Por segundo año consecutivo. Por Mercedes Martín Alfaya

Por segundo año consecutivo, dos alumnas del taller literario de Ramón Alcaraz hemos conseguido el Primer Premio de Narrativa en Canal Literatura.
Ha sido un honor pasar la “Corona” de ganadora de 2007 a mi compañera de clase y amiga Dorotea Fulde Benke.
Quiero dar las gracias a Canal Literatura por una velada inolvidable y a Espido Freire por sus muestras de cariño hacia todos nosotros. Dar las gracias también por lo buena que estuvo la cena, por los momentos de emoción, por los detalles con los que nos obsequiaron, por el ambiente tan agradable que respiramos, la música, las sonrisas, los amigos que hicimos y por el boli tan chulo que venía en la bolsa de regalos y que se enciende como una varita mágica cuando lo tocas.
Agradecer en especial a Maria Luisa sus gestos de cariño, la buena organización, su sencillez, su cercanía y todo el empeño que puso en que lo pasáramos bien y nos sintiéramos como en casa.
Mis compañeros, el profe y yo, todavía estamos en las nubes.
Gracias Canal Literatura por esos momentos azules que nos acompañarán mucho tiempo como bonitos sueños.
Un beso enorme para todos.
Merce.

Foto: Dorotea Fulde Benke (izquierda), el profe (Ramón Alcaraz García), Mercedes Martín Alfaya (de azul) y Felisa Moreno “Delgadina” (finalista de este año y también compañera del taller).

texto y foto: Mercedes Martín Alfaya
(www.tallerliterario.net)

CEDRIC. Por Isabel Ali

Cedric puso un espejo frente a otro espejo. Se quedó viendo la imagen reflejada infinitas ve-ces… tantas, que el postrer reflejo visible se diluía en un manchón. Entonces escribió la histo-ria de un hombre que escribía la historia de un hombre que escribía la historia de un hombre que escribía… Antes de caer vencido por el sueño, la última palabra legible le pareció una mácula difusa. Pero no pudo sopesarlo demasiado… Se durmió profundamente y soñó con un hombre que soñaba con un hombre que soñaba con un hombre que soñaba con un hombre que soñaba…

Isabel Ali

El sueño de las musas. Por Isidro R. Ayestarán

Un escritor, en plena crisis de inspiración, recibe, a través de dos personajes siniestros, Oráculo y Apocalipsis, la visita de unas peculiares musas que le llevarán a escribir una siniestra obra donde, finalmente, no se sabe qué es realidad y cual es el sueño.
Una metáfora sobre cómo una obra literaria puede acabar con la vida de su propio autor.
EL SUEÑO DE LAS MUSAS, mi obra más inquietante y siniestra, con el Adagio de Albinoni y el Requiem para un sueño, de Clint Mansell, como banda sonora.

© Isidro R. Ayestarán, 2008
NOCTURNOS www.isidrorayestaran.blogspot.com

Los parientes de Ester. De Luis Fayad

El autor

Luis Fayad, considerado uno de los mejores narradores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, nació en Bogotá en 1945. Durante los años escolares se
desempeñó como guionista en teatro, televisión y radio.
En los años 60 empezó a trabajar como periodista de contratos libres y de planta y a publicar cuentos y notas literarias en revistas y periódicos nacionales y extranjeros.
Hizo cursos de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia. Literatura, periodismo y otras tareas relacionadas con el arte fueron sus ocupaciones hasta su viaje al exterior en 1975. Ha vivido en París, Barcelona y Estocolmo. En la actualidad vive en Berlín, Alemania, adonde fue invitadopor el Programa Cultural de Berlín del DAAD durante un año, y ejerce por cuenta propia como periodista, traductor del alemán al castellano y lector de su trabajo literario y conferencista en universidades y centros culturales.
Publicaciones:
Novela: Los parientes de Ester (1978), Compañeros de viaje (1991), La caída de los puntos cardinales (2000), Testamento de un hombre de negocios (2004). Relato: La carta del futuro (1993), El regreso de los ecos (1993), Un espejo después (1995).
Cuento: Los sonidos del fuego (1968), Olor de lluvia (1974),Una lección de la vida (1984).

El libro.-

En Los parientes de Ester, Luis Fayad se introduce en el tejido social de Bogotá de finales de los sesenta y principios de los setenta para dar a conocer el declive de una familia que se aferra a las tradiciones.
La novela comienza con la muerte de Ester, esposa de Gregorio Camero que se queda viudo y con tres hijos. A partir de ahí se sucede una historia colectiva en la que vamos descubriendo las desgracias de todos los parientes, sus frustraciones, sus fracasos y valores.
Conforme avanza la trama de la novela, la suerte de los personajes deja de parecernos menos personal y más social. El desempleo, la jubilación, los malos salarios, sin ser desgracias propias, terminan por desgraciar lo más íntimo de ellos, según explica Marco Aurelio Larios.
Esta novela de Luis Fayad parece querer revelarnos: una vida desgraciada no sólo se debe al azar, el accidente o al destino inevitable, sino también a la mala gestión de un gobierno, a la abulia social para modificar las condiciones de existencia, a los excesos de corrupción y violencia que imponen una sociedad de engaño, estafa y fraude.
Gregorio Camero, Ángel Callejas o Amador Callejas son como los hombres de cualquier ciudad que, más tarde que temprano, comienzan a percatarse de que la “sociedad” donde viven no es la mejor. Al final de la novela – como en la vida real – terminan sintiendo que las desgracias propias ya no son tan personales sino las que impone una sociedad no fácil de derruir: la del engaño.
Y todo esto, de algún modo, se parece tanto a nuestra situación actual.

Este libro se presenta en Madrid (Casa de América), el Lunes, 9 de junio de 2008 a las 20,00 h.
Participarán:
– Álvaro Pombo, escritor. Premio Planeta 2006
– Luis Fayad, autor de la novela
– Fernando Fernández Villa, editor

Ediciones Alfaqueque

Reprimenda. Por Pablo Lorenzo

– ¿Otra vez comiendo tierra? Se te van a llenar la panza de gusanos – Dijo el padre al pequeño que jugaba con su palita.
Su boca estaba amarga y crujiente. Escupió la tierra y se puso a llorar.
– Bueno, bueno, no me llore, es mentira, no le va a pasar nada.
El niño siguió llorando hasta que la madre que levantaba las cosas del picnic dejó de hacerlo y lo levantó. El llanto paso a sollozo.
– No te puedo dejar un minuto con el chico que lo haces llorar – Fue el reproche.
Lo que quedó del día el chico estuvo silencioso con los ojos grandes, viendo pasar el mundo desde su sillita trasera del coche, se durmió con el ceño fruncido y se movía entre sueños.
Cuando despertó ya estaba en su cama con forma de coche, se había hecho pis nuevamente, pero eso no le importaba ahora, se levantó vio que papá y mamá estaban dormidos y siguió su camino hasta la cocina, abrió el cajón, sacó un cuchillo y se lo clavó en la panza y lloró a gritos mientras se sacaba un largo gusano casi interminable que había en su panza.

Pablo Lorenzo

Un cuento.Por Celia Álvarez Fresno

Había una vez, en un pueblo muy lejano, una joven, que vivía el amor mas maravilloso que jamás nadie pudo imaginar. Se elevaba por los espacios Siderales, y volaba con su imaginación, imaginando un mundo a su medida, y un futuro plagado de dichas y de amor.
Pero… un día, volvió la mirada a un lugar pasado y conocido, y tal vez una nostalgia de otras vivencias hizo que torciera el rumbo de los paraísos soñados detrás de la montaña.
Y vivió, y atesoró experiencias, y su vida fue feliz, y sus cosechas abundantes, y en su aldea todo el mundo le decía qué suerte tan grande había tenido con sus seis hijos, y con un marido bueno y trabajador. Ella asentía con su cabeza y sonreía, y sabía que todos llevaban razón.
Pero un hueco en su corazón no le pertenecía a nadie, y tampoco a ella misma. Y soñó con aquella parte de su vida, muchas veces; despierta y dormida, y al despertar ella rechazaba la historia soñada una y otra vez, intentando borrar de su memoria lo imborrable.
Y llegó el día en que en su lecho de muerte, mentalmente, se despide de todos, presentes alrededor de su cama, y en su último suspiro traspasó la ventana con la mirada azul, reflejo de aquel cielo que siempre habitó su corazón.
Y ya… su Alma sin cuerpo se dirige al Lugar.
Y Alguien la recibe:
-Has vuelto a la verdadera Vida, dime, que tal te ha ido.
-¿Por qué me preguntas?. Lo sabes.
-Sí, pero quiero que seas tú quien me diga.
-No ha sido fácil. He tenido buenas experiencias, y me has dado mucho más de lo que pude imaginar, pero he vivido pensando en el pasado, muchas veces… imaginé cómo habría sido mi vida si no hubiera torcido el rumbo aquél día tan lejano.
-Dime ¿qué has aprendido de tu experiencia en la tierra?
-Aprendí muchas cosas. Aprendí a ser tolerante, a comprender; aprendí a mirar; aprendí cómo se sufre en el sufrimiento y cómo se goza en los buenos momentos. Aprendí el sentido de las responsabilidades. Aprendí a amar…
Pero sobre todas las cosas, tengo la mejor lección grabada en mi memoria:
“Escribir siempre el fin de una historia, esas que se agotan por el desencanto y demás circunstancias. Sólo así te desprenderás de tu pasado”

Celia Álvarez Fresno

Dora, la cabrera. De Alfredo García Gregorio

El autor

ALFREDO GARCÍA GREGORIO nació en Villadiego de Cea (León) en 1949. Fue a la escuela del pueblo hasta los doce años, edad en la que ingresó interno en un colegio de frailes alemanes en Saldaña (Palencia), donde acabó el bachillerato. Tras estar una temporada trabajando en diversos oficios, hizo el preuniversitario en un instituto de Valladolid, ciudad donde terminó magisterio. Entre sus dos aficiones, la pintura y la escritura, desde hace unos años se ha inclinado por la segunda. Tiene publicado un libro de teatro,Esperando Nada, y ha quedado finalista en algunos concursos de relatos como el IV Concurso de Canal Literatura, el VI Premi Literari Constantí «Històries verdaderes», el Concurso Literario Aenigma 2007, y el III Premio Internacional de Cuentos Fundación Anade. Actualmente vive en Algorta (Vizcaya) con su mujer y sus dos hijos.

El libro.-
Dora es una niña de once años que vive en el monte con sus
padres y que no puede acudir al colegio por cuidar de su rebaño de cabras. Pero un día unos lobos la atacan a ella y a su fiel perro Tiro y la vida de Dora cambia por completo, pues logra la ayuda de un misterioso ermitaño y atrae la atención de una peligrosa banda de ladrones que los perseguirán para recuperar una antigua estatua robada.
DORA, LA CABRERA es un entretenido cuento que habla de la fidelidad y del valor de la lectura, en un relato propio para niños de entre 8 y 12 años, más o menos.