Inevitable. Por Marcelo Galliano

Hoy verás que se muere todo lo que vivimos, al igual que el buen vino se termina el amor, y esto que ansiosamente gustamos y bebimos dejará en cada boca los restos del dolor. Será, por qué negarlo, la rosa deshojada que ni te imaginabas cómo iba a terminar, porque en el mundo estaba para ser perfumada… mas derrochó su aroma de tanto perfumar. Y al igual que esa rosa o ese vino bebido los años que pasaron los tachará el olvido con su crayón perverso de ocaso carmesí. Y todo eso que fuimos lo llevará la brisa, no guardará… Leer más

A veces creo. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Hay instantes en los que pienso que no sé cómo puedoescribir estas cosas y es cuando decido que algunas creencias nunca me abandonen… Para ella, para él, para mí misma. A veces creo que pude enamorarme de ti. Incluso tiemblo imaginando que lo hice. A veces, también, los besos que nunca me diste aparecen de noche, mezclados con los monstruos del olvido que comienzan a devorarte. Y esos, tus besos, me calientan del frío. A veces creo que pude enamorarme de ti. Estuvimos tan cerca… tan oliendo la piel que inflamaba nuestros ojos y tan mordiendo las palabras no dichas… Leer más

Quisiera que esta tarde. Por Ana Muela Sopeña

  Quisiera que esta tarde de diciembre me trajera la paz y la esperanza para poder soñar entre palabras y sentir más allá de esta gran muerte. Quisiera que la lluvia de las calles me llevara por vías de un destino que condujera lejos del vacío y me ofreciera cielos más amables. Pero todo es de hielo en mi guarida y ya sólo respiro suavemente para expresar despacio la existencia. Conozco esta distancia que me silba susurros de nostalgia sin la suerte de poder abrazarme a una certeza. Ana Muela Sopeña Blog de la autora Leer más

Frío en el alma.Por Mirtha Rodríguez

Ya las nieves del invierno envuelven la montaña Un paisaje todo blanco como espuma me alcanza Siento frío en mi cuerpo, también frio en el alma Me veo sola y triste, veo muy grande la casa. La soledad me conmueve, siento frío en el alma Tu presencia aquí, un recuerdo que me alcanza Felicidad de otros tiempos, tristeza y añoranza Que se fue un día, apenas salida el alba. El destino fue ingrato, dejó dolida mi alma Mi amor partió, cuando nadie lo esperaba Cerró sus ojos a la vida, un dolor que no se acaba. Su invisible compañía, siento… Leer más

Al tocar tu cabellera. Por Salvador Pliego

Así me dijeras que son caireles, o son rizos bermejos, o tu cabellera es lacia y acompasada de una alegría pequeña, o es un noviembre nuevo entre los cantos de diciembre; así nuevamente me dijeras que por tu cabellera existe una avenida donde mis manos ruedan y fabrican bienvenidas doblemente tiernas -triples son cuando la mueves-; entonces no escapo: yo mismo me hundo en sus olanes, a esas formas inconclusas e inquietantes, a esas rutas de vida y agonía que prodigan sensaciones de batalla; y son medallas, son ríos escarlatas, son lunas verticales que resbalan por las yemas, porque cada… Leer más

Romance de invierno. Por Juan A Galisteo Luque

Lloraba la luna sus versos de plata… En la oscura noche, invierno de escarcha, bajo un frío intenso, solos, en la plaza, tu cuerpo y el mío, se fundía en abrazos profundos del alma. Abriste los ojos con profunda calma… Me pediste un beso; tu boca escarlata, rociaba en mis labios su dulce fragancia. Se oía la fuente romper en el agua… Su gemir sonoro, mostraba la vida y la que se acaba, porque el tiempo sigue y todo lo alcanza. Caía la nieve temblorosa y blanda sobre tus cabellos; tus manos heladas, cruzaban las mías con candor eterno. Y… Leer más

Ilusión. Por Marcelo Galliano

? Así como quien dice sin quererlo tu corazón se confundió en el mío … y un día de tantos empecé a saberlo, y de ese modo como el dulce río que se muere en el mar tan mansamente yo di a morir también en tu vacío. Digo, tal vez me enamoró tu frente donde tu pelo inquieto derramaba la rebelión de su caudal silente, o acaso fue el perfume que extrañaba de otras mujeres que mató el olvido y sin querer en ti yo imaginaba. Lo cierto es que mi pecho malherido se desangró una noche en primavera cuando… Leer más