
Relato: EL RESTO DE MÍ
Capítulo 1.
-¿A nombre de quién está la reserva del hotel, por favor?, preguntó Rafael, el recepcionista,
con su voz cálida y amable.
– Soy Demi, ¿no me recuerdas, Rafael? La señorita Demi Otser.
Al oír la voz tantas veces escuchada, el recepcionista subió la mirada y sonrío.
– ¡Qué alegría verla con nosotros un año más! – y se abrazaron – ¿Y su hermana, la señorita Alexandra Studer, no viene también?
– No podrá acompañarme este año. Está de viaje humanitario en África con Medicus Mundi, forma parte de los médicos españoles que atienden a grupos de refugiados en Kenia.
-¡Qué generoso por su parte!, dijo Rafael, yo no iría ni por el sueldo de 1 año entero. Demasiado riesgo de morir en atentados, una bala perdida, un mal virus, ¡tantas cosas!.
-Ni yo, Rafael, ni yo. Y ella lo hace sin cobrar un solo euro. Pero el destino de las personas está escrito en las estrellas y en el viento. Ella es feliz viajando a África cada uno o dos años, y ayudando a los que nacieron en la parte mala del mundo. Podríamos haber sido nosotros. Pero para conocer la realidad hay que ser valiente e intuitivo, hay que leer entre líneas la verdad de las mentiras.
-Entre líneas, o en sentido inverso, como hacen los chinos, añadió riendo Rafael.
-Es cierto- añadió de repente la otra recepcionista, una bella italiana de ojos verdes y piel marrón chocolate, con su nombre inscrito en la placa de la solapa: Allegra- Ja,ja,ja, los mismos nombres propios son juegos de palabras llenos de múltiples significados: polisemias, antonimias, sinonimias; nos marcan para toda la vida, y sólo hay que saber leerlos. Durante mis años universitarios hice un curso sobre juegos de palabras: acrónimos, acrósticos, y todo tipo de jeroglíficos y mensajes ocultos tras palabras aparentemente normales; formaba parte de la asignatura de Literatura del siglo XX. Ja,ja,ja. Era divertido.
-Aquí tengo su reserva, 4 días a nombre de la señorita Demi Otser, confirmó Rafael.
– Ésa es. -dijo Demi – Estoy de acuerdo contigo, Allegra, sólo hay que saber leerlos. ¿Es tu primer año en este hotel, verdad? – Demi se dirigió a Allegra en italiano, un idioma que aprendió durante un máster de 2 años sobre Pintura Italiana en Milán, años atrás.
-Sí, soy de la región de Véneto, y llegué a España por amor a un español que hoy es mi marido. Estudié Turismo en Roma y ejerzo ahora como recepcionista de este hotel. Llevo 8 meses.
-¿Ves, Rafael? El destino está escrito en las estrellas y en el viento. Él sopla en nuestro oído cuál será nuestro siguiente rumbo. Leer más









