Te leerás en mi pergamino. Por Verónica Victoria Romero Reyes

En aquel féretro, sin ira ni agua ni día aparente, se inhumaron los afanes que me predestinaron a una gloria que no fue más que polvillo de pena. Me robaron, me torturaron. Viva me mataron. Llega el frío y no hay bufanda que proteja mi garganta del improperio de la carraspera y el escozor de palabra, ni guante alguno suaviza la piel cortada de unas manos que se quedaron vacías de abrazos, besos y canciones. Te leerás en el pergamino de la oscuridad sin sombra, te leerás en la servilleta sin fondo de rápido garabato, te leerás en el verso sin… Leer más

Agonía del estío. Por Germán Gorraiz López

Agonía del estío La hora sestea en la hamaca del mediodía y una brisa encendida dibuja inconclusas estelas de un boceto de tormenta. Imperceptiblemente, cientos de manos han desparramado un tablero de cúmulos nimbados por el azul infinito y ya la atmósfera se abochorna sin remedio y los charcos transpiran por todos sus poros… El sol enardecido arremete de nuevo contra las reminiscencias del verde e incendia los latidos de la tarde convirtiendo los campos en una amalgama de sudores y de jadeos de la sombra, pero la agonía es breve, pues densos nubarrones desandan ya sus pasos y el… Leer más