MEMECES. Por Pandora/Esteruca

Esta mañana, mientras navegaba por Internet, se me abrió una página por sorpresa de ésas que te asaltan cuando menos lo esperas y sin avisar. Era el horóscopo para hoy. Sin mucha convicción, pero con algo de curiosidad malsana, y porque no tenía nada mejor en qué perder el tiempo, lo leí: “Un amor perdido vuelve a tu vida, e intentará que todo sea como antes, pero cuidado, tú ya tienes algo bueno que puedes estropear.” Inmediatamente me maldije a mí misma por haberlo leído. Cerré a toda prisa el ordenador, desconecté el teléfono, la radio, la televisión, bajé todas las persianas, me puse tapones en los oídos, eché la llave de la puerta y de mi alma, cerré los ojos y esperé, rezando para que no sucediera nada. A los cinco minutos, llegó la soledad. En ese instante, descubrí que la predicción se había cumplido. La soledad, ese amor perdido, había vuelto de nuevo a mi vida para tomar posesión de ella. Entonces, abrí los ojos con convicción, la cogí por la solapa, abrí la puerta y la eché a la calle; me quité los tapones de los oídos y se inundaron del murmullo de la vida; subí las persianas y me dejé acariciar por la luz de la mañana; puse la radio, la televisión, y me llené de voces, de risas, de música; conecté el teléfono, el ordenador, y me puse a escribir. ¿Quién me mandará hacer caso de semejantes memeces?, al fin y al cabo, soy tauro, y los tauro no creemos en esas cosas…

Pandora/Esteruca

Lectura conjunta. Por Club Literario

Club literario

Estamos»proponiendo» una nueva aventura en Internet, y os envío este nota para informaros, por si es de vuestro interés.
La aventura/propuesta es leer – todos – un libro al mes. ¡Pero no de una forma desorganizada! La idea es que la «comunidad» decida el libro a leer durante el mes siguiente (todos el mismo libro), nos damos unas semanas para leerlo y, finalmente, damos nuestra opinión en un foro… El objetivo: tener una excusa para leer una media de un libro por mes.

Los lectores pueden darse de alta – gratuitamente, por supuesto – en el sitio web y votar por la siguiente obra a leer (la primera lectura será el 15 de mayo).

Enviado por: Informate en El Club Literario

Sobre Antonio Gamoneda,Premio Cervantes 2007 . Por Carmen María Camacho Adarve

AntonioGamoneda
Un ángel gótico

“inmóvil, claramente
inhumano en la
pura catedral
vive un ángel.
Un ángel no tiene ojos.
Un ángel no tiene sangre.
Él no vive en la vida, él no vive
en la muerte, él está
vivo en la belleza”

( Antonio Gamoneda)

Dijo en su discurso… existe una «cultura de la pobreza» de la que formo parte y que es diferenciable de la que «prospera a partir de una situación privilegiada». «Un estadio pasional del pensamiento nacido en la pobreza y servido por el infortunio», y en el que colocó a François Villon, César Vallejo o el propio Cervantes.

«Vengo de la penuria y del trabajo alienante. Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia son de baja extracción», continuo el autor de ‘Blues castellano’ y ‘Lápidas’.

«Hablar desde el interior de la pobreza no es lo mismo que solidarizarse con ella», advirtió de una experiencia «que me une con millones de seres humanos».

Hablo el poeta luego las penurias de la vida de Cervantes, genial creador «cuya obra fue hecha precisamente desde la pobreza». Una pobreza «que se ha considerado en su vida, pero que quizá no se ha estimado como causa de peculiaridad en su obra». «Nosotros ‘los de la pobreza’ no tuvimos libros, no fuimos a la universidad. Esta diferencia con los creadores cultos a partir de una situación social no es ni a favor ni en contra. Esta diferencia la procurará el talento», concluyo el poeta del ‘Libro del frío’.

« Soy un poeta de barrio o de provincias, cuya poesía «en el sentido más elevado del término, destaca por una sobresaliente exigencia estética y una capacidad ilimitada para recrear realidades y trasmitir emociones».

su voz se quebró por la emoción en unas cuantas ocasiones, evococando a sus padres y sus muy modestos orígenes en un barrio obrero de León durante la Guerra Civil. Aclaró el poeta Gamoneda que, en la vida y en la literatura, él procede de la pobreza, y que esa pobreza fue el un poderoso motor creativo para él. Como lo fue para su egregio antecesor, Miguel de Cervantes Saavedra, a quien reivindicó como el creador del pensamiento poético moderno.

Defiende el poeta la existencia de una «cultura de la pobreza» de la que soy parte y que es diferenciable de la que «prospera a partir de una situación privilegiada». «Un estadio pasional del pensamiento nacido en la pobreza y servido por el infortunio», dijo, y en el que colocó a François Villon, César Vallejo o el propio Cervantes.

«Vengo de la penuria y del trabajo alienante. Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia son de baja extracción», expuso el autor de ‘Blues castellano’ y ‘Lápidas’.

«Hablar desde el interior de la pobreza no es lo mismo que solidarizarse con ella», clamo el poeta al referirse a una experiencia «que me une con millones de seres humanos».

Antonio Gamoneda.
Premio Cervantes 2007.

…La poeta de la pobreza lloro emocionada al escuchar las palabras del maestro Antonio Gamoneda y se sintió mucho menos sola; ¡poeta que no!, que no, que tú no eres ni quieres ser importante, ni tampoco la vanguardia, ricos, con suerte y doctorados. Durante toda la noche soñé con tanques blindados en un macabro libro de hazañas bélicas sobre tableros de ajedrez a propósito de valientes golondrinas. No llores poeta por los que pretenden que el perfume de tu inocencia sea negociable y espúrea ¡eso quieren¡, no llores por los poetas pobres como tu, piensa poeta que vuestros versos alguna vez sirvieron para que un niño levantara la cabeza de su libro de historia, cuando estudiaba la lección que decía “los primeros pobladores de España eran iberos”, y el niño levanto la cabeza otra vez miro el cielo a través de los cristales sucios de su vieja aula… por el azul infinito cruzaban unas valerosas golondrinas.

©Carmen María Camacho Adarve

AVENTURA EN EL PASADO. Por Francisco Arsis Caerols

Mondello

CAPÍTULO I – 1ª PARTE

Resulta difícil comenzar una historia cuando se supone que ésta aún no ha terminado, y menos cuando el protagonista es quien la cuenta y la vive, deseando además que nunca tenga fin. Y aún ando con esa esperanza. Porque hoy, 28 de junio de 2005, transcurridos ya varios meses desde que iniciase la aventura más apasionante de mi vida, puedo asegurar con total franqueza que todavía me siento demasiado confuso como para ser capaz de entender y asimilar tantos increíbles y asombrosos sucesos vividos, que sin duda transformaron por completo mi tranquila y aburrida existencia; fueron extraordinarias e inexplicables experiencias que han hecho que mi vida haya dado un giro inesperado de ciento ochenta grados, y gracias a Dios que estoy aquí para poder contarlo. Sé que resultará imposible de creer, pero dejar de relatar esta genial aventura es algo que ya no está en mis manos, porque éstas se niegan a obedecerme. Y la verdad, es que lo veo lógico.
He tratado de razonar con el máximo sentido común dentro de mis posibilidades ante estos maravillosos acontecimientos, por completo incomprensibles para el ser humano, analizando si merecía la pena contarlo a alguien, a un amigo, a mis familiares, a mi gente cercana en definitiva. Pero el miedo a que me tomaran por loco ha dado al traste con esta idea. Sin embargo, no puedo callarme, no puedo dejar que el tiempo borre de mi mente algo tan fantástico como lo que he vivido, y que por desgracia un día podría convertirse en un recuerdo lejano, perdido entre la bruma de mi memoria. Tal vez nadie lea este humilde cuaderno negro escrito a pluma en mucho tiempo; quién sabe si esto no ocurrirá hasta después de que haya muerto, y entonces un día mis nietos, si es que algún día los tengo, lo descubran en un rincón lleno de trastos viejos y polvorientos, donde queden relegados al olvido los recuerdos del querido abuelo. No es que me niegue a permitir que pueda saberse la verdad sobre lo acontecido en estos últimos meses; sin embargo… ¿quién me creería? Incluso este sencillo cuaderno, de poder contar con un corazón y un cerebro, sin duda me tomaría por un loco. Aun mi cerebro se niega a creer que esto haya sido algo más que un sueño, pero… ¿pueden los sueños permanecer latentes tanto tiempo en la mente? Yo no lo creo así, y además, sería curioso que éste fuera el único sueño que sigue incólume, perfecto, como una película incrustada en mi cabeza a la que únicamente hubiese que agitar mi oreja derecha para que ipso facto fuera reflejada en la pared, visionándose y poder ser así testigo de mi propia aventura. Supongo que el tiempo despejará la poca duda que me quede al respecto, pero mientras tanto lo más sensato es que, antes de que corra el riesgo de que esta historia se pierda entre los recovecos de mi memoria, quede esculpida con palabras en este cuaderno personal. Intentaré relatarlo de tal forma que dé la sensación de estar dirigido hacia un posible lector, un cómplice, testigo invariable de este suceso, a mi entender digno de ser narrado. Así que a partir de este momento trataré de escribir como si no estuviera haciéndolo para mí, sino para aquel o aquellos que un día lo encuentren y sean capaces de adentrarse en esta historia y vivirla, si es posible, tal y como yo lo estoy haciendo.

(Continuará)

© Francisco Arsis (2005)


© Francisco Arsis (2005) del libro «Aventura en el pasado»

DIVAGACIONES DE UNA SOMBRA. Por Pandora/Esteruca

«Hoy tengo ganas de ti.
Y no es la letra robada de una canción,
ni siquiera una proposición indecente.
Es un sentimiento frágil,
inocente,
que me nace de repente
y que me deja a morir.»

Hoy perdí mi sombra. Le pareció verte a lo lejos y, por buscarte, salió de mi cuerpo como sombra que lleva el diablo. Obviamente no eras tú, si se hubiera dignado a preguntarme se lo habría dicho y se habría ahorrado un buen disgusto, te lo aseguro, porque no creo que pusiera más empeño ella que yo en reconocerte entre la gente. Quedó la pobre tan desconsolada que se tiró al suelo, y permaneció así, inmóvil, oscura y diluida como la mancha de maquillaje en los ojos llorosos de una mujer. Le daba lo mismo morir pisoteada por zapatos inundados de prisas y despecho, ultrajada por orines de can, abofeteada por papeles que jamás contienen versos. Menos mal que llegué a tiempo de rescatarla. Pero ya no es la misma… Aunque no la culpo, yo tampoco. Ahora deambula tras de mí como sombra en pena. A veces, incluso, debo aminorar el paso para no perderla de nuevo. Los días en que está más animada, se asoma con la esperanza de descubrirte de nuevo a mi lado. Yo le digo que no con la cabeza, y en su rostro veo nacer una punzada de rencor. Sé que me culpa de haberte dejado marchar. Pero es que yo no sé cómo explicarle que el amor es así, que, a veces, aun pudiéndolo dar todo, nada puedes ofrecer. Ya ves, ni siquiera la maltrecha compañía de una sombra decente. Hoy llueve.
Pandora/Esteruca

Exilios. Por María Cristina Bernard

Portada

Autor: María Cristina Bernard

Diseño tapa:Milagros Delguy
Diseño de interior: María Cristina Bernard y Cecilia Carballo
©Navarro Bravo Editores
ISNB10:987-23182-0-4
ISBN13: 978-987-23182-0-8
Impreso en Argentina.
E-MAIL: navarro_bravo@ciudad.com.ar

Maria Cristina Bernard ganó el tercer premio del III Cetamen de Narrativa Breve 2006 con el relato ¿Sabés mamá?,entre otros muchos premios.

Sipnosis
Mujeres solas, que luchan, que recuerdan, que aman, que no se rinden ante la adversidad, que se dan el “lujo de soñar”, que sólo pretenden “vivir”. En estas historias hay vida. Porque la vida es una madeja intrincada donde coexisten ilusiones, llantos, risas, amores, desencuentros y perdones. Si se puede hablar de transparencias en la literatura, se puede afirmar que, en estos trece cuentos de María Cristina Bernard sobresale, desde el ingenio, la creatividad y la observación aguda, la mirada clara y traslúcida de la realidad. Sin complejos, con un estilo trabajado y limpio, la autora abarca con profundidad, temas dolorosos y situaciones límites, pero también es capaz de describir, desde el humor, los pasajes más sencillos y cotidianos, a veces ignorados, justamente, por su simpleza. Una selección de cuentos que gratifica y da placer.


María Cristina Bernard

Soledad. Por José Andrés Mínguez Muñoz

SOLEDAD

Llévame viento, llévame mar
olas adentro en mi soledad.
No quiero halcones sólo palomas
quiero la brisa trayendo tu aroma.
Quiero dormir, quiero soñar
quiero vivir en mí soledad.
Quiero estar solo en el verde trigal
ser amapol en mi soledad.
Quiero un todo azul de cielos y mar
con mi barca llena de mi soledad.
Oscuro es el sol, oscura la luna
me falta tu amor “amada llanura”.
Tan lejos de ti mi alma te anhela
todo hacia ti el viento me lleva.

José Andrés Mínguez Muñoz

Del libro:
CURSO DE POESÍA 2005-2006 DE LA Escuela de Escritores AQ