Unos finos tacones de aguja martillean las losetas de la acera. No pisan el centro de cada una de ellas, evitando los gastados bordes, por casualidad. La superstición hace que cada pisada aterrice en ese sitio exacto. seguir leyendo »
Imprime este EntradaLe rogué encarecidamente que anulase los compromisos que tuviera ese fin de semana. Fuimos al hotel Miralmar, un lugar con encanto y recuerdos entrañables para nosotros. seguir leyendo »
Imprime este EntradaEl poeta, mi amigo, tiene una bicicleta. La toma, la monta, la deja, la aparca, corre camino abajo, trota sendero arriba, se cansa, le hace carantoñas, le mira las ruedas para cerciorarse que se encuentran en buen estado, seguir leyendo »
Imprime este EntradaCada vez que la prima Elena contaba un cuento los niños la mirábamos con los ojos muy abiertos y el cuerpo inclinado hacia delante, embelesados con sus palabras, y los adultos cerraban los ojos y sonreían casi imperceptiblemente. seguir leyendo »
Imprime este EntradaDía sesenta y dos en el infierno
Es inútil pedirle a un río que se detenga; lo mejor es aprender a navegar siguiendo el sentido de la corriente. (Anónimo) seguir leyendo »
Imprime este EntradaPaciencia y resignación son dos requisitos fundamentales para soportar esta situación. Paciencia para padecer este frío en invierno, la indiferencia de las personas que pasan a mi lado sin mirarme y la obligación de construir y destrozar mi casa de cartón todos los días. seguir leyendo »
Imprime este EntradaUna tímida luz amanece sobre las almas que aún están entregadas a los fantasmas. El alba se levanta nientras el desierto sigue avanzando implacable hacia la sabana y hacia nuestro espíritu. seguir leyendo »
Imprime este EntradaA lo que permanece.
Siempre.
La loba no lo sintió llegar en toda la noche. Se despertó con frío y miró hacia la boquera de la guarida buscando su silueta. seguir leyendo »
Imprime este Entrada–¿Cómo te encuentras? –me preguntó un señor alto, con un amplio bigote rubio y un gorro de lana. seguir leyendo »
Imprime este EntradaMi padre era una esponja azul cobalto que volvía sucia de los Juzgados. seguir leyendo »
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