Aunque ya no te importe. Por Marcelo Galliano

Aunque ya no te importe
no habrá una sola noche el resto de mi vida
que mi voz ya cansada no te llore y te nombre.

Palabras sin remedio,
silencios sin sentido que borroneo gastando
las fuerzas que me quedan habitando tu olvido.

Aunque ya no te importe…
seré siempre la escarcha, el alma del rocío
que ya muerta te espera hecha nada en las sombras,
tendida en el camino.
Seré siempre la aurora enferma, amarillenta,
pendiente de una luna que jamás se ha escondido.
El eco que impiadoso se desangra en tu puerta,
se deshoja en tu agua, se ovilla entre tu abrigo.

Ay, ay, si yo pudiera borrarte de mi carne
como se cicatriza la herida de un cuchillo,
extraviarte en mi frente como el vino en los dedos,
o un perfume lejano o una nieve en racimos.

Qué pena esta fortuna de no perderte nunca,
qué pena esta alegría de verbo dolorido,
qué lástima hembra mía que ya nada importe,
qué contratiempo mutuo seguir estando vivos.
Asociación Canal Literatura
Marcelo Galliano
Blog del autor.

El chico de las palomas. De Meir Shalev


El libro
Durante la guerra de 1948 en Israel, cuando las palomas mensajeras aún se utilizaban para entregar órdenes en los campos de batalla, un joven soldado recibe una herida mortal. Poco antes de morir, logra mandar una última paloma con un mensaje para la muchacha que ha amado desde su niñez.
Casi treinta años después, Yair Mendelsohn es un guía que acompaña a turistas interesados en el avistamiento de pájaros. Una noche, traba amistad con un cliente que en su juventud luchó en Israel. Mientras comparten una copa, el cliente le habla de las últimas horas de uno de sus compañeros de unidad, un muchacho perdidamente enamorado de su novia, a la que mandó una carta con una de sus palomas mensajeras durante la noche aciaga que compartieron en una trinchera.
El tierno primer amor del chico de las palomas y el pasado familiar de Yair están misteriosamente entrelazados. También su presente se verá afectado por las revelaciones de esa noche; atrapado entre el amor que siente por su esposa Liora y la peligrosa pasión por Tirzah, su amiga de la infancia, Yair deberá buscar en su corazón, igual que lo hizo el chico de las palomas, sellando el destino de todos los que le conocieron.
El chico de las palomas es una historia inolvidable, narrada con humor, sabiduría y magia,
tan universal como la guerra y tan delicada como una declaración de amor.

El autor
Meir Shalev, hijo del poeta Itzhak Shalev, nació en 1948 en Nahalal, en Israel, y es uno de los novelistas más admirados y populares de su país. Ha sido traducido a más de 20 idiomas y sus libros han sido bestsellers en Israel, Italia, Francia, Holanda, y Alemania. Estudió psicología en la Universidad Hebrea y ha producido y presentado programas en emisoras de radio y televisión. Colabora semanalmente con el periódico Yediot Ahronot comentando de forma satírica la política del gobierno y la situación de la población israelí.
La pasión por la literatura no la ha heredado de los escritores de su familia, sino de las historias sobre mitos locales que le contaba su madre, que provenía de una familia de granjeros.
Se declara seguidor de Herman Melville, Thomas Mann, Nikólai Gógol, Mijail Bulgákov, Natalia Ginzburg, Thomas Hardy o Jean Rouau. Entre sus compatriotas, destaca a Yaakov Shabtai y Yehoshúa Kenaz.
En 1999 recibió el premio Juliet Club y el premio Chiavari, ambos en Italia, así como la mención de honor del Primer Ministro de Israel. En el 2006 recibió el premio Brenner, el galardón literario más prestigioso de Israel, por El chico de las palomas. También ha sido galardonado con el premio Bernstein y el premio Scrivere per Amore.
Shalev es miembro de la Academia Bávara de las Artes de Munich y vive en Jerusalén
con su esposa y sus hijos.

A La venta el 30 de mayo 2011
Editorial: Ático de los libros

El caos tiene un orden. Brujapiruja

«Muchos científicos ya han renunciado a la ilusión del orden para dedicarse al estudio del caos, que acepta al mundo tal y como es: una imprevisible totalidad.»


Me pregunto si este video podría ser una confirmación de la «teoría del caos».
No hay señales de tráfico o prohibiciones, tampoco semáforos ni guardía de circulación, los coches, motos, autocares, bicicletas y peatones circulan libremente sin que el aparente caos se traduzca en alteración de la circulación. ¿Porqué unos paran y otros no? o ¿cómo deciden quien pasa primero o después?. Imprevisible.

«Los sistemas caóticos se caracterizan por su adaptación al cambio y, en consecuencia, por su estabilidad.»

Artículo fuente: http://www.iac.es/gabinete/difus/ciencia/silbia/caos.htm

Greguerias. Por Lola Gracia

Hay olas que se transforman en maremotos. Hay palabras que resucitan muertos. Hay pieles que despiertan el deseo dormido. Nada es previsible

Vacía como una noche sin luna

A veces se te caen los mitos. En ocasiones, son más grandes aún de lo que imaginabas.

La imaginación es la verdadera madre de la ciencia

Lola Gracia
Foto de Germán Sáez
Blog del autora.

Arderé en el exilio de tu cuerpo. De Magdalena Lasala


El libro

Haciendo gala de la mejor tradición lorquiana, Arderé en el exilio de tu cuerpo aúna la sensualidad del sentimiento amoroso con la evocación de la trascendencia como explicación de todo lo sombrío que acompaña la vivencia de su plenitud. El gozo del encuentro con lo amado, que tiende a procurar el desenlace del placer carnal, se mira en el espejo de las preguntas inconmensurables que surgen de la frustración de ese intento; la inocencia guiada por la luz del deseo dialoga con los impedimentos de su albedrío hasta el logro final: vivir el sentimiento completo, no renunciar a nada de lo que la pasión proclama, sea sueño o deseo colmado, sea éxtasis o pérdida.

La autora
Magdalena Lasala, Poeta, novelista y dramaturga, nacida en Zaragoza. Autora de una extensa producción literaria premiada con el reconocimiento de los lectores y el elogio de la crítica. Novelista referente en el panorama español de Narrativa Histórica con repercusión internacional, con éxitos editoriales como: La Estirpe de la Mariposa; Walläda la Omeya; Abderramán III; Almanzor; Boabdil, tragedia del último rey de Granada; Maquiavelo, el complot; Doña Jimena, la gran desconocida en la historia del Cid; La Cortesana de Taifas o La Conspiración Piscis, entre otros.

Como poeta mantiene una solvente y cultivada voz propia que le hace merecedora de su prestigio. Ha publicado entre otras obras los poemarios: “Frágil sangrante frambuesa” (1990), “Seré leve y parecerá que no te amo” (1993), “Sinfonía de una Transmutación” (1995), “La Estación de la Sombra” (1996), ”Cantos de un dios seducido” (1998), “Todas las copas me conducen a tu boca” (2000), “Los nombres de los cipreses que custodiaron mi ruta” (2004), “Y ahora tú pasas la mano osadamente” (2007) y “Vivir la vida que no es mía” (2010).

Sus textos poéticos han sido traducidos a otros idiomas, incluidos en Antologías de Poesía Española y utilizados para la creación de obras musicales y escénicas.

Firmas en la Feria del Libro de Zaragoza:
3 junio, viernes, 19 a 21h. – Librería General
4 junio, sábado, 18,30 a 21h. – Librería París
5 junio, domingo, 11,30 a 14h. – Fnac
5 junio, domingo, 19 horas – Presentación Recinto de la Feria Capitanía General.
Recitación y concierto con María José Moreno y Miguel Ángel Remiro

Cuando hablas con los pájaros. Por Salvador Pliego

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Como si hubiese un pájaro en ti misma,
midiendo el viento,
mirando alzarse las mieles de tus ojos
a tus flancos desbordados,
a tu braceo de agua tibia,
crisma de existencia: ¡te beso!

Levantas el haz de los colines de garganta negra
a tu cabello y cesan tus mejillas
el ascenso del sol.
Es claro que llevas el cieno y los ríos.

Tú también soplas la tierra.
Y eres ligera, sutil,
vaivén que se ilumina,
la arista del firmamento cuando azul reclina.
¡Y te beso!

Cantas en mí al desnudarse mis silencios.
Y eres ilegible: entre la armonía
y la posible comunión de amor y vida.

Te aproximas al aire como un cenzontle
que al mar va reemplazando.
Es entonces que entiendo de tu vuelo.
Y para hablarte,
abro los ojos alrededor del cielo
donde la brisa un perfil dibuja… ¡Y te beso!

Es claro que tú cantas en mi pecho
y perduras no cayendo.
Vas trepando escarchas, célibes encinas,
trinos de avecillas, nubes escondidas.
Y te beso…
¡Con qué fertilidad te beso!

Sobre el giro de los aires,
también yo te imagino.
Y procuro que fulgure
saciándose de tu aire,
de ese que respiran las alas al abrirse,
porque tienen dimensiones
de ángeles plumajes,
porque llevan los graznidos
a lo inimaginable.

Y te beso…
¡Con qué fertilidad te beso!
¡Con qué fulgor te quiero!
¡No hay pájaros sin vuelo,
ni labios sin el cielo!

Te beso… con el celaje tenue
de un simple carpintero,
como si el viento fuese
la eternidad de un cisne.

¡Es claro que te quiero!
Reúno mar y suelo en la tersura
nacida en tu cabello,
en la acrobacia de las cortinas
que brotan del ascenso,
en el planeo enmudecido
de un solo y simple beso.

¡Con qué cielo te beso,
que a veces no me alcanza
abarcarlo sin el vuelo,
a veces no conjuga
todo el silbido del pío
que emana de mi pecho!

¡Con qué cielo te quiero,
que anidas tú mis besos
donde se incuba la potestad del cielo!

¡Con qué silencios beso,
que cuando emigra el ave
se los lleva de arrullo
buscando devolverle
a su cauda un consuelo!

Sí… ¡Es claro que te quiero!
Y es claro asir los brazos
cual aspas para el viento,
sentirlos como velas de arena en movimiento,
llenarlos de plumajes,
vocalizarlos soñolientos,
y en la pulpa del aire
sentirles recorriendo,
con el suave tacto,
el beso de tu boca
de pájaros del cielo.

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Salvador Pliego
Blog del Autor

Lo verdaderamente importante. Por Felisa Moreno Ortega

Llevo unas semanas (más bien meses) organizando la primera comunión de mi hija: vestido, fotos, restaurante… En los últimos días, cuando todo parece complicarse más, estoy haciendo una reflexión, ¿qué es lo verdaderamente importante? Creo que esta sociedad en la que vivimos ha perdido el norte, y que parte de la crisis que sufrimos es responsabilidad nuestra. Queremos vivir por encima de nuestras posibilidades, gastar más de lo que ganamos, me gustaría conocer los beneficios de las tarjetas de crédito de los bancos y financieras, deben ser enormes.
Volviendo a la dichosa comunión, ayer, cuando creía que ya lo tenía todo bajo control, me encuentro con otra madre, toda angustiada, y me dice que si ya tengo la cesta para los regalos. ¿La cesta? Maldita cesta, yo no había pensado en eso. Empezaba a agobiarme yo también cuando me paré a pensar y me dije, y si no hay cesta, ¿qué pasa? ¡¡¡¡Nada!!!! No pasa nada porque lo importante no es la cesta, ni el vestido, ni el menú del restaurante, lo importante es que mi hija ha decidido abrazar una determinada religión, y que nosotros la vamos a acompañar en ese momento. Que nos vamos a reunir toda la familia para pasar un rato agradable, para disfrutar de estar juntos y olvidarnos por un día de los problemas. Eso es lo verdaderamente importante.
Así que no pienso preocuparme por tonterías, quiero ser feliz ese día, compartir mi alegría con mis padres, mis suegros, mis hermanos, mis cuñados, mis sobrinos y, por supuesto, con mi marido y mis hijos. Alegrarme de que puedan estar todos, de que no falta ninguno por ningún motivo, sobre todo de salud, que bastante nos han golpeado las enfermedades en los últimos años.

Felisa Moreno Ortega
Blog de la autora