El tiempo. Por Por Juan A Galisteo Luque

  Cuando naces, aprecias su sonido, que es el mismo de tu propio corazón, y enlazados en un beso de pasión, tiempo y vida, serán de igual latido. Vas creciendo y olvidas que has vivido, y un buen día, primavera de ilusión, te recibe el pensamiento, la razón, recordando las flores que has querido. Un otoño febril en su porfía, ofrecerá momentos a tu suerte colmados de esperanza y de alegría. Hasta que el frío invierno te despierte, y ese segundo de melancolía, te acompañe en silencio hasta la muerte. ——- Juan A Galisteo Luque Blog del autor Del poemario:… Leer más

Cazador del tiempo. Por Mónica López Bordón

Sorpresa… Quiso llegar a la calle y llevarse el tiempo. Era madrugada y le llamaban cazador. No conocía a nadie. Dejó un grito en el corazón un temblor en el silencio un horizonte en el mundo alguna lamentación en su voz y un poco de mar y algo de arena.. Caminaba sobre el costado de la noche queriendo atrapar el tiempo como ojo abierto de la luna, tiempo para el amor, lámparas de cristal, ilusión, aire, agua… *Cuadro: Detalle de Albaydé. De Alexandre Cabanel Mónica López Bordón Blog de la autora. Leer más

Permite el trueno. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Permite al trueno sembrar de estruendo la suave curva de tus sentidos. Nunca el miedo será consejero. Permite al árbol un grave cimbreo amenazador cuando el viento lo haga vasallo. Nunca la fuerza es emisario. Permite a la tierra un beso apasionado, un soplo desgarrado, ese aire que destroza para crear. Nunca las piernas obraron milagro. Las tuyas, sí. Las de él, también. De ella, de mí, de nosotros. Cierra esos ojos de luz y penumbra que no te dejaron ver más que lo obvio. Detrás del párpado que escruta, tan juez de nada y filósofo de nimiedad, queda el… Leer más

Innombrable. Por Luis Oroz

Cómo puedo decírtelo, si nombrarlo es romperlo, si no existe raíz para lo no sembrado todavía, si buscarle un lugar es destrozar su vocación de dios sobre los hombres. Yo sé que puedes verlo, que sonríes cuando escuchas callar lo que te cuenta, que pisas tú también cada una de esas huellas que no podrás pisar (es lo que pasa). No, yo no puedo decírtelo ni tú preguntarás cómo ha llegado, porque tan solo aquello que se sabe inconsciente, como un acto reflejo, puede vivir sin nombre y sin origen. Porque, después de todo, cuando todo esté cerca, de tan… Leer más

La noche. Por Julián Marcos Coello

  La luz palidece ante la oscuridad suprema. La noche despierta y yo, entré la realidad y el sueño, sigo la flecha. La noche lanza sus primeros bostezos y yo sigo andando, entre nieblas espesas la noche calma su sed, yo enmudecido, bebo su miel. La noche sacia su provecho, y yo, hambriento, tomo sus desechos. La noche se duerme mi cuerpo se desvanece en el amanecer. La noche está muriendo y mi alma se va tambien. El día aparece, yo desaparezco con él.   Julián Marcos Coello Leer más

Lloviendo la alegría. Por Salvador Pliego

Encuentro un arco iris auto pintándose en medio de la lluvia, el paso ligero de una eléctrica sonrisa, los violines corriendo con sus melodías de levante; más cerca de ti, una perfecta sincronía de ilusiones. Encuentro que estás, que llueves tus sonrisas, y yo chapoteo con los ojos la humedad del entusiasmo. Encuentro que has caído en aguaceros a mi vida y te quedas salpicando, gota a gota, todavía. Encuentro que repartes tus caricias con las mías, y que te amo… Y un diluvio interminable me remoja de alegría. Salvador Pliego Blog del Autor Leer más