“Vallejo en los infiernos” de Eduardo González Viaña


La editorial murciana publicará en septiembre la novela “Vallejo en los infiernos” de Eduardo González Viañaen eL 70 aniversario de Cesar Vallejo.
Alfaqueque Ediciones conmemorará el setenta aniversario de la muerte del poeta peruano, César Vallejo (1892-1938), con la publicación de la novela biográfica, “Vallejo en los infiernos” del escritor peruano, afincado en EEUU, Eduardo González Viaña. Según el experto en literatura peruanista y crítico italiano, dónde ha sido traducida, Antonio Melis, el autor “desarrolla con gran maestría la novela del poeta durante los años transcurridos en su patria, antes del viaje definitivo a Europa. El hogar familiar, los grandes amores juveniles, el ambiente de la bohemia trujillana se evocan con un lenguaje nítido y profundamente lírico. Pero aparece también con evidencia el trasfondo social que influye profundamente en la formación del poeta, preparando su compromiso integral de los años europeos. González Viaña consigue al mismo tiempo construir una novela de gran calidad literaria e iluminar la personalidad íntima de Vallejo con las armas de la sabiduría poética”. González Viaña es Premio Internacional Juan Rulfo, y en el 2007 obtuvo el Premio Internacional Latino en EEUU con su novela “El Corrido de Dante” (Alfaqueque, 2008).

La editorial murciana tiene previsto realizar varias presentaciones de la novela a lo largo de toda la geografía nacional: Madrid, Barcelona, Oviedo, Alicante, Sevilla y Murcia. Para ello, Alfaqueque ha conseguido reunir a escritores y críticos de la talla de Luis García Montero, Santiago Roncagliolo, Fernando Beltrán, Luis Bagué Quílez y José Manuel Camacho Delgado.

César Vallejo, considerado uno de los grandes innovadores de la poesía del siglo XX, falleció en París, el 15 de abril de 1938. El crítico Thomas Merton ha dicho que “ha sido el más grande poeta universal después de Dante”. El poeta peruano, autor de “Los heraldos negros”, “Trilce” y “España, aparta de mí este cáliz”, tendrá con “Vallejo en los infiernos” la primera novela biográfica publicada hasta la fecha.

Ediciones Alfaqueque

Otras palabras. De Rafael R. Valcárcel

El autor

Nació en Arequipa, Perú, el 26 de agosto de 1970.

Más que un escritor, Rafael R. Valcárcel es una persona cuya vocación es contar historias, mostrando preferencia por las que no dejan indiferente al receptor, induciéndolo a cuestionarse de forma indirecta, mientras disfruta, sin sentirse destinatario de un mensaje. Para ello, ha experimentado, principalmente, con el vídeo y las letras; preocupándose siempre por emplear el género adecuado para transmitir mejor una idea.

Obras impresas publicadas: El Sudmundo de Máycol (Perú, 1995), Era cibernética (Perú, 1997), El Che romero (Bolivia, 2001), Me gustas, y no me gustas poco, me gustas mucho. (Bolivia, 2002).

El libro.-

Sin miedo a experimentar, e introduciéndose en la óptica de uno de sus personajes, Rafael R. Valcárcel hace del libro un relato más: El Relato Número 28, que se hace presente al leer la reseña del libro premiado por la Institución Iberoletras en 2003. Ese libro en particular, escrito por Victoria Gaos Celaya, es una novela futurista que transcurre en 2008 y tiene como protagonista a Rafael R. Valcárcel, un hombre que se cuestiona sobre el área que puede abarcar la ficción literaria en un libro. Todos dan por sentado que va desde que empieza la historia que se narra hasta su punto final. El protagonista decide romper esos límites, no sólo abarcando todo el libro, sino saliendo incluso de él. Se inventa personajes que redactan las críticas, el prólogo y la cita previa a la dedicatoria. Además, crea una institución, Iberoletras, que lo premia. A todo ese envoltorio fantástico lo denomina el Relato número 28, con el que cierra su obra Otras Palabras.

Se podría decir —aventurándonos un poco— que el autor rompe con el “realismo mágico” de décadas anteriores para introducirse en la “realidad individual fantástica”, donde lo singular radica principalmente en la visión del personaje y no en el contexto, que sigue siendo el mismo que palpamos todos.

Ediciones Amargord

La lengua común. Por Brujapiruja

Una lengua es ante todo un sistema de comunicación oral o escrita que nos permite relacionarnos con los demás. Sin ese requisito, es sólo una forma de emitir sonidos o escribir garabatos y es irrelevante en qué época se usó, en que territorio o la idiosincrasia de los seres que alguna vez se comunicaron de esa forma concreta.

Cuando dos personas que hablan varios idiomas comienzan una conversación, casi sin darse cuenta, terminan hablando en aquélla que les sirve para comunicarse con más precisión e intensidad y es sólo así, porque ése es el verdadero sentido de un idioma.

Es una situación patética ver a alguien dirigiéndose al público en su lengua materna o preferida, aunque sea una minoría quienes la entiendan o exigir un traductor cuando todos los reunidos conocen otra forma común de entenderse. Pero es, además, una falta de respeto y sobre todo la exteriorización de un complejo de inferioridad trasnochado que dice muy poco a favor de quien así actúa.

Es norma de cortesía y respeto procurar al menos saludar en la lengua mayoritaria de los que escuchan, si es que no la conocemos lo suficiente para expresar todo lo que queremos decir. Es un síntoma de buena educación reconocer los hábitos y costumbres del lugar dónde nos encontramos y no soliviantar imponiendo las propias con prepotencia arcaica pretendiendo que eso sea un “pedigrí” diferenciador.

Las diferencias están en las personas, no en la lengua, en su capacidad de ser generosos y hábiles comunicadores, tratando de hacernos entender de la mejor forma posible.
Hay muchas clases de personas, de todos los niveles sociales, morales, culturales, geográficos o temporales y también hay muchas lenguas diferentes, a veces en pueblos que apenas distan dos kilómetros, pero cuando uno quiere hacerse entender con honestidad, sabe buscar los signos comunes de entendimiento.
La lengua común es aquélla, sea la que sea, en la que el grupo reunido mayoritariamente se entienda. Es así de sencillo.

Todo lo demás es transgredir la esencia de un idioma.

Brujapiruja

APOSTARE POR TI. Por Isidro R. Ayestarán

Un solo número para cantar línea,

una hilera de fichas que llegan

a la culminación de un destino, un premio,

una sonrisa, un cheque al portador

en forma de cuerpo y calor.

Una apuesta segura es la que tengo contigo,

un juego de azar sin secretos ni escondites,

donde la regla en esta aventura es quererte

y dejarme envolver por tu esencia y tus caricias.

Una vela al patrón de los sueños que se hacen realidad,

una quimera que despierta al nuevo día,

mil suspiros ahogados en nuestros nombres,

bajo el calor de una sábana que toca en un arpa

la mejor de sus melodías.

Y finalmente, en un regodeo, un alarde de mimos y guiños,

tú conmigo, yo contigo, los dos en uno

aferrados a una extenuante locura donde

la meta se encuentra en la cumbre de un juego

de amor y ternura, y donde el tablero se aposenta

en un cuerpo que lleva tu nombre, sólo el tuyo

para, alcanzando el póquer de ases, morir en un delirio

donde ninguno pierda tras el suspiro definitivo

de una apuesta firme y concreta:

la senda de tus huellas,

el poder de tu mirada,

la esencia de tu persona,

un testamento de amor… hecho palabra y carne.


© Isidro R. Ayestarán, 2008
NOCTURNOS www.isidrorayestaran.blogspot.com

Editorial de la Revista La Urraka nº 15. Por Juan Carlos Cespedes

El éxito y la fama, como lo maneja el mercantilismo, han llevado a la destrucción a muchos artistas. No es poco el número que descuida su arte por correr tras el espejismo vano de las candilejas de una noche. Pero lo siniestro de esto es que después de entrar en esta carrera sin control, se cae en una espiral sin fondo donde la víctima de sí misma, se dedica a construir una vida sin cimiento alguno. De nada sirve rifarse a la televisión, a la prensa radial y escrita, a “60 mil ejemplares vendidos” cuando, como en el caso de la poesía, es el arte mismo quien escoge a sus sacerdotes y sacerdotisas. El problema, si podemos llamarlo así, es que quien entra en este juego sin reglas, se vuelve cada vez más ambicioso y calculador. A la par que elabora un arte sin rigor, se inventa y ejecuta todas las acciones habidas y por haber, para estar en la ilusión del primer plano. Todos sabemos el poder de la verdad mediática, pero toda obra de arte está sujeta a la sabiduría del tiempo. Conocemos por la historia casos de personajes que en una época fueron “lumbreras”, pero que con el correr de los años han caído en un justo olvido; y también la otra cara de la moneda, artistas hundidos en las marañas de la indiferencia que son elevados al sitio que verdaderamente merecen.
Esto sería situación exclusiva de quien padece este “mal”, sino fuera porque, amén del dolor de ver a un semejante arrastrarse por el fango, quien está inmerso en esta galopada sin final, es capaz de todas las conductas mezquinas y dañinas contra los demás. No es de extrañar, entonces, la zancadilla, el plagio, la compra-venta de honras, la manipulación, la manipulación de concursos, la falsificación de documentos y toda suerte de patrañas para descalificar y quedar solos con “el éxito y la fama”.
Muy pobre debe ser el ego de una persona que necesite una dosis diaria de elogio como quien toma una aspirina, pero lo que no sabe, o no quiere saber el “enfermo”, es que esto se vuelve adictivo, e igual que con la heroína, la cocaína y la nicotina siempre va a querer más y más.
Es justo que el artista viva de su arte, si puede, pero que sea resultado de un trabajo limpio, riguroso y constante. Si la fama y el dinero llegan, bienvenidos, si no, no importa, pues el arte se basta a sí mismo y el artista se goza con su creación. Además, el tiempo tiene la última palabra.
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En la portada:
Oleo del pintor Walt Kuhn, nacido en Nueva York, Estados Unidos, 1880-1949.

© REVISTA LA URRAKA -Cartagena de Indias (Colombia)
http://revistalaurraka.blogspot.com/

«La historia de Pedrito el piruleta». Por Isidro R. Ayestarán

Nuevo fragmento del recital de poesía y textos en prosa poética que ofrecí el pasado 26 de abril en el Café El Boliche (Torrelavega).
El poema en cuestión se titula «la historia de Pedrito el piruleta», un joven , el devenir de su vida y su fatal desenlace. Uno de los relatos más solicitados en los recitales que voy ofreciendo por diversos locales de la región.

© Isidro R. Ayestarán, 2008
NOCTURNOS www.isidrorayestaran.blogspot.com