Publicidad en el cielo. Por Brujapiruja.

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El exceso de información esta llegando a ser agobiante. Tenemos publicidad a nuestro alrededor inundando todos los espacios, sin dejar descansar ni el consciente ni el subconsciente un segundo.
No sé si realmente sirve de algo, porque la saturación es tal, que el cerebro se protege del mismo modo que llegamos a no escuchar aquellos ruidos repetitivos que no nos dejan dormir o descansar.
Hace unos días me encontré, con gran sorpresa, dos pantallas en el mostrador de mi estanco habitual. Los escasos 5 minutos que permanezco en el establecimiento también se utilizan para ofrecerme más… y más cosas.
En la puerta al entrar, en el mostrador, en las vallas de enfrente, en la carretera colindante, en el folletito que te dan cuando paseas. En fin, por doquier, imagino que todos sufrimos el mismo acoso. Hace años alguien me dijo que terminarían utilizando el cielo. Y que razón tenia, las avionetas también nos tapan el cielo, aunque, por suerte, aún podemos disfrutar del infinito azul… a ratos.

Brujapiruja

ANUNCIOS INCLASIFICABLES . Por Pandora/Esteruca

-Se ofrece por no usar amor a medio fraguar. Desgaste medio. En buen estado. Si lo prueba, se lo queda. Garantizado.

-Se busca mirada perdida. Fue vista por última vez una tarde de otoño, siguiendo el vuelo de las hojas del parque. Se recompensará a quien pueda dar algún tipo de información.

-Vendo sombra o cambio por algo que me interese. Carácter algo rebelde, pero noble. Pedigrí demostrable.

-Regalo por no poder atender lote de miradas esquivas. Vendo a juego caja con llave y candado para tenerlas a buen recaudo.

-Por mudanza del corazón, vendo a peso cartas de amor. Buena calidad de papel. Aptas para reciclar recuerdos, lágrimas y momentos que ya no volverán. Precio negociable.

-Busco aprendiz de duende para jornada navideña. Imprescindible buenos propósitos y transporte propio.

-Regalo por no volver a usar paracaídas abierto, casco abollado y avioneta con pequeño golpe. Recomiendo leer antes atentamente las “Instrucciones para llegar con éxito a tu corazón”. Interesados pueden visitarme en el hospital. Se aceptan bombones.

-Urge airbag para mi corazón.

-Cambio margarita deshojada por paraguas roto. Regalo cajita con pétalos de recambio.

-¡Aviso urgente! Se ha fugado una nota del conservatorio donde estaba interna. Fue vista por última vez en un pasillo del metro, de la mano de un músico ambulante. Si alguien conoce su paradero, por favor, díganle que sus hermanas, aunque nos deja totalmente desafinadas, nos alegramos por ella y le deseamos lo mejor.

-Busco gps que me guíe hasta tu corazón.

-Por jubilación, poeta cambia musa por sudoku.

-El pasado sábado me robaron el corazón en plena calle. Busco testigo del suceso.

-Se busca tiempo perdido.

-Intercambio saco de buenos propósitos por una sola promesa cumplida.

-Aprendiz de poeta busca inspiración. No importa estado.

-Recién salido del armario lo cambia por cama para celebrarlo.

-Regalo puerta de mi casa por no usar. Está siempre abierta para ti.

-Indeciso busca moneda de dos caras, o de dos cruces, o…, bueno, no sé, para no tener que tomar decisiones.

-Busco esperanza para caja de Pandora abierta.

-Poeta nostálgico cambia pc por pluma de ave.

-Regalo lote de sueños hermosos por no saber con quién compartirlos.

-Cambio día nublado por una mirada amiga.

-Busco reloj que atrase para alargar nuestras citas.

-Cambio libro de astronomía por estrella fugaz.

-Busco recuerdos perdidos para llenar memoria en blanco.

-Busco nave espacial económica para convertirme en tu satélite.

-Náufrago busca botella de vidrio reciclado para mandar mensaje de amor. Indispensable tapón de corcho.

-Perdida pajarita de papel. Se recompensará. No lleva chip.

-Por suspensión de pagos, empresa recicla talonarios de cheques sin fondos.

-Criador de palomas ofrece ejemplares adultos a gobiernos de todo el mundo. Se acompañan de ramita de olivo. Sin garantía de éxito.

Pandora/Esteruca

Pájaro de agua. Por Violeta

Portada del libro

Sobrevuela Zaragoza un pájaro de agua. La trae en su pico, entre las alas de algodón guarda peces marinos, traídos de más allá del mar de los inviernos. Despliega su poder etéreo sobre las nubes, la incomprensión y la risa. Piensa en aterrizar para dar sus caricias aladas a la jirafa presa del gran circo italiano, que ocupa el solar vecino. Acuno su calor con la imaginación: es un pájaro de agua que colma la sed de los cansados, los sin techo, los que añaden el agua de sus lágrimas al torrente acumulado de años y años por los inmigrantes de la ciudad, que dejaron el mar infinito de los suspiros por el agua de un río marrón, en un espacio inhóspito, seco. Cuando contemplan su majestuoso vuelo, no pueden evitar recordar a los suyos, que esperan no se sabe qué mágicas noticias en África, bajo un sol insobornable. Siluetea luego por encima de los tejados de las casas de los jubilados, que peligran bajo la mano dura de las inmobiliarias; sonríe al contemplar el juego de niños de todas las razas en el Parque Grande.

La botella recién abierta por el camarero supura gotas heladas como el corazón de los hombres.

El pájaro de agua parece despedirse de Zaragoza tras su breve visita con una acrobacia audaz sobre el Ebro ¿anidará en la Torre del Agua?. Ignora que la ciudad se despereza cada mañana alargando sus extremidades ardientes hacia un imaginario país del agua. Los habitantes del Ebro conversan con el lenguaje de las burbujas y, bajo los puentes, se acurrucan los más perezosos, temerosos de que el progreso y la Expo estropeen su siesta. La estela de una piragua sirve de guía al ave y desaparece con una dulzura sabia en años y experiencias.

Zaragoza duerme esperando la próxima visita del pájaro de agua. Las maquinarias han acabado su jornada y los espacios verdes se preparan para la noche: la Expo va adquiriendo lentamente su disfraz de gigante. Llueve sobre el río y el silencio, por fin, extiende su manto.

K~mandra (la velocidad de los sueños) de Julio Fernández Peláez

Portada del libro

Este libro está hecho a mano por el autor.
El sentido de este regreso a la artesanía en la edición no es sólo un acto de resistencia frente al gran hipermercado cultural, es también una reafirmación del precio justo que el cultivo de las palabras tiene.

Datos físicos:
14 x 21, páginas interiores en papel reciclado,
Portada en color sobre papel de acuarela.
Cosido a mano.
240 páginas
NOVELA
15 euros

Nota de contraportada:
«K~mandra o la velocidad de los sueños es una novela delicada, plagada de matices y sugerencias. Escrita en boca de un monohombre, el dueño de una tienda de objetos perdidos, la narración se sumerge en la descripción de una ciudad delirante, en la que una mujer –Felisa- viaja a través de los sueños del protagonista».