Con modestia, la modestia. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Con modestia, la molestia se sacude el polvo de tontura enamorada. No era cielo y sí nimbo extraño. No era océano y sí ríada. Con prudencia, la querencia saliva puyazo, con esquirla de escozores, en decadencia. ¿Injerencia? Nunca quise yo quebrar el trazo de tu estela. Yo por alma te he pensado y en mi juicio no entró nunca duda. Pero, con modestia, la molestia, que soy yo sin querer siendo, deja disfraz de oveja para vestir el de la bestia. Tengo yo el tonto orgullo de saber irme aún quedándome. Ya no busquen lo que ayer era donde nada queda de… Leer más