May 13

A mí me gustaba el Mirto. No sé si aquello sería amor, aunque yo con doce años y convertida en mujer de golpe tras la muerte de mis padres, ya estaba más en cosas de mayores que de críos. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

Es bien sabido que Pérez fue el auténtico descubridor de la penicilina en su pequeño laboratorio de Tal-Tal. Y que López en su esfuerzo sostenido, nunca descubrió nada, pero que estuvo cerca de ser citado profusamente en los anales de la ciencia. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

 —Mi vida pende de un hilo.

   —Por favor, no hables. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

El caso del ingeniero Touberman ocurrió en el verano de 1931 en la provincia de Tucumán.  En realidad el hecho sucedió con su esposa pero en los dos únicos periódicos donde fue publicado el asunto, se lo tituló como “El caso del ingeniero Touberman”, es decir haciendo referencia al marido, y obviando expresa y sospechosamente a la mujer.  seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

Cuando alguien está a la vera de un río y lo único que hace es mirar pasar  el agua, el tiempo, la vida: esa persona está llorando, sangrando o muriendo. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

La Luna se esconde porque se niega a verlos separados. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

Soy Bob. Bob a secas. Hay millones de Bob. Yo soy uno de ellos. Bob. Y ella cantó para mí. Janis Joplin. Cantó como nunca. Porque yo la conocía. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 13

Ya no era el mismo desde el último brote psicótico y, a pesar de que había logrado desengancharme de la heroína y sólo fumaba algún canuto de vez en cuando, la esquizofrenia se estaba apoderando de mí y pensaba cosas muy extrañas. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 12

El cortejo caminaba lento y triste por la calle polvorienta bajo el sol incesante del mes de mayo, nadie hablaba solo se miraban con la amargura reflejada en el rostro, seguir leyendo »

Imprimir Imprimir
May 12

Mi madre no soportaba ver el pan boca abajo. Las crestas y hondonadas de la hogaza debían mirar hacia el cielo, para que quedara bien claro que quienes se sentaban a su mesa eran dignos de confianza. seguir leyendo »

Imprimir Imprimir