Los últimos pobladores del planeta. Por María Dolores Almeyda

Y si hemos de morir unos antes que otros, y en días, meses, años o milenios deberá quedar la tierra vacía de esta presencia humana, qué sistema, qué condena, qué pena nos llevará al patíbulo?.. Moriremos por cientos, por docenas de miles, por pueblos, por edades, por tribus y por etnias… Tal vez por clases sociales. Tal vez por muertos de hambre, o de pena o de cansancio, tal vez por aburrimiento. Todo será una condena. Ni por sida ni por cáncer. Primero caerán los marginados y sin techo. (Nadie repara en el hecho de que caigan como moscas). Después,… Leer más

EL BUITRE. Por Dorotea Fulde Benke

Al pasar del bochorno otoñal de la calle a la penumbra refrigerada del vestíbulo, el viejo periodista sufrió un leve mareo. Agarrando con fuerza su desgastada cartera de cuero marrón, avanzó hasta uno de los ascensores y pulsó repetidas veces el botón de llamada. Notó cómo el sudor le bajaba por la espalda; los latidos del corazón le retumbaban en la garganta y en las sienes. En un intento de sobreponerse, consideró con un amago de sonrisa la posibilidad de morir fulminado por un infarto mientras amenazaba al dueño del periódico con la publicación del contenido escandaloso de los documentos… Leer más

Las hojas limpias. Por Mercedes Martín Alfaya

He descubierto un método para eliminar tristezas. Antes, se me acumulaban los borrones y, algunas veces, ni veía. Es que yo tacho mucho; y luego pasa lo que pasa: que se me cargan los ojos y se me escurre el rimel. Con este mecanismo, suprimo de un plumazo lo que me duele, lo que me escuece, lo que no soporto, lo que me crispa el ánimo…; además es muy fácil de usar. Con un lápiz de punta fina escribes en un papel todo aquello de lo que quieres desprenderte. Procura que no te tiemble el pulso; no hay vuelta atrás…. Leer más

El instrumento rojo. Por Cristina García Requena

Cada día a la misma hora, ella estaba allí, leyendo su libro con el vaivén del tren. Siempre se sentaba de espaldas a la dirección en la que íbamos, cosa que me sorprendía, porque yo siempre busco lo contrario para evitar marearme. Pero ella es un ángel y los ángeles no se marean, flotan en el aire como las mariposas. Se sentaba en el pasillo para transportar con facilidad el instrumento rojo. La verdad es que no entiendo de instrumentos musicales, pero éste era grande, casi de su mismo tamaño, y sus curvas redondeadas recordaban a una matrioska rusa. Lo… Leer más

Diálogos entre zombis. Por Maria José Moreno.

Cada mes, coincidiendo con el plenilunio, se reúnen en el Campo Santo, a las doce de la noche, para charlar de sus “no vidas” sentados sobre la tumba de mármol blanco, del afamado escritor Anselmo Reyes Candau. —Me gusta venir aquí. Me inspira la tétrica atmosfera nocturna y el calor que emana nuestro hechicero—dijo bucólico David. —A mi me cansa tanta tranquilidad y me repatea sentarme sobre este señor. Prefiero vagar de un lado a otro y sentir el miedo en los rostros de la gente al verme—explicó Marta. —Yo disfruto estrangulando a mis víctimas —dijo Xavier emitiendo una sonora… Leer más

Tengo una isla. Por Mercedes Martin Alfaya

Hace tiempo, me retiré a una isla desierta (yo, no mi cuerpo). Allí me encuentro a salvo de los tormentos de la memoria, de las afiladas esquinas del mundo, de los incontrolables torbellinos del amor. En mi isla, sobrevuelo la copa de los días y me repliego en los amaneceres de espuma. Las plantas crecen para mí y los pájaros nunca dejan de cantar. De vez en cuando, regreso a mi cuerpo, le limpio las ventanas y me bebo sus lágrimas. Lo zarandeo, le inyecto coraje en las venas, le desenredo la tristeza y le coloco la sonrisa en su… Leer más

Huérfanas. Por Brujapiruja

Enterrábamos a su padre, pero de nuevo al mío y a todos los seres importantes que se fueron dejándonos aquí, sin su amor y sin su apoyo. Nos unimos en un fuerte abrazo, apenas dos palabras bastaron: «Te comprendo». Unidas lloramos  la pérdida, la orfandad más intima, esa soledad que remueve los huesos de los muertos y el temor de los vivos. Sintiéndonos abandonadas, quejosas de esta traición que la vida nos impone cuando ellos se van y nos dejan, teniendo que pasar  de flor y fruto, en un fatídico instante, a raíz y tronco . Sobraban las palabras, no podíamos… Leer más