Tiempo de cocción. De Puritani


El libro
Inspirado en La cocina caníbal, de Roland Topor (Tropo Editores, colección Ilustrada nº 2), Puritani ofrece en este volumen un compendio de sus tres grandes pasiones: el arte, la literatura y la cocina. Poemas y relatos sabrosos y bien condimentados que rezuman gula y amor por los pucheros. Hay antropofagia; hay guiños a los grandes gourmets de la literatura, desde Alejandro Dumas a Josep Pla, pasando por Ernest Hemingway, y hay recetas que sólo podrían cocinarse en el país de las maravillas de Alicia. En Tiempos de cocción, hasta los libros se comen, incluso los de «lomo duro», como se insinúa en una de las piezas. Una obra llena de humor negro y blanco, y de todos los colores, que entusiasmará tanto a los gourmets gastronómicos como a los literarios.

El autor

Puritani es cocinero y propietario del restaurante El festín de Babel en Zaragoza, punto de encuentro de amantes de la cultura. Ha publicado dos poemarios «Jamás un trago fue tan ignorado» y «Antes de que el cancer me alcance» y ha participado en numerosos festivales literarios.

Tropo editores

Ignorancia. Por Juana Cortés Amunarriz

Mi mujer no sabía que me habían echado de mi último trabajo y que algunas noches, cuando ella creía que me iba a la fábrica, me dejaba caer por el hotel Roxy por si a alguno de los mandamases que paraba por allí se le ocurría hacerme algún encargo que aliviara el vacío de mis miserables bolsillos. Aquel tipo de cabello lacio y trajes de raya diplomática, al que para mi sorpresa había visto cruzar el hall del hotel agarrado de la cintura de mi esposa, desconocía mi naturaleza posesiva y celosa -ni siquiera reparó en el brillo diabólico de mis ojos cuando a media noche bajó a comprar un paquete de cigarrillos y se permitió bromear conmigo, que le había seguido hasta la barra-. Yo, por mi parte, había ignorado hasta aquel momento el magnífico placer de la venganza, la satisfacción que produce el estertor merecido mientras los labios se mueven, incapaces de articular ninguna palabra. Fue un cuchillo plegable Muela FP-9A, de puño de asta de ciervo y hoja de acero 440, el que acabó con nuestra común y estúpida ignorancia.

Asociación Canal Literatura

Juana Cortés Amunarriz
Blog de la autora

dormircontigo. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada
A veces, lo más hermoso no es que alguien deje todo y venga corriendo a buscarte o que atraviese kilómetros para abrazarte. A veces, lo más hermoso está tan cerca que cuando ocurre, no podemos dejar de saborearlo (si se nos escapa, seremos más pobres).

Además, digo yo: ¿la vida no son esas pequeñas cosas tiernas que nos pasan mientras esperamos a que nos pase algo grande?

Por eso hoy, un lunes de sol, quería colgar este poema que habla del amor cotidiano, ese que llena de helio el globo de un amor.

Este es un poemadeclaración.

Me gusta que
me recojas en
la puerta de
nuestra casa
(como cuando
éramos muy
novios,
muy jóvenes y
muy adultos).

Y me gusta,
también,
que me beses
a traición,
atravesando con
tus lengua
mi desvergüenza y
mi calor.

Me encanta que
me susurres,
en mitad de
una reunión de
amigos,
que soy la
que más
te gusta y
que te asomes
a mi escote;
a escondidas pero
delante de
todos.

Pero una de
las cosas que más
me ha gustado
últimamente,
es cuando aquel
chico te ha
preguntado si
duermes bien y
tú le has
contestado
sonriendo:
al lado de esta,
es muy difícil
dormir.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

Tres veces la mejilla. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Verónica Victoria Romero Reyes

La ígnorancia es pupila del atrevimiento,
tu puñal, perverso, sin dilación,
se arenga,
se asesta,
destruye,
hiere.

(Y acicala mis alas). Las doy por amor a quien lustra mi verso.

La madrugada tranquila de la inquietud
tropezó en la voz de quien amante, se sabe amor,
me sabe,
me siente,
construye,
sana.

(Tú impregnaste mi canto de lágrima). Rebozo ahora nebulosas de alegría.

Bienhallado sea el odio en tu caso.
Bienvenido sea el amor en el mío.

No rectifico el debate ni devuelvo pedrada.
No desato la sinhueso ni altero el devenir.
No correspondo el agravio con vilipendio.
Nunca usé fuelle para avivar un fuego.

Sí repliego la voz ante el insulto.
Sí ausento mi perfil ante tu paseo.
Sí guardo el respeto y el pudor.
Siempre devolví beso a bofetada.

Bendecido, en gesta, sea siempre tu paso.
Agnóstico, en hazaña, sea el mío.

Seré yo, ingenua y doliente,
quien comprenda, al punto,
que no se voltea una moneda
cuando cara es odio grotesco
y cruz el milagro del amor.

(Tu envés es virulencia). Mi revés es una oración de paz.

Vuelve la vista cuando quieras,
desde donde quieras
y en el modo que te convenza.
Plácida o nerviosamente.

Y mira tu obra, tu arcilla sin escudo,
tu barro indefenso y deshecho,
tu creación última… Yo, en pie.

Retoma la trampa si es deseo,
imanta el dado del Destino
para ganar doble jugada,
aprovecha mi parpadeo
para guardar ficha en la solapa,
gana el envite con trastada.

Yo el daño no lo consigno. Ni lo veo.

Cuando acabes el juego,
calzarás sandalia de laurel.
Y puedes alejarte ante estupor ciego.
No tendré ni labios ni ojos ni oídos.

¡Una condición!

No mojes tus manos en el río de mi sangre.

Si alcanzara tu dedo incauto
el manantial sacro de mi vena,
– y no siendo amenaza, es garante-,
trucaré mis dados en devuelta faena.

No vuelvas entonces.

Perderás la apuesta del tablero.

(Es guerra avisada). Y anticipada, nunca mata soldados.


Verónica Victoria Romero Reyes
Blog de la autora
“Tres veces la mejilla”. Derechos registrados.

El estudiante. Por Brujapiruja

El estudiante- Juguetes PAYÁ
En la entrega de premios del año pasado recibí de mis compañeros de Canal Literatura, un regalo muy, muy especial. Un juguete de colección fabricado por PAYÁ, una empresa española con mucha historia en este campo y que viene con su número de serie y todo. Este juguete se mueve si le das cuerda con una llave, y lo hace cargando sus dos maletas viajeras con mucha gracia.
Curiosamente entre los miles de modelos posibles, eligieron este que os muestro, “El estudiante”, como un anuncio premonitorio del camino que habría de seguir este año y que en ese momento aún no había cruzado mi mente.
En estos días comienzo los estudios de un master que me ayudará a afianzar mis conocimientos en el campo del trabajo colaborativo en la red y de la enseñanza a través de medios electrónicos (E-learning). Es cierto que creo que no hay edad para aprender y todo momento es bueno para actualizarse y mejorar. En ello estoy, con mucha ilusión.
Desde aquí quiero enviarles a mis profesores y compañeros de curso en la UNED, esta imagen como un icono o amuleto que nos dé ánimo y suerte en este empeño.
Y dar las gracias a Gloria (LadyArdid) que fue la que tuvo la idea de este regalo y acertó plenamente.
Ahora queda un año de estudio, y espero que todo lo que aprenda nos sirva para mejorar este espacio en el que colaboramos todos.
Así que desearme suerte como “estudiante”. 🙂


Brujapiruja

Hijo del mar. Por Salvador Pliego

Así me decía mi madre:
“Ven, hijo del mar…”
Y yo iba con mi corcel de olas
a verla transformarse en un crepúsculo
que enrojecía las aguas
para hervirlas de sal y nubes,
para rociarse de algas
y mudarse aguamarina
entre moluscos de ultramar.

Dicen que el mar existe cuando ella ríe.
Por sus manos de bajamar
las caricias y los mimos…
la ternura de su rostro.

Dicen que de niño, muy de niño,
me ponía en su pecho,
y la espuma era en mi boca
su velo de mujer.

“Ven, hijo del mar…”
Y me iba a navegar.

Salvador Pliego
Blog del Autor