Sedúceme… Por Almudena Aibar Hidalgo

«Sedúceme
con la pura intención,
con la sed de mí,
con la emoción
de un extraño sentir,
con la fascinación
de una ternura sin fin,
con la canción
de tu latido a mil,
con la pasión
de un deseo febril,
con la ilusión
de un sueño infantil,
con vocación,
con sinvivir.
Sedúceme
que diré que sí.»

Almudena Aibar Hidalgo
Escritora

Son mis amigos. Por Maribel Romero Soler

Isabel Romero Soler

Al finalizar el año siempre dedico una entrada a los libros leídos durante los 365 días consumidos. En esta ocasión la voy a dedicar a mis amigos, o mejor dicho a los libros escritos por mis amigos, y que a lo largo de este 2010 he tenido la suerte de leer y disfrutar. Son diez libros. Son diez amigos. Y me siento orgullosa de ellos, de sus obras y de sus éxitos. Miradlos bien. ¿A que son bonitos? Libros de poemas, de cuentos, de reflexiones, novelas… Libros que han escrito personas como yo, que aman las letras y que viven intensamente la pasión de la literatura.
Creo que se ven bien, pero me voy a permitir el lujo de relacionarlos uno a uno, porque sus títulos merecen quedar escritos con mayúsculas, y por supuesto también los nombres de sus autores:

EL CARCELERO DE ISBILIYA…………………..ARLETTE GENEVE
EL AUTOBÚS 538 (MADE IN BUJURÓN)……SANTIAGO SOLANO GRANDE
NUNCA FUIMOS A KATMANDÚ………………..LOLA MARINÉ
ETERNAMENTE HELENA…………………….MANUELA MACIÁ
EL MIRADOR………………………………JOSÉ ANTONIO LÓPEZ RASTOLL
CORALES………………………………….EMILIO PORTA
BESOS DE ROSA Y AZUL…………………..TERESA RUBIRA
TRECE CUENTOS INQUIETANTES……………..FELISA MORENO ORTEGA
LEÑA Y PAPEL Y OTROS CUENTOS……………ALEJANDRO PÉREZ GARCÍA
TEMPORAL…………………………………..SERGIO ASTORGA

Estos son los libros de mis amigos leídos durante el 2010. Otros llegaron antes. Y otros vendrán después. Que no se me enfaden los que faltan, les llegará su turno. Lo prometo.

Hasta el próximo año.

¡Feliz 2011!

Maribel Romero Soler
Blog de la autora.

Un puente de aire. Por Luis Oroz

Si en ti muere una idea, para siempre
arráncala de ti y échala al viento.
(Enrique Ruiz de la Serna)

– No consigo existir porque camino sobre un puente de aire.

La palabra es un cuerpo que se mueve en los labios,
que te abraza por dentro y te empuja hacia afuera
para lanzarte al foso de la vida en común.

Una vez dije (mientes)
y rodó tu verdad como una bola de nieve derretida.
El calor de un poema que se ha comido el invierno.

-En un trazo me duermo arrepentido.

La distancia eres tú porque te sabes lejos,
el miedo son tus pasos
porque tiemblan y no encuentran un miedo en que saberse.
Violencia, la que mueves en tus párpados,
el débil adjetivo que golpea los huesos de tu nombre.

Luego muerdo tu voz y te deshaces en el ruido del mundo.

Tú eres el sustrato que alimenta mis manos,
porque el dolor exige sus raíces
y absorbe la humedad de las palabras.
Arráncame de ti,
no quiero ser la idea que atraviesa las vísceras,
ni la emoción de sal que cuelga en las ventanas
esperando caer, horas abajo, al mármol de la vida.
Desvíveme de ti,
haz que yo sea el hilo umbilical,
el tacto o la distancia que se muere despacio entre las páginas
el lazo que sujeta tu esperanza exterior.

Pronúnciame otra vez…
——————————-échame al viento.


Luis Oroz
Blog del autor

Amanecer nevado. Por Germán Gorraiz López

Amanecer nevado

Una luna inacabada desgrana su mustia sombra y despunta solitarios mástiles de un infinito océano de blancura.

Todo es nieve en la mañana…, la vista se humedece en la luz helada y el alma se blanquea en el alba desvelada.

El viento ya desatado restriega las manos de las más altas ramas y la nieve se renueva en el goteo de sus pinceladas mientras el río  verdea al cielo con sus espejos y el aire hibernado se fragmenta en mil cristales.

El espacio se ahoga ya sin remedio entre irisaciones de blanco y azul helado y las huellas de la noche trepan por escalas de silencio hasta morir cegadas en la altura hasta que la esencia de lo níveo termine al fin por aguarse y el paisaje se diluya en las mil gamas del blanco primigenio.

Amanecer nevado de mi alma..

Germán Gorraiz López

Pantaleón y las Visitadoras. Por Brisne

Bueno, al toro por los cuernos-sella sus labios con un dedo el general Victoria-. El asunto exige la más absoluta reserva. Me refiero a la misión que se le va a confiar, capitán. Suéltale el cuco, Tigre.
-En síntesis, la tropa de la selva se anda tirando a las cholas-toma aliento, parpadea y tose el Tigre Collazos- . Hay violaciones a granel y los tribunales no se dan abasto
para juzgar a tanto pendejón. Toda la Amazonía está alborotada.
-Nos bombardean a diario con partes y denuncias- se pellizca la barbilla el general Victoria-. Y hasta vienen comisiones de protesta de los pueblitos más perdidos

En Pantaleón y las visitadoras, novela de 1973 del Nóbel Vargas Llosa, nos encontramos con un capitán del ejército peruano que se encuentra con la necesidad de organizar un servicio de Visitadoras para aplacar a los soldados que andan violando mujeres en la Amazonía.

La novela es muy divertida, sobre todo por la forma en que está redactada. Los partes del ejército se solapan con conversaciones entre los protagonistas incluso con la emisión de radio de un tal Sinchi.

Además nos encontramos con una critica a la hipocresía de la sociedad militar, que crea este servicio y pretende mantenerse al margen del mismo. Es algo secreto, como si pudiese ser secreto dicho servicio. Imaginen ustedes que pasase eso en España, sería un secreto a voces como lo es en Pantaleón. Claro que la hipocresía no solo podemos verla en ese ámbito, podemos fácilmente extrapolarla a otros. La rama eclesiástica que se horroriza ante el servicio de visitadores, no duda en casar de cualquier modo y a toda prisa a quienes cometen las violaciones, con la consiguiente reprimenda eso si. Como si eso fuese suficiente…

Me he divertido horrores leyéndola, no se si es la mejor novela de Vargas Llosa, quizá no lo sea, pero a mi me ha gustado mucho y la veo apropiada para cualquier momento. Siempre que ustedes gusten de reír un rato, es divertido meterse en la mente de Pantaleón Pantoja, un hombre obligado a prestar un servicio que al final lo hace de modo tan eficiente, como buen militar por otra parte, que ha sido capaz de formar el cuerpo más rentable del ejército peruano.

Es divertido ver la evolución del capitán Pantoja, hombre recto, abstemio al principio de la novela que termina divorciado de su mujer y convertido en un hombre lascivo, liado con una visitadora a la que le perdona diez servicios diarios. Una muestra más de lo hipócrita que es la sociedad en la que vivimos.

Brisne
Blog de la autora

Balance. Por Ana Mª Álvarez Barroso

Llega de nuevo Diciembre, el mes que contiene más olores, sabores y recuerdos del año. Ese mes en el que todos hacemos propósitos para el año que se avecina, y que casi nunca, por no decir nunca, cumplimos al adentrarnos en él. Diciembre, frío y con olor a castañas asadas en las calles, con niños de la mano de sus padres a la espera de entrar a ver un portal de Belén, a la espera de un Papá Noel que no nos corresponde pues nuestra costumbre siempre ha sido esperar a esos tres Reyes Magos que, en la madrugada del 5 al 6 de enero, nos dejaban los juguetes, regalos e ilusiones en el salón de nuestra casa, o debajo del árbol, o a los pies de la cama.

Mes de añoranzas, en los que todos echamos de menos a ese alguien especial que ya no está, y que nos enseñó a saborear el verdadero sentido de la Navidad.

Yo solía mirar cómo mi madre adornaba el arbolito que solíamos poner en el salón. Lo hacía con esmero, como sólo ella sabía hacerlo; poner los corchos del Belén, pegar estrellas de papel de plata en un cielo repetitivamente azul que pegaba con chinchetas o cinta adhesiva, y colocar las figuritas delicadamente, dejándonos acercar cada día un poco más los tres Reyes al Pesebre, para así anunciarnos la llegada de estos a nuestra casa.

Ahora que ella no está y se avecinan las fiestas, me invade la melancolía y la tristeza; no podrá disfrutar de su primera nieta, mi pequeña princesa, la cual pasará sus primeras Navidades a mi lado. Ella es el mejor regalo que la vida me ha entregado. La miro y es como el Mesías del Portal, dulce, tierna, frágil, y rebosante de amor y bondad.

Ahora que mi madre no está, yo seguiré sus enseñanzas y repetiré todos aquellos recuerdos dulcísimos que me abordan a borbotones con el cercano olor a mazapán y turrón, y mi hija irá atesorando las vivencias que yo le ofrezca para, en un futuro, añorarlas como yo las añoro ahora y, a su vez, repetirlas con sus hijos.

Llega de nuevo diciembre, la Navidad, y con ella, un año que se va…


Ana Mª Álvarez © 2010
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Con modestia, la modestia. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Con modestia, la molestia
se sacude el polvo de tontura enamorada.

No era cielo y sí nimbo extraño.
No era océano y sí ríada.

Con prudencia, la querencia
saliva puyazo,
con esquirla de escozores,
en decadencia.

¿Injerencia?
Nunca quise yo quebrar el trazo de tu estela.

Yo por alma te he pensado
y en mi juicio no entró nunca duda.

Pero, con modestia, la molestia,
que soy yo sin querer siendo,
deja disfraz de oveja
para vestir el de la bestia.

Tengo yo el tonto orgullo
de saber irme aún quedándome.

Ya no busquen lo que ayer era
donde nada queda de lo que fui.

La molestia, sin modestia,
se ha cansado de ver fingir.
Y tengo yo el noble orgullo
de poder irme aún estando.

Asociación Canal Literatura

Verónica Victoria Romero Reyes
Blog de la autora
De tu voz la travesura.
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