SAN VICENTE FERRER y LA ‘MONA’. Por Josep Esteve Rico Sogorb

S.Vicente Ferrer

San Vicente Ferrer, patrón de Valencia y de todo su Reino’, estuvo predicando en tierra levantina, en el este español. Sus sermones, de gran fervor y excelente oratoria, fueron muy concurridos de público. En la ciudad de Elche los ofreció en la céntrica Plaza del Ayuntamiento – Plaça de Baix – ante la puerta de entrada a la histórica villa. Prueba y testimonio de la presencia del fraile son, una antigua columna y la placa conmemorativa que están empotradas en la fachada del edificio consistorial junto al arco de entrada. El texto de la placa – colocada en 1945 como recuerdo de su canonización y de su predicación en Elche – dice que en ese mismo lugar dejó su santa palabra a los ilicitanos San Vicente Ferrer, y precisamente en una ciudad como la ilicitana que destacaba entonces per tener tres barrios próximos entre si: el cristiano o ‘Vila Murada’, el árabe o ‘Raval de la Morería’ y el judío o ‘Almórida’, resultando significativa la defensa que hacia los hebreos demostró el santo valenciano en vida.

La ciudad ilicitana mantiene desde hace siglos auténtica devoción a San Vicente Ferrer al ser patrón a su vez de dos pedanías – Perleta y Maitino – que celebraron sus festejos el pasado fin de semana. Su festividad resulta muy celebrada en gran parte del campo de Elche. Al mismo tiempo, en el casco urbano, en el barrio de Altabix – el del viejo estadio de fútbol que tantos días de gloria nos dió a los aficionados al equipo local franjiverde cuando estuvo décadas en Primera División- hay una parroquia erigida bajo su advocación. Y no digamos de la cantidad de ilicitanos que llevan el nombre del patrón valenciano.
MOna
Lo más celebrado por la ciudadanía de Elche es la fiesta de la ‘Mona’ en su día: la ‘Mona de San Vicent’, diferenciándola de la del lunes anterior. Una fiesta de irse al campo tras la Semana Santa para celebrar la resurrección de Cristo y la vuelta a la normalidad, para pasar el día, comer paella, fritos, tortillas y merendar la ‘Mona’, un redondo bollo azucarado con huevo duro en el centro. Por cierto, que este año, salió el sol tras varios días de lluvias y nubarrones. Los ‘moneros’ se desquitaron a gusto del mal tiempo de aquel primer lunes de ‘Mona’ y abarrotaron los lugares tradicionales como el Pantano o la pinada de La Marina. El vulgo o ‘vox populi’, que se inventa cosas con gran imaginación, atribuye legendaria y curiosamente -pero sin demasiado rigor histórico – científico – que el huevo duro de la ‘Mona’ está basado en la calva de Fray Vicente Ferrer, buscando una similitud y un motivo. Todo ello no es más que una demostración de que su personalidad está afortunadamente aún muy arraigada en estos lares. ¡Vivan San Vicente Ferrer y su ‘Mona’! Y que no decaigan…


© Josep Esteve Rico Sogorb

‘Bajo la fría luz de octubre’: el tejido de la memoria. Por Ricardo Pérez Hernández

Eloy M. Cebrián Eloy M. Cebrián
Pese a la buena acogida que el público ha dispensado a sus novelas Memorias de Bucéfalo y Bajo la fría luz de octubre, la producción literaria del escritor albaceteño Eloy M. Cebrián no se circunscribe únicamente a la narrativa histórica, siendo ‘alma mater’ de la revista literaria El Problema de Yorick y editando antologías de relato como la celebrada Histerias Breves, además de sus labores como articulista. Eloy M. Cebrián conversa con los lectores de El Día en torno a su obra Bajo la fría luz de octubre que el próximo 23 de abril, Día del Libro, celebrará su cuarta edición y será hilo conductor del acto previsto en el albaceteño Centro de Interpretación de la Paz. Bajo la fría luz de octubre es un ejercicio de memoria histórica en primera persona recomendado como lectura para los alumnos de numerosos institutos de toda España dado su valor didáctico y fiel reflejo del contexto de la época. Fue merecedor del Premio Jaén 2003 de Narrativa Juvenil, recibido de manos de la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, y se encuentra publicado en la Serie Roja de la editorial Alfaguara.

La novela será hilo conductor del acto a celebrar el 23 de abril en el Centro de Interpretación de la Paz. La historia es un flash-back recordado desde el presente, un presente impreciso que no se menciona pero que sitúa a la voz narradora en la vejez. Junto a los personajes protagonistas, aparecen personajes históricos como Manuel Azaña, La Pasionaria o Rafael Alberti.

Tragedia compartida
“Este libro – señala Eloy – no ha sido escrito con espíritu revanchista. Está contado desde la óptica de una familia republicana, por lo que no es imparcial pero sí tiene una neutralidad psicológica porque la guerra fue una tragedia de todos. Aunque todos sufrieron la Guerra Civil, hubo una parte de España que también sufrió la represión posterior”.
El objetivo de esta narración pasaba por “recuperar las historias familiares de las que tenía conocimiento fragmentario pero que nunca había conseguido completar. Para ello recurrí a mi tía Maruja Cebrián, cuya foto aparece en la cubierta del libro, hermana mayor de mi padre, que fue quien más sufrió aquella época en mi familia y la que recordaba lo sucedido con mayor claridad y viveza: el día de la proclamación de la República, el día que estalló la guerra, el día en que detuvieron a mi tío Antonio Cortés, por aquel entonces presidente provincial de Izquierda Republicana, el partido de Azaña, que llegó a ser gobernador civil, detenido durante la llamada Semana Fascista, en la que Albacete estuvo en manos de la comandancia de la Guardia Civil”.

Prisión o muerte
“Maruja Cebrián – prosigue – asistió por casualidad al juicio contra mi abuelo; fue a llevarle comida a la cárcel y se encontró con que lo habían llevado a juzgar. Ella, joven adolescente, entró en la sala y vio como condenaban a pena de muerte a muchos encausados. Por fortuna mi abuelo gozó de testimonios favorables y fue condenado a prisión”.
“En este libro quise reflejar, además de lo vivido por mi familia, tanto el trasfondo social, cómo se vivía, cómo era la enseñanza y la vida doméstica, como el trasfondo histórico, situando los acontecimientos en su contexto”.
Eloy M. Cebrián
Voz emocionada, emocionante
“A mi tía le debo no sólo el grueso de la narración, a la que yo he añadido elementos fictios para articular la historia, sino la voz presente en la novela, que refleja el modo en que me contaba sus experiencias y que difiere de mi modo habitual de escritura. El estilo coloquial de narración que me transmitió Maruja Cebrián despierta la emoción de los lectores, algo que me han comentado en numerosas ocasiones a propósito de presentaciones o encuentros con clubes de lectura. Los lectores se identifican muy intensamente con la novela, especialmente los lectores de cierta edad, que llegan a apasionarse y a dar rienda suelta a intensos y acalorados debates, algo que refleja que las heridas siguen abiertas, que no se han cerrado en absoluto, y no lo han hecho porque, en mi opinión, aún no se ha dicho todo lo que debe decirse sobre la Guerra Civil”.

Ricardo Pérez Hernández
(Publicado el 15/04/07 en El Día de Albacete)

Cambio radical. Por Carioca32

Cambio

Me explicaban hace poco como alguien había criado un cachorro de tigre como si fuera un bebé. Le daba su baño cada día sin que el animal reaccionara dentro del agua caliente. Después lo alimentaban con biberón y ya no se si le acostaban con pijama en algún lecho a propósito pero, aunque no llegaran a ese extremo, lo mas sorprendente de todo lo que se habló no fueron tanto estos detalles como la afirmación benevolente de que finalmente el tigre, cuando fuera adulto, seria devuelto a la selva.
No puedo saber si hablaban en serio o no, pero yo imaginaba a ese precioso animal aterrorizado el primer día de incorporación a su entorno primario y con razón; acostumbrado a que le laven los dientes y le corten las uñas, a recibir puntualmente alimento y a un techo seguro, no debe ser precisamente placentero encontrarse de pronto bajo las estrellas oyendo ruidos extraños. Allí, sin conocer a ningún otro tigre, sin haber cazado nunca y sin posibilidad alguna de tomar un baño caliente.
No se como maldecirán los tigres ni si tienen capacidad para ello pero no seria de extrañar que se volviera a sus cuidadores solo para darles un zarpazo y unos cuantos mordiscos por haberle acostumbrado a un tipo de vida que no es la suya y después soltarlo a la vorágine de la vida animal y someterlo a la ley del más fuerte y encima contarlo como si ese cambio radical fuera la cosa mas natural del mundo.
Carioca32


PAPELES EN SOLEDAD. Por Miguel de Asén

PAPELES EN SOLEDAD

Quiero ser poeta de ilusiones maltrechas,
Espero mi meta entre canciones estrechas.
Busco gloria en papeles olvidados,
Ofusco mi memoria entre aranceles de mercados.
Sueños de poesía y rosas en cuadernos,
Empeños había por las cosas de sones eternos.
Hoy me pregunto en mi soledad por la vida,
Voy en conjunto con la maldad perdida.
Necesito fama en mi corazón y en mi pecho,
Invito a quien llama, la razón mi derecho.
Nada en el presente es clave para vivir,
Cansada mi mente no sabe ya escribir.

©Miguel de Asén

DESVARÍOS BUSCADOS. Por Miguel de Asén

DESVARÍOS BUSCADOS

Usos tradicionales, folclore se crea,
Abusos mentales, devore tu idea.
Artificios esperados, sin razón lo siento,
Ficticios estados de meditación y pensamiento.
Sexo, tormentos, calma y movida,
Espeso fundamento del alma huida.
Dominios inmorales, alternancias con desatino.
Vaticinios astrales, circunstancias del destino.
Inmunes desvaríos erradicados sin fronteras,
Impunes bríos, mercados de quimeras.
Presencias buscadas, gentes con pecados,
Esencias anheladas, presentes olvidados.
Racimos de verdades prendidas en canciones,
Timos de irrealidades vendidas como ilusiones.

©Miguel de Asén

REBELIÓN EN PAPEL. Por Miguel de Asén

REBELIÓN EN PAPEL

Vencer, fundamental rebelión,
Crecer en la mental convicción
De un destino acrisolado por poesía,
Espino enarbolado que en mi había,
Pues sentir era espina punzante,
Ves huir, sincera medicina, lo errante,
Voluntad de evasión, fantasía,
Libertad de razón a fe mía.
Un papel es refugio del alma,
De oropel subterfugio, con calma,
Evento de armonía que me encadena,
En su movimiento sentía acrisolar mi pena.
Celulosa, porte de tinta engalanada,
Fabulosa cohorte no extinta de un hada.
Emerger, textos a merced del viento,
Trascender, pretextos del sentimiento.

©Miguel de Asén