El clavel y la rosa. Por Juan A Galisteo Luque

?

La luna blanca observaba
a una rosa florecida,
que por las noches lloraba,
llena de pena y prendida.
En el rosal, una rosa,
y lejos de ella, un clavel;
si aquella era muy hermosa,
más elegante era él.
Embriagado y decidido
dijo el clavel a la rosa;
-¿por qué? si no hay un motivo,
has de estar tan recelosa.
Sabes, que soy un cautivo
como tú, de esta prisión
y porque soñé contigo,
hoy te daré la razón,
por lo mucho que has sufrido.
Desde ese jardín florido,
dijo la rosa al clavel;
-tú, que fuiste el elegido
de este rincón del vergel,
por soñar así conmigo,
hoy te daré el corazón,
ahora que ya he comprendido,
que la dicha y la ilusión,
no atiende penas, ni olvido.
——-

 

Juan A Galisteo Luque
Del poemario Romances en la penumbra
Derechos registrados
blog del autor.

Alegría artificial. Por Agustín Azcona Hernández

I

Susana y Andrés viven con sus dos hijos en un pequeño departamento de la Unidad Habitacional Santa Fé, al poniente de la ciudad de México. Susana se embarazó cuando tenía diecisiete años, por lo que Andrés, de dieciocho, tuvo que dejar sus estudios de ingeniería para ingresar a un taller mecánico, en donde recibe el salario mínimo. Al principio pensó que podría trabajar y estudiar al mismo tiempo, de hecho así lo hizo por varios meses. Después dejó definitivamente sus estudios, convencido de que no podía combinar las desveladas y enfermedades de su hijo con su carrera. La llegada de su hijo menor terminó por sepultar el sueño de ser algún día un exitoso profesionista.

El departamento en donde viven es propiedad de los abuelos de Susana, y forma parte de una enorme unidad habitacional, inaugurada a finales de los 50’s, antes de que la crisis económica arreciera. En aquel momento fue presentada como el nuevo modelo de convivencia y contaba con varias escuelas, grandes jardines, canchas deportivas, una clínica de salud, un centro comercial, un teatro, etc. Con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, el lugar se fue convirtiendo en una enorme construcción despersonalizada y con problemas de narcomenudeo.

Susana y Andrés se casaron muy enamorados. Después, con la llegada de su segundo hijo, las cosas empezaron a cambiar. Todo se fue convirtiendo en una rutina. La falta de dinero, los apuros económicos, fueron liquidando la relación de pareja. Actualmente, aparte de laborar en el taller mecánico, Andrés trabaja los fines de semana de mesero; se ha refugiado en el alcohol y constantemente duerme fuera de casa. Sus compañeros de trabajo han descubierto que después de varias copas Andrés se convierte en un borracho impertinente y agresivo.

Los hijos de Susana y Andrés no conocen el mar, sólo lo han visto en la televisión, así que cuando se enteraron de que se inaugurarían las playas artificiales, entusiasmados, pidieron que los llevaran a pasar sus vacaciones de Semana Santa en el “mar de la Ciudad de México”. Al escuchar esto Susana guardó silencio y desvió la mirada hacia la ventana, recordando que no contaba con dinero suficiente ni para llevarlos a un balneario.

II

Una mañana previa a la Semana Santa, mientras enjabonada los trastes del desayuno, Susana detuvo la mirada en la humedad de las paredes, la fuga de agua en la tubería del baño y las marcas de los constantes corto circuitos provocados por la mala calidad de los materiales usados en la instalación eléctrica del departamento. En la televisión informaban que cerca de 30 mil niños y niñas mexicanos cooperan con grupos criminales y que los niños en edad escolar están en riesgo, ante el desempleo futuro, de terminar trabajando como sicarios para algún cártel de la droga. En ese instante, Susana decidió que cumpliría el deseo de sus pequeños de conocer las playas artificiales.

Lo comentó con Andrés, quien sin entusiasmo le contestó que haría lo que ella quisiera.

Susana hizo los preparativos desde el jueves. Tendría que llegar sola con sus hijos porque Andrés por “motivos de trabajo” la alcanzaría mas tarde. Además, debería enfrentar sola el traslado de los niños a la playa más cercana. Y es que por cuestiones políticas, en su delegación (que es de otro partido político) no instalaron playas artificiales: para llegar a la más cercana tendría que tomar dos autobuses para estar lo más temprano posible y alcanzar un buen lugar.

III

A las dos de la tarde, en la Playa artificial de Azcapotzalco, Susana no soporta el calor. Las cuatro albercas son cloradas tres veces al día para mantenerlas de regular calidad. El agua a estas alturas toma un color verdoso. Las autoridades han traído arena y palmeras de Acapulco y hay un grupo musical contratado para amenizar: tocan las canciones de los gruperos de moda. Fue enviado por el sindicato de músicos y a la menor oportunidad agradece a través de los micrófonos a las autoridades que se preocupan por el bienestar de sus habitantes. Algunas parejas empiezan a bailar. A un lado, en un improvisado arenero, dos delgadas edecanes promocionan artículos para cuidar la piel de los rayos ultravioletas. Hacen concursos y regalan pequeños obsequios. Susana vigila de cerca, ya en la alberca, a su hijo Erik quien con su traje de baño y goggles se zambulle en medio de niños y adolescentes. A pesar de que está prohibido entrar al agua sin traje de baño, algunos pequeños ingresan con ropa interior, que una vez mojada se les cuelga y deja ver sus nalgas y miembros encogidos. La organización corre a cargo de malhumorados empleados de gobierno que fueron obligaron a asistir con la amenaza de no renovar sus contratos. Sus instrucciones son claras para todos los bañistas: solamente pueden permanecer dentro de las albercas 30 minutos, pasado ese tiempo tienen que salir y ceder su lugar a los que están formados esperando en la fila. Los niños lucen sonrientes, sin preocuparse de los empujones o de que haya poco espacio. Muy a su manera disfrutan de la simulada playa que les han construido.

A las tres de la tarde, Andrés todavía no llega. En la entrada del deportivo mucha gente todavía hace fila para entrar. A las seis, cuando la playa está a punto de cerrar, Susana recibe un mensaje en el que le indica que ya no llegará. Como una metáfora de lo que ha sido su vida en estos últimos años, tendrá que iniciar el viaje de regreso nuevamente sola.

IV

Susana es de los millones de mexicanos que viven esperanzados en que algo suceda. Algo que cambie el destino de lo que actualmente están viviendo: el narcotráfico, los secuestros, las ejecuciones. Los mexicanos no son indiferentes a lo que pasa. Más que otra cosa, están obligados a contender con una clase política hambrienta, un grupo empresarial voraz, un sistema informativo que los avasalla. Los mexicanos viven esperando algo que no se puede aún definir, que no se parece a un milagro, pero que esperan venga a remediar sus maltrechas alegrías, que redefina el paso de los siguientes años. En esa expectativa está un mejor panorama para las mujeres, los jóvenes, los viejos y, por supuesto, los niños, que por el momento tienen que conformarse con alegrías artificialmente construidas.

Agustín Azcona Hernández

(Ciudad de México, 1967) es sociólogo y redactor. Egresado de la carrera de Sociología por parte de la UNAM. Ha colaborado en algunas revistas literarias como Molino de Letras, Punto en Línea y Letralia.México – Abril 2011

Por la gracia de Dios (La guerra de las rosas). De Sharon Kay Penman

EL LIBRO

Inglaterra, segunda mitad del siglo XV. Transcurrentiempos interesantes: el país está dividido, sumidoen un caos de intrigas y alianzas cambiantes. Dosbandos irreconciliables, los York y los Lancaster,libran una lucha a muerte por el trono. Los reyesautoproclamados se multiplican; hombres y mujeresambiciosos pujan por la corona. Pero en este juegode poder no hay lugar para los perdedores: unaderrota en el campo de batalla puede significar ladestrucción de toda una familia.El rey Eduardo ha muerto y toda Inglaterra contieneel aliento. ¿Estallarán de nuevo las luchas porel trono que han consumido ya tantas vidas? Ricardo,aún con el corazón destrozado por la muerte desu hermano, acude raudo a Londres desde sus tierrasdel norte. El poderoso clan Woodville, con lareina a la cabeza, maniobra para no dejar escaparlos títulos y honores tan duramente conseguidos. Elruido de las espadas que tanto ha costado envainarLa grannovelasobre laGuerra delas DosRosasse oye ya por todo el reino, pero de este conflicto,tras mucho dolor y sacrificio, surgirá un monarcaque será recordado durante siglos.Sharon Kay Penman redime al manipulador RicardoIII popularizado por Shakespeare y reivindica a unfascinante y trágico héroe demonizado por sus sucesores,los Tudor. Nunca antes la historia de Inglaterrahabía cobrado vida como bajo la pluma de esta autora:con una maestría indudable, Penman se adentra en ellaberíntico escenario de un mundo recién salido de laEdad Media, aunandouna increíblefiabilidad históricay una narraciónfascinante.Sin duda, lanovela definitivasobre la Guerrade las Dos Rosas

EL AUTOR

Escritora americana, Sharon Kay Penman se dedica, principalmente, al género de la literatura histórica.

Sus novelas se sitúan en la edad media europea, narrando los conflictos de las grandes potencias de la época, así como sus guerras internas.?


Nº DE PÁGINAS 288Asociación Canal Literatura FORMATO 15,5 x 23
A LA VENTA 12 de abril de 2011
PVP 23,95 euros

 

Edición: Alamut

Cuando los quehaceres abren caminos de luz. Por Betty Badaui

Cerré el libro y quedé disfrutando el sosiego de las palabras que dejan huellas de calidez en el ambiente.
Me sorprendieron «hacer el fuego», » ollas», » ovillar»…
Me sorprendió Juany Rojas cuando quiere «Vitrinear» con las amigas para «deslavar el tedio» y una recorre un poema que finaliza «con un labial que suena a escándalo/otros zapatos/ de taco/alto/aguja/para jugar/con las caderas». En la apreciación de estos versos se alza, espontáneo, el coqueteo seductor de la mujer plena que enciende veredas con su natural taconeo.
Rojas señala el peso enaltecedor de los QUEACERES, recupera cada tarea del hogar para ennoblecerla como pocos lo han logrado.
Ella puede hacerlo desde su sensitiva mirada, el disfrute natural por los hechos cotidianos y la solvencia de su palabra.
Agradezco la oportunidad de tener en mi biblioteca un libro que conquista con sus QUEACERES.
===========
QUEHACERES: Libro de JUANY ROJAS
Editorial Semejanza-2ª edición
– Santiago de Chile-Abril 2010
Traducción al catalán, por PERE BESSÓ, de los siguientes poemas : ZURCIR y PLANCHADO.
Traducción al portugués, por PERPETUA FLORES, de los siguientes poemas: VELAS y HACER EL FUEGO.
==========

BETTY BADAUI
Rosario-Argentina
BLOG de la autora

sinmí. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada
Ella se detiene en la tierra seca.
Y se agacha.
La falda es demasiado larga y se la mancha de polvo pero a ella le da igual. Se siente cómoda en la madretierra.
Le gusta.
Y coge un puñado.
Lo huele.
Hace tiempo que no huele a nada. Lleva meses oliendo solo su cuello (el de él) pero hoy, lo quiere enterrar.
Y abre sus dedos y
sus uñas,
sus venas y
sus ganas.
Se abre entera.

Y baja la boca. Casi roza con los labios las palabras que van saliendo a borbotones y sin tregua por su garganta. Casi sangra de la emoción que la raja.

(Creo que pasa alguien por esta escena y se queda mirándola pero ahora, eso, no nos importa. )

Ella está entregada a su tierra. Susurrándole este poema que es su salvación, su dopamina y su adicción.
Ella,
por fin,
sabe que quien ha perdido,
es él.

Le di mis noches y mi paz,
mi angustia y mi risa,
a cambio de sus besos y su prisa…
J. SABINA

Sin mí,
sólo serás un
hombre
en lugar de
ser el hombre más
maravilloso del
mundo.

Y sin mí,
tus días serán
iguales y perfectos,
alineados como
sueños ancianos
en una ciudad
impía
(me llevo también
las caricias
que inventé
para ti y
que te
enloquecían).

Sin mí,
tu piel dejará de
electrocutarse
en mi pelo y
en mi espalda,
en mi ombligo y
en mis piernas
(me llevo también
mis poemas).

Y sin mí,
desearás
(durante toda tu vida)
que no me hubiera
marchado
jamás,
sobre todo
cuando me
veas
(por amor,
mi amor)
desangrarme
de nuevo.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

Rompiendo corazones con los dientes. Por Brisne

?

Blonembun es el sueño de una naranja podrida en el subconsciente de un psicópata

Cheveer en el prólogo de sus Relatos Completos nos dice que uno al escritor lo puede ver evolucionar, le puede ver aprender a ponerse la corbata, a comer guisantes con tenedor. En ésta primera novela del oscense Óscar Sipán, podemos ver cómo surge como escritor. Es una novela-relato, una novela llena de cuentos que narran la vida cotidiana en Blonembun, treinta y un personajes que nos cuentan como viven en ese espacio que no deja de ser una naranja podrida en el subconsciente de alguien. Nos dibujan una ciudad, con sus muertos, sus hombres en globo, sus superdotados, sus ángeles caídos, sus recuerdos, la justicia popular con resultados sorprendentes.
Incluso en la segunda parte nos encontramos con la novela de Jakov Salenko, Rompiendo corazones con los dientes.
No es el libro que más me ha gustado de Sipán, pero apunta maneras que luego se concretarán en los siguientes suyos. Y sí me gusta la forma en que encaja los relatos de esos personajes perdidos en una ciudad imaginaria, sangrienta, llena de locura… como quizá lo sea la nuestra bajo sus farolas de realidad tranquila, en la que nunca pasa nada. O quizá sí, porque cuando leí el capítulo del chico superdotado que había perdido a su madre, pensé que todos sentiríamos ese odio visceral ante el progenitor muerto, su abandono nos taladraría el alma. En otros no me he sentido identificada pero me ha gustado leerlos.
Hagan lo que quieran leánlo o no. Son libres. Me ha gustado, no digo más.

?
Brisne
Blog de la autora