Si les interesa lo que voy a contar, lo primero que querrán saber es qué buscaba yo esa mañana de Lunes en el Bolishopping de Buenos Aires. seguir leyendo »
La lluvia caía al otro lado de la ventana, Marta sujetaba con las dos manos una taza de café caliente, absorta miraba a través de los cristales el baile que producía el agua en los charcos. seguir leyendo »
Medio víctima, medio cómplice,
como todo el mundo.
Jean-Paul Sartre.
A mí que no me vengan con cuentos. A qué tanto de que este año será distinto. A mí mis riñones me duelen igual que el mes pasado y el otro, aunque a lo mejor, en el fondo, al final ellos tienen razón con éste año de 1.928, seguir leyendo »
Elena se había transportado a la casa del los Helmer, en Noruega y al año mil ochocientos ochenta . Sentía los aromas y sonidos de las distintas escenas que iba leyendo, sin percatarse de que había quedado sola en el inmenso salón de esa biblioteca pública, seguir leyendo »
Raquel se fue, acompañada por un claro alivio que yo no llegaba a comprender y me dolía, y que la llevó a despreocuparse de las enormes y abarrotadas cajas que apiló en la entrada. seguir leyendo »
No es que esté de rodillas, es que soy así. Podéis decir que soy bajito, enjuto o pequeñito porque la verdad es que no supero el metro y medio. seguir leyendo »
Todavía me acuerdo, de esa noción femenina e impaciente perdida en sus bosques mentales. Quizás, originalmente contenida por esa luciérnaga nocturna experta en las visitarla a primeras horas matutina. seguir leyendo »
Ese día había recorrido más de doscientos kilómetros para volver a la ciudad de sus lamentos. Lo atosigaba pensar que el lunes siguiente le esperarían agotadoras reuniones de trabajo. seguir leyendo »
Pablo era un hombrecillo pequeño. Tan pequeño que le temía a todo. Incluso a las colillas que la gente tiraba al suelo. Las que estaban en los ceniceros no le importaban, el problema era las que tocaban el suelo. seguir leyendo »
Había salido deprisa de su casa, ya iba tarde. Cerró la puerta blasfemando por qué el despertador no había sonado, no era la primera vez que le pasaba y tal y como estaban las cosas por la empresa no podía llegar otro día tarde. seguir leyendo »