Memorias de un ascensor. Por Maria José Moreno
Mi vida ha sido un continuo bajar y subir, ja, ja, ja; nunca mejor dicho. Lo mismo estaba en el cielo, bueno, en el quinto piso para ser más exactos, con una alta dosis de omnipotencia y narcisismo, que en el mismísimo submundo de la más despreciable autoestima, es decir, en el sótano. En este sisifiano trabajo que he realizado durante más de cien años, y del que no me quejo, vaya por delante, me ha tocado lidiar con una sinfin de personas, cada una con sus cualidades y defectos, o sea, de su madre y de su padre, como… Leer más
