Consagración del verde. Por Germán Gorraiz López

Consagración del verde Los últimos estertores de la noche agonizan en la brisa y una luz inesperada sorprende al cielo en su desnudez mientras el sol va pintando gotas al rocío y el paisaje renueva sin pausa sus tonos… Un torbellino de vencejos desvela el silencio de la hora y lejanos alimoches prestan sus blancos a la altura, mas de improviso, todo se incendia de amapolas y cientos de botones de oro se esparcen por los prados. Poco a poco, los minutos despiertan mil aromas dormidos y el campo se recrea en sus notas de frescor mientras  los más altos… Leer más

8- Mi verso Apócrifo. Por Antianónimo

Siento ya el cansancio de la piel. Un rumor de adelfas se afana entre mis huesos hilándome el tobillo con el aire, con ese rastro de vida que me queda para aprender a llamar a la muerte por su nombre. Damasco es una madrugada tibia entre mis pies, un ajetreo rojizo que gime como loco las palabras serenas de la filosofía, el silencio de un dios que nos absorbe en la infinidad serena del abrazo y va creciendo despacio entre la arena como nace una flor; una palabra; o un recuerdo. Yo también fui feliz en las tierras lejanas de… Leer más

Futuro. Por Rubén Gozalo Ledesma

  —¿Quieres salir conmigo?—le preguntó él. Se imaginó lo que pasaría. Ella le daría su teléfono. Él la llamaría dos días más tarde. Irían a ver una película. Después elegirían un buen restaurante para cenar. Entre plato y plato sus pies se entrelazarían bajo la mesa. Un beso daría paso a otro. Concluirían la velada en casa de él. Tendrían sexo tan apasionadazo que asustarían a los vecinos y harían añicos los muelles de la cama. En una decisión impulsiva se irían a vivir juntos, pensarían en tener hijos y formarían una familia. Se hipotecarían para el resto de sus… Leer más

Elegí un mal día… Por Miguel Pérez de Lema

Tiene su encanto leer a cinco columnas eso de “Estado de alarma”. No se puede negar que es un pedazo de titular. Hace a la gente sentirse viva, da la falsa impresión, como todos los grandes titulares, de que algo muy fuerte va a pasar. Qué se yo, como si estuviéramos a punto de que se armara por fin la gorda, y se liara una buena, y hace soñar con que luego, por fin, el orden -el Orden original- devolverá el equilibrio a la galaxia y seremos todos felices y lustrosos como funcionarios de la Junta o así. Luego, claro,… Leer más

Días de entereza. Por Iben Xavier

¿Adónde termina la arena y empieza el mar? ¿Por qué el final es tan cercano del comienzo? Nunca sabes exactamente en donde estás. Días de entereza se dibujan en el mapa, las voces del misterio permanecen al tiempo que se hunde el horizonte. El universo ni siempre conspira a tu favor. Continúas saltando en medio del valle que divide la realidad de la ficción. Porque después de todo la línea divisoria ni siempre se encuentra en el mismo punto. El punto tampoco está donde debiera estar. Todo se extravía al anochecer. Despiertas cuando todo empieza, te duermes para encontrar el… Leer más

Campanas. Por Ana Mª Tomás Olivares

Estaba segura de que era Dios quien hablaba en un dialecto que sólo yo entendía. Los demás decían que eran las campanas. Pero al principio fue Dios… Después debió mudarse de iglesia o campanario porque su voz se oía cada vez más queda y más lejana hasta que se perdió. Entonces sí, entonces empecé a escuchar campanas. Ahora estudio dialectología del badajo por comprobar si Dios cambió de voz o fue un envite frío de la vida el que me dejó sorda. Ana Mª Tomás Olivares Dama Literatura 2009 Blog de la autora Leer más