ODIO EL ALCOHOL. Por Josep Esteve Rico Sogorb

Acabaré
– quizás si,
quizás no –
por aborrecer
el alcohol
que nos envenena
las noches.
Posiblemente,
porque sentí
a la Cólera
encender iras
y odios
en las frías noches
de invierno.
O porque
– ¿recuerdas? –
corrímos
enfurecidos
por los desolados
callejones.
Recuerda
que entramos
en casa
airadamente,
cerrando
puertas
a patadas.
Aún guardo
muy bien
aquellas
frases tuyas
tan fuertes,
resonando
como golpes
sacudiendo
mi orgullo
hasta
desnudarlo.
Aquel
queso blanco
que estrellaste
con rabia
contra
el cuadro
del pasillo
que terminó
roto en
el cubo
de la basura.
Recuerdo
el abismo
que se abrió
en nuestra cama
divindiéndonos
como límite
para sentirnos
tan distantes
cuando incluso
nos rozábamos
las piernas
Regresé
a las orillas
del precipicio
tras sentir
como un simple
colchón
me separó
de ti.
Todo
comenzó
una noche…
…hace años…
con el alcohol.
…Creo que,
acabaré
odiándolo…

(Josep Esteve Rico Sogorb, del libro «Estas son nuestras ruinas», Cuadernos Imposibles, Ediciones para los Amigos, Asociacion Literaria Frutos del Tiempo, 2004 Elche)

Por una mirada tuya. Por Isidro R. Ayestarán

¿Cuánto eres capaz de ofrecerme por una sonrisa?
¿Cuánto por una palabra tuya?
Hasta el cielo yo daría por tu compañía,
por una cómplice mirada,
por una caricia del alma que me estremeciera
hasta confesarle a la luna
que era a ti a quien esperaba.

Esta noche he vuelto a venderme entre desconocidos,
me he estremecido entre miradas hostiles,
alrededor de fuegos llameantes que le
daban la espalda al calor que precisaba.

Y me he acercado a ti junto a tu mesa solitaria,
y nos hemos mirado a los ojos con una sonrisa,
y no hemos dicho nada hasta que el brillo
de tu mirada delató que estás tan
solo como yo en esta aventura de la vida.

Nos hemos apeado de este tren loco y absurdo
en el que no hay sitio para el sentimiento,
y nos hemos confesado nuestras tristezas
entre lágrimas por las ausencias de un «te quiero»…

Y es que por una mirada tuya
he olvidado quien soy y lo que soy por las noches,
y tú has sonreído a las estrellas sabiéndote
poseedor de un secreto en este desierto de nubes
que apagan la luz de mi alma…

Por una mirada tuya, cariño mío,
he olvidado la noche para recordar
qué se siente al comprobar que las caricias
tienen magia y que nunca la perdieron.

Tú eres el espejo donde proyectar la ilusión,
eres el destino de este ensoñamiento certero
al que me aferro una y otra vez…
No nos soltemos nunca…
No perdamos nunca el destino de
nuestras miradas…


© Isidro R. Ayestarán, 2007
www.isidrorayestaran.blogspot.com – NOCTURNOS

DESPEDIDA. Por Josep Esteve Rico Sogorb

Yo te derramé
mares
de lágrimas
en tu larga
ausencia.
Te lloré
tristezas
ínfinitas
en las noches
desoladas.
Lamenté
tu pérdida
con angustia
llorándote
ríos y lagos
sin cansancio.
Aullé
desquiciado
tu abandono
vociferando
tu nombre
con rabia
pero jamás volviste.
Yo te lloré
lágrimas
de ríos,
de mares y lagos
inmerecidos
en tu larga
ausencia…
Sé que
no volverás.

(Josep Esteve Rico Sogorb, del libro «Estas son nuestras ruinas», Cuadernos Imposibles, Ediciones para los Amigos, Asociacion Literaria Frutos del Tiempo, 2004 Elche)

NO PUEDO EVITARLO…. Por Josep Esteve Rico Sogorb

Lo sé
muy bien
y no puedo
evitarlo:
ando calles
zigzagueante,
piso
duros asfaltos,
me confundo
entre el gentío,
rozo bultos
que tiemblan
veo sombras
que me persiguen.
Ahora,
que vivo
solo
y no es
delirio,
siento
un vacío
angustioso
como un sueño.
Estoy aquí
sin poder
evitarlo,
apartado
a este lado
del mundo,
como uno más
de la maldad
humana,
compadeciéndome
los días
y las noches…
Ya no puedo evitarlo…

(Josep Esteve Rico Sogorb, del libro «Estas son nuestras ruinas», Cuadernos Imposibles, Ediciones para los Amigos, Asociacion Literaria Frutos del Tiempo, 2004 Elche)

REGRESO AL INFIERNO. Por Josep Esteve Rico Sogorb

He buscado
el cobijo de mis lágrimas
regresando
a mi particular infierno,
ese que todos
alguna vez
llevamos dentro.
Anteayer
me despedi
de las caricias
que te daba
al rozar tu cintura.
Y el amor
se alejó de mi
vistiéndome de negro.
Me gusta
el color negro
aún hoy,
cuando sigo errante..

(Josep Esteve Rico Sogorb, del libro «Estas son nuestras ruinas», Cuadernos Imposibles, Ediciones para los Amigos, Asociacion Literaria Frutos del Tiempo, 2004 Elche