Creer. Por Artistadesconocida


Conozco personas que quieren creer y que se gastan pequeñas fortunas en que alguien les enseñe a entrar en comunión con la unidad.
Necesitan creer.
Pero creen que creer es tener un guardaespaldas que se lleve los golpes por ti; y compran religiosamente clases de yoga, libros de recetas de tofu, seminarios de meditación trascendental y cursillos de milagros. Sin embargo, la gran mayoría nunca llega a hablar con dios por línea directa.
Que es fácil.
Y gratis.

No sé si se puede enseñar el camino para llegar a él/ella/ello. It, palabra inglesa, sería la que yo escogería (Quizá dios hable inglés). Pero puedo comprender que quien lo busca pregunte: ¿Cómo se hace?

No se hace de ninguna manera.
Dios es dios, y de repente, un día te atrapa y no hay más que hablar.

No es todopoderoso, ni omnímodo, ni justiciero, ni humano, ni dicta leyes, ni juzga, ni tiene Iglesia que lo represente, ni escribió mandamientos, ni obliga a nadie a taparle la cara a su mujer o santificar los sábados (ni los domingos). Ni siquiera te para los golpes. Como mucho, te enseña a interpretarlos.

Dios no es la ausencia de dolor.
Es aceptar que la vida duele.

Artistadesconocida
Proscritosblog

De chiste. Por Ana Mª Tomás


Confieso que se me da bien contar chistes. Pero, desde luego, nada comparable a los que nos cuenta la triste realidad cotidiana. Hace unos días, la pantalla de mi televisión se llenó con la cara de Carmen de Mairena anunciando que se presentaba como candidata a la política autonómica de Cataluña. Argumentaba que lo hacía por las putas y por las carreteras. Y no, no se refería a las putas de carretera, sino al puto peaje de las mismas. Ah, y para que los señores diputados pudieran acudir desnudos a las sesiones, al menos una vez al año. Lo siento, pero me vino la risa floja y el recuerdo de aquel viejo chiste que pedía votos para el partido de las putas puesto que sus hijos no nos solucionaban nada. O aquel otro de votar a los homosexuales porque ganara quien ganara terminarían por darnos…, al menos que lo hicieran los expertos. Ojo, que yo no soy la autora de los chistecitos, pero es que esto está para hacer un chiste tras otro. Eso por no hablar del comentario del líder de su partido, Santamaría, ¡Santa María!, que ha manifestado que Carmen de Mairena aportaba “glamour” ¡Dios, mío! Glamour… quiero pensar que se equivocó y por decir apartaba dijo aportaba. Eso o que debió de caerse por las escaleras y golpearse la poca sesera que tenga.

Y, claro, viendo eso el pensamiento me vuela, de nuevo, a las palabras de Albert Boadella de hace unos días, en dónde se preguntaba si todos los votos tenían el mismo valor. Si valía lo mismo el voto de alguien implicado en la polis, en el mundo actual, en sus gentes, en sus posibles formas de mejorarles la vida…, que el voto de alguien absurdo, estrafalario y hasta imbécil. Pero, claro, esto sólo puede decirlo alguien a quien le importa un comino lo políticamente correcto. Por mucho que sea un pensamiento bastante más normal de lo que imaginamos, nadie osa ponerle palabras y mucho menos decirlo en voz alta. Pero es que la democracia debería servir para avanzar, siempre, jamás para retroceder, y con partidos como el CORI de la Carmencita vamos apañados.

Sí, ya sé que no es nada nuevo, que ahí tenemos innumerables carmenes repartidas a lo largo y ancho de este mundo. Y también sé que muchos políticos líderes mundiales no les llegan a las suelas de los zapatos a muchas cicciolinas. No hace falta irse muy lejos para tener un ejemplo: ahí está el tontoelhaba de Luigi Bobbio, alcalde de una ciudad costera de Nápoles, que ha prohibido el uso de pantalones vaqueros a la cadera y de la minifalda que falte al decoro. Anda ya… que van a ir los municipales midiendo la tela…

Miedo me da ir acercándonos a fechas electorales… Tengo la sensación de que es como abrir la veda a toda clase de circos. Sí, ya sé que mirando el panorama es como para dudar entre cortarse las venas o dejárselas crecer. Pero me puede el sentimiento romántico de la cosa. El pensar las vidas que suele costar la libertad del ser humano. Y, sobre todo, me puede recordar aquella hermosa frase que dice más o menos eso de “no estoy de acuerdo con usted, pero daría mi vida porque usted siguiera opinando así”.

O sea, que llegados a este punto, tras el inicial ataque de risa; la conmoción cerebral recibida gracias al golpe de tontuna televisiva suprema; la correspondiente rabia e impotencia ante el rumbo de muchos tontos activos… la cordura vuelve de nuevo a mi ser y me digo que no sólo es bueno que pasen todas estas cosas, sino que, quizá, no importe tanto que ocurran. A fin de cuentas… prometer, prometer… es fácil. Mi abuela recordaba aquello del refranero de “Prometer hasta meter. Y una vez que han metido, nada de lo prometido” (Tengo que ver con un psicólogo este tipo de asociación de ideas). Vamos, que no importa mucho quienes sean los que prometan. Al final… muchas de las promesas de unos y otros quedarán tan menguadas como esas faldas italianas. O tan puteadas como muchas de esas putas de la Mairena.

Asociación Canal Literatura
Ana Mª Tomás Olivares
Dama Literatura 2009
Blog de la autora

El monte de las ánimas. Por Brisne


Cuando sus servidores llegaron despavoridos a noticiarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que a la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Ánimas, la encontraron inmóvil, crispada, asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca; blancos los labios, rígidos los miembros, muerta; ¡muerta de horror!

Llega otra vez Todos los Santos, hace un par de días leíamos en una librería de mi ciudad el asombroso y estupendo relato de Bécquer «El Monte de las Ánimas».

Es una lectura que me gusta mucho, creo que refleja bien como en tiempos de Bécquer se celebraba ésta noche mágica de brujas y trasgos. El siglo XVII se llenaba de viejas a la orilla del fuego que relataban historias de muertos, aparecidos o brujas. Ustedes celebrarán ésta noche como gusten. Algunos saldrán a pedir caramelos. Yo si puedo encenderé una vela y leeré algo, quiza de Bécquer, quizá de Poe, tal vez de H.P. Lovecraf… todavía no estoy segura.

Cumplan su tradición bajo el vendaval que creo anuncian los meteórologos. Diviértanse si quieren, inventen historias o américanizense… supongo que sigue siendo una noche mágica todavía para estar en contacto con nuestros muertos, es posible que todos soñemos con ellos.

Me hace cierta gracia que se impongan tradiciones no hispánicas, o que se siga compliendo con tradiciones que apenas lo son cómo si lo fuesen. Pero si ustedes gustan de ellas no dejen de rezar por sus muertos, pongánles flores porque sienten la necesidad de recordarlos especialmente en éstos momentos, aunque todos sabemos que el recuerdo aflora en cualquier momento. Hagan lo que quieran, pero hagánlo de corazón no por estúpidas tradiciones.

Casi estoy pensando en ponerme «la novia cadáver», película que me gusta mucho y que nos acerca a esa otra realidad a la que casi siempre cerramos los ojos.

Brisne
Blog de la autora.

Lo más terrorífico jamás contado. Por Ramón Alcaraz

La noche, medianoche. Oscuridad, lo desconocido, la vuelta de la esquina, goznes que chirrían. Pasos. Fantasmas, vampiros, muertos vivientes, el cementerio. La programación de televisión, las noticias de cada día. La especulación, el precio de los pisos. ¡Hipoteca! Los sueldos. ¡¡Hipoteca a 30 años!! Las comisiones bancarias. ¡¡¡Impuestos!!! Zombies, monstruos, espectros, aparecidos. Los vivos, los muy vivos, los vivos vivientes. Zona de aparcamiento regulado, factura de la luz, del gas, del agua, teléfono, butano, IPC. ¡¡¡Coste de la vida!!! Ventanillas, formularios, trámites, burocracia. ¡¡¡Impuestoooooooos!!! Hacienda, un inspector de hacienda, una inspección de hacienda. Política, señores trajeados. La ley, las leyes, fianzas, sentencias. La economía, el fondo monetario internacional. Política, política… El poder ¡¡¡POLÍTICOOOOOOOOS!!!

Ramon Alcaraz
Blog del Taller Literario

Podéis leer más relatos HALLOBLOGWENN en:
Blog de Teresa Carmeselle
Blog de Felisa Moreno

Soñe que soñaba. Elena Álvarez de Castro

Soñé…
que volaba
suave con la brisa
y el viento me empujaba
subida en las nubes.

Soñé…
que el sol me esperó
envuelto en sus rayos,
regalándome su calor.

Soñé…
con la dulce ternura
mirando a la luna,
me dió la mano…
me acurruqué en sus brazos.

Soñé…
que estrellas divertidas
y asombradas,
me cuidaban
…me observaban.

Soñé…
mil caricias de colores
…de terciopelo
sabor a caramelo
… besos suaves,
divertidos,
del color del amanecer.

Soñé…
sonrisas de cascabel,
colores redondos…
con sabor a miel.

Soñé…
con alegrías,
ilusiones,
con miradas transparentes
… sensaciones de sabores.

Soñé…
carcajadas de colores…
susurros de silencio…
silencios de amores.

Soñé…
qué soñaba.
Soñaba…
qué vivía.

Soñé…
mientras me dormía.

Soñé…
que eras mi vida.

Elena Álvarez de Castro

Crujen las esperas. Por Luis Oroz

Él calla, crujen las esperas,
el día se repliega –como los caracoles-
dejando una señal larga y viscosa
en la mirada de los solitarios.

  -La vida es una puta que te besa los ojos
para que no la mires mientras te desvalija.

Él hunde los zapatos en las huellas de ayer
hasta encontrar la puerta de su casa.

   Impactan contra el cielo las palabras
y caen como cristales sobre un libro de mármol.

De unos labios gotea, en forma de silbido, la esperanza.

  -La vida se maquilla
deshaciendo en sus manos los grumos de la tarde.

  Él calla, crujen las esperas,
una verdad a medias,

                                   un deseo,

                                                   la llave de una piel desabitada,

reposan junto a él.

  La vida le da un beso,
                                           le susurra,
-todo lo que tenías era mío.
Se viste,
               se hace niebla,
                                        se despide,

cobrándose el dolor y  ocupando la esquina
que viste de burdel al cementerio.


Luis Oroz
Blog del autor