Sexta, creo) y canciones como la de Melendi, «Barbie de extrarradio» nos muestran un fenómeno tan triste, tan desmoralizador que no entiendo como España entera no se deprime viendo esos programas. Nada más lejos, los espectadores están lobotomizados por ellos.
Qué desgracia para algunos televidentes si mañana Belén Esteban decide no aparecer en pantalla nunca más. Pero, insisto, no lo entiendo. Debo ser tonta, pero si me quiero evadir quiero amor y lujo, ficción, o, si nos ponemos en lo cutre, Prison Break. Prefiero que me cuenten historias con imaginación y originalidad. Las cuitas de gente que dice «si la tiña existiría, cuantos tiñosos habría» me aburre, me aburre mucho.
Ahora, eso sí, he de reconocer que en las pelis de Torrente hay algún golpe bueno, pero verlo en 3D es someter a mi delicado estado mental a una prueba demasiado dura.

Lola Gracia
Blog del autora.

Historia de un libro usado. Por Marcelo Galliano

Muchos caminantes pasan a tu lado,
raudos, displicentes, ninguno te ve,
tienes la tristeza, como libro usado,
de los dedos torpes que en tu gran pasado
probaron hojearte con miedo o con fe.

Y ahora simplemente pueblas la vidriera
donde ya cansados, prontos a morir,
como amarillenta flor sin primavera,
aguardando acaso que oferte cualquiera,
los textos ajados prueban subsistir.

La tarde se ha puesto de color pizarra,
las primeras gotas deciden caer,
el viento las roba con saña, con garra,
quiere secuestrarlas y en su esfuerzo marra:
miles, como perlas, vuelven a nacer.

La gente se apura, subo mi solapa,
te sigo mirando, no pienso partir,
tu papel vencido me llama, me atrapa
y, lector inquieto sin rumbo y sin mapa,
cuento los billetes, te pienso adquirir.

(Nadie en el negocio) –Señor, ¿qué desea?
-Quiero yo aquel libro, ése que está allá.
(El tipo me mira, luego dice): -Vea,
aunque está algo roto… usted no se crea
que es todo descarte lo que vendo acá…

… yo podría ofrecerle uno de estos textos
(me muestra uno nuevo, le digo que no,
que un lector ignora todos los pretextos,
que me importa un bledo los grandes contextos
y las novedades que Mongo editó).

Te compro, te pago, llévote en bolsillo,
tus hojas enclenques no quiero mojar,
camino en la lluvia, llego a mi pasillo
y es en ese instante que con el rabillo
noto que te has puesto de pronto a temblar.

Pienso que es de locos lo que estoy pensando,
te tomo en mis manos y empiezo a saber
que es cierto, no miento, te siento vibrando,
también juraría que estás respirando,
me arrojo en mi cama, siento enloquecer.

Me decido a abrirte con temor, acaso,
y con gran cuidado te intento leer
y al ir por tu líneas, lento, paso a paso.
se extasían mis ojos, casi hasta el ocaso
observando algo… no puedo creer:

de ti van surgiendo millones de historias,
me hablas de tus dueños pasados y más…
exudas perfumes de viejas memorias,
confiesas tus penas, me cuentas tus glorias,
me dices: ¿te aburro? Respondo: jamás.

Nombras al anciano que en un viejo estante
te guardó por años, que nunca te abrió,
de la bella novia que en aquel instante
-llorosos sus ojos, rictus vacilante-
una rosa seca sobre ti posó.

De un ciego que un día sin poder leerte
hacia su entrecejo te quiso llevar,
sus ojos vacios hartos de no verte
parpadearon tristes, la pupila inerte
se inundó de pena, comenzó a llorar.

Y me hablas de un hombre sin ningún talento
-quiso ser poeta, nunca pudo ser-
que buscó en tus hojas el vocablo atento,
la palabra justa, la frase, el lamento,
que en sus propios versos jamás pudo ver.

Y al pasar las horas tu voz ya se cansa,
me pregunto acaso si querrás dormir,
al cristal la luna, firme, se abalanza
y la noche acecha, la luz ya no alcanza,
pienso que mañana podremos seguir.

Te cierro y te acuno, mi pecho cansado
como cama tibia te podrá anidar,
recuerdo a esa gente pasando a tu lado,
me digo: “es el hombre, siempre equivocado,
raudo pero lento… no sabe volar”

Asociación Canal Literatura
Marcelo Galliano
Blog del autor.

Teleshakespeare. De Jorge Carrión

EL LIBRO
Teleshakespeare es el primer libro escrito en nuestro idioma que analiza el boom de las series de televisión durante la primera décadadel siglo XXI. Una mirada reveladora sobre este fenómeno global y altamente adictivo. Un libro a medio camino entre el manual de referencia y el ensayo que examina las mejores teleseries de la última década, escrito por uno de los máximos especialistas en la materia de nuestro país.

EL AUTOR
Jorge Carrión (Tarragona, 1976) es escritor, crítico cultural y Doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde imparte clases de escritura creativa y de literatura contemporánea. Fue miembro del consejo de redacción de la desaparecida revista Lateral y co-director de la revista Quimera. Es autor de diversas obras de no ficción, como Australia. Un viaje (2008) y Viaje contra espacio. Juan Goytisolo y W.G. Sebald (2009); y de la novela Los muertos (Mondadori, 2010), que explora la relación entre la memoria histórica y el lenguaje de las teleseries norteamericanas.

Editorial Errata Naturae