La poesía fuera del poeta. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Dedicado a todos esos poetas que comienzan a despojarse de sus temores y nos dejan saborear sus versos (ojala fueran miles cada día). Dedicado a todos los que comparten sus poemas con generosidad, como si fueran abrazos estrujaos que no dejan pasar el aire. Dedicado a todos los que piensan que la poesía es un idioma internacional, no un territorio privado de caza. Me gusta espiar a los poemas. Ver como le levantan la falda a las chicas confiadas que se pasean por sus versos -me enloquece verlas desnudas y abiertas a sus rimas de carne asonante-. Me encanta robarle… Leer más

Antes de amarte. Por Ana Mª Álvarez Barroso

Cuando te vi, aún no habías llegado; conocía tus huellas, el surco del dolor en tus pisadas, la agonía de la pérdida instalada en los vagones de tus noches. Cuando te oí, aún no habías hablado; conocía tu silencio, esa llaga abierta destilando verbos -transeúntes del destierro- pasajeros en tu voz semiasfaltada. Antes de amarte, ya sabía que te amaba; conocía tu nombre, pronunciado como una letanía, un mantra milagroso, la brújula que lleva hasta tu cuerpo donde he de tatuarte mis huellas, mis pisadas, mi silencio y los versos que aún no te he escrito. Ana Mª Álvarez Barroso… Leer más

Lo que no pudo ser. Por Mirtha Rodríguez

Tristemente en mi memoria, los recuerdos reaparecen Nuestro amor de juventud, añorado tantas veces Ni el tiempo con su paso, lo calma, lo desvanece Lo nuestro no pudo ser, como sucede a veces. Por cosas del destino nos vimos casualmente Ya mayores, con familia, nos encontramos de frente Coincidencia de la vida que a veces no se entiende Preguntamos, sin saber que éramos libres nuevamente. La ilusión renació, de un amor guardado tanto tiempo Compartirlo con los hijos, fue nuestro gran sentimiento Cruelmente se opusieron, tratándonos de viejos. El corazón de mi amada, no resistió el sufrimiento Volvió a dejarme… Leer más

Cuando soplas en mi alma. Por Salvador Pliego

Niña de la sonrisa mar, azucena despierta: estalla un tricolor suspiro en mi alma y se escapa. Cuídate de mí si hoy me enamoro. Defiéndete de mí si hoy no te toco. Novia del amor y las campanas tocando despertares, bruñendo inalterables odas en nóveles gemidos. ¡Qué vientos del amor! ¡Qué prórrogas de los latidos! Tus cálidas caricias son jirones en mi pecho. ¡Ah, lúcida palabra de amapola, canto virgen que gira un mapamundi! Tú soplas el carmín sobre mi ceño. Cada vez me abres el alma con la greda y con tu boca, como un ángel que levita y… Leer más

Elegía. Por Marcelo Galliano

? Ahora sé que nosotros no moriremos juntos, perdidos en la nada sin nada que perder … nos tomará la aurora con sus viejos asuntos, nos borrará el olvido con su nuevo doler. Ahora sé que una estrofa no te daré mañana, ni una lágrima tenue derramarás por mí, y no seré el ocaso sangrando en tu ventana, y no serás la sombra de todo lo que fui. Y así sin sospecharnos nos beberá el futuro tú en brazos de otro hombre, yo en manos del ayer, y los versos aun truncos culminaré de apuro sabiendo que tu boca jamás… Leer más

«Cerré mis ojos para no verte partir… Por Esperanza E. Serrano

«Cerré mis ojos para no verte partir, apreté mis labios para no decirte Adiós!» I Adentro la Lluvia Adentro la lluvia está sonando fuerte. Es lluvia de huracán embravecido; lluvia de alfileres dentro de mi vientre. Lluvia que llega abriendo llagas; sembrando la sensación del vacío infinito por ese algo que se quedó inconcluso, y a veces se asoma a mí, a reclamarme para que detenga este viaje de otoño sin regreso. Afuera la lluvia quiere romper mis puertas, quiere arrebatarme las sombras que se quedaron grabadas en las paredes, y en los troncos de los árboles celosos que una… Leer más

Amanecer nevado de mi alma. Por Germán Gorraiz Lopez

  Una luna inacabada desgrana su mustia luz y despunta el solitario mástil de nuestro océano de sábanas . Todo es nieve en la mañana…, tu vista se humedece en la luz helada y mi alma se blanquea en tu alba desvelada… Mi deseo ya desatado restriega los escorzos de tus más altas ramas y la pasión se renueva en el goteo de nuestras pinceladas. Mi río nada ya entre las faldas de tu nevada y verdea el cielo con sus espejos mientras tu consciente hibernado se fragmenta en mil cristales. Tu voz se ahoga ahora sin remedio entre irisaciones… Leer más