A mí me gustaba el Mirto. No sé si aquello sería amor, aunque yo con doce años y convertida en mujer de golpe tras la muerte de mis padres, ya estaba más en cosas de mayores que de críos. seguir leyendo »
Es bien sabido que Pérez fue el auténtico descubridor de la penicilina en su pequeño laboratorio de Tal-Tal. Y que López en su esfuerzo sostenido, nunca descubrió nada, pero que estuvo cerca de ser citado profusamente en los anales de la ciencia. seguir leyendo »
El caso del ingeniero Touberman ocurrió en el verano de 1931 en la provincia de Tucumán. En realidad el hecho sucedió con su esposa pero en los dos únicos periódicos donde fue publicado el asunto, se lo tituló como “El caso del ingeniero Touberman”, es decir haciendo referencia al marido, y obviando expresa y sospechosamente a la mujer. seguir leyendo »
Cuando alguien está a la vera de un río y lo único que hace es mirar pasar el agua, el tiempo, la vida: esa persona está llorando, sangrando o muriendo. seguir leyendo »
Soy Bob. Bob a secas. Hay millones de Bob. Yo soy uno de ellos. Bob. Y ella cantó para mí. Janis Joplin. Cantó como nunca. Porque yo la conocía. seguir leyendo »
Ya no era el mismo desde el último brote psicótico y, a pesar de que había logrado desengancharme de la heroína y sólo fumaba algún canuto de vez en cuando, la esquizofrenia se estaba apoderando de mí y pensaba cosas muy extrañas. seguir leyendo »
El cortejo caminaba lento y triste por la calle polvorienta bajo el sol incesante del mes de mayo, nadie hablaba solo se miraban con la amargura reflejada en el rostro, seguir leyendo »
Mi madre no soportaba ver el pan boca abajo. Las crestas y hondonadas de la hogaza debían mirar hacia el cielo, para que quedara bien claro que quienes se sentaban a su mesa eran dignos de confianza. seguir leyendo »