Tu regreso. Por Mirtha Rodríguez

Regresó al atardecer, me extendió su mano fría La palidez de su rostro, me conmovió…mucho sufría Mis pensamientos… volaban, cual paloma herida Mi dolor… aún permanece, cuando se marchó, aquel día. Voló, tras otro amor… libre, como una golondrina Sin suponer, quizá… que todo, terminaría… Tengo aún presente, el dolor en mi alma herida Sin pensar, que mi amor…un día, regresaría. No necesitamos hablar… tomé, sus manos frías Su rostro trasmitía… lo que aún, sentía El brillo de sus ojos, sus manos con las mías Mi cuerpo estremecido… no sabía de razón, solo sentía. Nos abrazamos, muy fuerte, nuestro corazón…… Leer más

Mi corazón guarda tus besos.Por Salvador Pliego

En la ensenada de mi corazón guardo tus besos. Háblame o grítame… Y luego escápate. Eres el puñal de un arma blanca que mata cuando besa y tus labios me arden fuego hasta morirme. ¡Ah!, veneno de mi amor, ojos de cárcel, la más sufrida llaga del silencio. Cuando tú me miras mi cuerpo se inmola en la palabra, se convierte en asonada y espejismo, y arroja de sí al ángel de su guarda. Parecieras la descarga de mis ansias. Entonces, simplemente digo: Te amo… Y el mundo es transparente.   Salvador Pliego Blog del Autor Leer más

De bronce y sueños. Por Juan A Galisteo Luque

Campanas, ¡latid al viento! !Latid al viento, campanas! que no quiero despertarme tan triste por la mañana. Un viento frío se extiende como hielo a mis espaldas y quiero sentiros cerca, antes de que alumbre el alba. Vosotras, mis compañeras, que sois mi dicha y semblanza, ¡no quiero que estéis dormidas! ¡no quiero que estéis calladas! ¡Latid ansiosas al aire! Al viento, ¡latid campanas! con esa inmensa alegría que acaricia la nostalgia. Sois, como pájaros vivos que duermen bajo las ramas y que al albor se despiertan con ansia y dicha temprana. Yo quiero que hagáis vibrar los vidrios de… Leer más

Para que no me olvides. Por Marcelo Galliano

Yo te ruego mujer ahora que es tarde, que poco queda de la luz del día, que no olvides jamás a este cobarde que mucho intentó amarte y no sabía. Yo te pido por Dios que de estas penas de esta sombra que fuimos, compartida, guardes al menos una vieja herida con vestigio de sangre de mi venas. No me olvides mujer, protege al menos la huella vana que dejé en tus senos aunque ya a mi dolor nada le creas. Y así seré quizá un recuerdo bueno, como un diamante que se hundió en el sieno: valioso al fin……. Leer más

Depilación. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Me encanta, me encanta, me encanta, que Nicanor Parra sea premio Cervantes. Un amante de la antipoesía (a mí me han criticado muchas veces de que lo mío no era poesía, suerte que soy libre). Así que hoy, nos quedamos con un trocito de carne de prosa, que según él, es una línea convergente con la poesía. Ella, con sus aullidos, seducía mis ojos de mirona excitada. (Os juro que sólo los espiaba cuando mi hermano la depilaba.) Él había probado varias cuchillas, incluso una con olor a melocotón; pero ella sólo admitía la gillette para chicas. A ser posible,… Leer más

El viejecito. Por Mirtha Rodríguez

Con paso muy lento, y andar pausado, se aleja… La cabeza gacha… su cuerpo corbo, vacía mirada Lo quedo mirando, mi curiosidad despierta… Quisiera saber… donde va, que cosas piensa…   Parece, no querer hablar… huir de la gente Que raro misterio, quizá, encierra en su mente Traté de hablarle… más, le soy indiferente Que historia de vida, lo hace tan…doliente?   Repasando su vida, vive… seguramente… Sus seres amados… quizá, ya no presentes Me duele el viejecito, lo siento en mi mente Así pasan sus días… alejándose de la gente….   Mirtha Rodríguez Argentina Leer más