Suenan las campanas. Por Francisco Gragera
Se apagaron las estrellas. La luna,en canción de cuna sonreía con ternura despeinada porque en el albor del día,una luz titilaba y en flor de verano abría. Era una rosa temprana plena en olor y armonía que acurrucada en los brazos de su madre se abría a una nueva vida. Los campanarios del pueblo repicaron sus campanas gritando a los cuatro vientos,con tinturas de alegría que llegó el muy amado al despertar de una vida. Ya llegó el muy amado y los pájaros cantan que cantan. Los ríos se vuelven locos a una nacencia querida y se remansan sus aguas… Leer más
