La transliteralidad en J.A. Valente-san Juan de la Cruz. Por Felipe Fuentes

San Juan

Como bien sabemos los aficionados a la poesía, una de las notas o cualidades de ésta reside en su literalidad, esto es, para transmitir lo que el verso dice hay que transcribirlo tal cual. Esto, ciertamente, no ocurre en el lenguaje corriente donde puede modificarse la frase muy sustancialmente y sin pérdida de significado. Por otra parte, ciertos versos o poemas o ciertos fragmentos de prosa han sido tan consagrados por el uso y referidos de tan diversas formas que pertenecen al acervo común, no ofreciendo problema alguno la identificación de la obra ni su autor correspondiente. Así, si decimos beatus ille, qui procul negotiis… sabemos que nos estamos refiriendo a un texto de Quinto Horacio Flaco. Y que si se escribe y los agora tristes y afligidos, a tus pechos criados, de ti desposeídos, estamos citando unos versos de Fray Luis de León, por poner algún ejemplo. Según he oído a los que tienen por qué conocer estos detalles, al incorporar a un escrito propio trascripciones de otros autores que pertenecen al dominio general, no es necesario entrecomillar las citas, puesto que ya sobra decir que no son “cosecha propia”. Así, no cabe hablar de plagio, sino de transliteralidad, concepto que podría quedar definido como el “intercambio” textual de otros autores con la creación literaria propia. Y ello sin entrecomillado alguno, claro. Para concretar esta cuestión voy a poner algunos ejemplos de transliteralidad que pueden encontrarse entre Valente y san Juan de la Cruz:

Alicante, 5 de noviembre de 2006
Autor: Felipe Fuentes García
Ejemplo

Esa luz cuando justo da el sol (Biografía)

Portada

BIOGRAFÍA:

Ouka Leele (Madrid, 1957) adoptó el pseudónimo de una pintura de El Hortelano donde una estrella llevaba su nombre. Compañera de fatigas de artistas como Mariscal, Ceseepe, Alberto García-Lix o Pedro Almodóvar, residió en ciudades como Barcelona, Madrid o Nueva York desde su juventud. Fue parte integrante de la movida madrileña en los años 80, superó el cáncer, detuvo el tráfico de la Castellana con el fin de realizar la reconocida fotografía Cibeles tras concluir la serie Peluquería e incluso acogió a necesitados de la calle en reiteradas ocasiones en su propia casa aun siendo desvalijada. En esta biografía, el lector encontrará respuestas a numerosas preguntas sobre la vida de una de las artistas más fascinantes y polifacéticas de nuestro país.

AUTOR: Ouka Leele
TÍTULO: Esa luz cuando justo da el sol (Biografía)
GÉNERO: Biografía
PAGINAS: 100 (libro de entrevistas a cargo de J.D. Álvarez)

Neverland Ediciones

El premio al final del camino.Duro Camino. Por Maria del Campo.

Cavernas No tenía idea cómo, pero llegaría. Se tiró a la calle y cojeando, medio tambaleante, se subió a la primera micro que pasó, pagó y quedó debiendo el resto, «no importa», le dijo el conductor, «sólo quiero que sepa que el pasaje subió».
Agradecido, se sentó con la pierna adolorida estirada, esperando que nadie pasara por sobre ella, a esa hora no había tanto movimiento en las calles, nadie tomaría la misma micro con el mismo destino…
Le parecía entre cómico y trágico, ir en micro, pasando por tantos lugares conocidos y que le traían tan buenos recuerdos, y teniendo como punto final el otro lado de la ciudad, así, medio muerto como andaba.
Se dio cuenta que el micrero lo miraba por el retrovisor a cada rato. No se imaginaba por qué, ya que, supuestamente, no se le notaba tanto la herida. Pero le incomodaba y de repente sintió que algo malo podía ocurrirle. Se asustó y decidió bajar de la micro, pero el tipo no le paraba, pasaron dos, tres semáforos, uno en rojo incluso, y recién se abren las puertas para dejar pasar a los que le quitaron desde la ropa hasta los doscientos setenta pesos para volver.
Ahí, se dieron cuenta de la herida, entonces fueron amables, no le pegaron, ya estaba bastante podrido.
Lo bajaron de la micro y dejaron mirando cómo se iban burlando…
Como le faltaban apenas cinco cuadras, y ya estaba en el barrio, caminó no más, hasta llegar a la casa de José.
– ¡Negrito, ábreme, por favor!

José abrió preocupado, medio dormido y al verlo en ese estado no pudo más que exclamar:

-¡Virgen Santísima! ¿Qué le pasó, mi chanchito?

– Primero, me sacó la cresta el Jaime, supo lo nuestro y me echó. Y, camino a tu casa me asaltaron en la micro, en sociedad con el micrero.
– ¿Y sus cosas, mi amor?

¡Me las robaron po’, negro!

José le curó la fea herida de la pierna y masajeó suavemente sus hombros. Ambos olvidaron la mala racha y se fundieron en un abrazo amoroso hasta el amanecer.

María del Campo

Marita

Malditos. La biblioteca olvidada

Portada

Sinopsis
Un recorrido por los libros malditos de nuestra historia. En esta obra se dan cita el esoterismo y el satanismo, la magia, las doctrinas herméticas, la fantasía de H. P. Lovecraft, lo imposible. Todos estos libros han perturbado durante siglos a lectores y editores, han sido perseguidos y olvidados, ocultos, quemados en la hoguera. En este volumen encontrará un estudio sobre El libro egipcio de los muertos y Thot, el Corpus Hermeticum, El testamento de Abdeselar, El Enchiridion, El Martillo de las Brujas, El Planetarium Influxu y el Mesmerismus, Ensayo sobre las visiones de fantasmas, El diccionario infernal de Collin de Plancy, Dogma y Ritual de la Alta Magia, El Libro de la Ley de Aleister Crowley, La Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky, El Tarot de los Bohemios, Dom Agustín Calmet et Les Revenants, Lovecraft y El Necronomicón, Los libros de los mitos de Cthulhu, El manuscrito Voynich, La Magia Negra y los Pactos, Ángela Carter y La Cámara sangrienta, el Rock y los textos herméticos. Aventurarse en su lectura es descubrir otro mundo: la biblioteca olvidada.

Malditos. La biblioteca olvidada. por

Iván Humanes Bespín y Salvador Alario Bataller
Prólogo de Raúl Herrero
Grafein Ediciones
240 págs.
14,95 euros
ISBN-13: 978-84-935181-9-6
ISBN-10: 84-935181-9-0

Tiempos de esperanza . De Laura H. Soler

Portada

Sinopsis
Laura H. Soler (Valencia, 1985) desde niña se siente atraída hacia el mundo literario, por lo que a la temprana edad de ocho años comienza su primea serie de relatos breves. No obstante, no es hasta los quince años cuando empieza a escribir su primera novela, Tiempos de Esperanza.
Tiempos de esperanza narra la historia de una familia judía alemana en los difíciles años de la ascensión del nazismo y la 2ª Guerra Mundial.
La protagonista, Johana, es una adolescente muy sensible que deberá enfrentarse a la pérdida temprana de la inocencia en un momento en el que Europa está sufriendo grandes cambios políticos y sociales. La joven descubrirá por primera vez el amor, así como el dolor inhumano del conflicto bélico, y aprenderá a superarse confiando siempre en la existencia de una última esperanza.

Editorial Atlantis

Dos versos famosos sacados totalmente de contexto . Por Músame

OJO

Sangre de acción solar, devoradora vienes
a iluminar los escritos de todos aquellos
que profanan tu nombre. No sabes bien a quiénes
deberás condenar, o ensalzar por ser más bellos
sus versos. No alcanzarán, no, todos sus destellos
a eclipsar tu fuerza y poderío. Que hacia el postrer río
Leteo vuestro cantar se tuerza, vosotros que entráis
tersos con afán, con los modos de Proteo, al frío
juego de manchar su sacro nombre. No, aunque queráis.
If I could write the beauty of your eyes
the solar-acting blood that is streaming
through my veins would contemptously arise
and say: Fool eyeless writer, you’re dreaming
for it was ne’er a beauty of that size
seen belonging to a human being.
We poor writers can not achieve the prize
of writing both blood and beauty we’re seeing.

Músame

3. EL EMBRUJO DE SICILIA: MONDELLO. Por Francisco Arsis

Mondello

Partimos con nuestras bicicletas cruzando de cabo a rabo la “Vía Bologni” hasta llegar al “Passo di Rigano”, haciendo un alto en el camino antes de dirigirnos al característico pueblo marinero de Mondello, famoso por su extensa y acogedora playa, además de habitual zona de descanso de los palermitanos más pudientes.
Bertrand y Sophie, mis apreciados compañeros de viaje, tuvieron que esperar en aquella pequeña villa del Passo un buen rato, tras haberme dejado rezagado al no ser capaz de pedalear con la misma intensidad y fluidez que ellos. Ambos se rieron al contemplar mi asfixiado rostro, sacando incluso el propio Bertrand una cuerda con la que unir las dos bicicletas, y así poder remolcarme hasta Mondello. Lo peor era que parecía estar hablándome en serio. Poco después reanudábamos aquel sugerente viaje, atravesando el pueblo de Mortillaro y algunas villas más antes de alcanzar nuestro destino final.
Al llegar sólo pensábamos en comer, haciéndolo en uno de los múltiples y atractivos restaurantes que miraban al mar, situados a lo largo y ancho de aquella playa de blanca arena, con alrededor de dos kilómetros de envergadura. Un servidor no conocía el vino siciliano, así que Sophie se apresuró a recomendar para la comida un magnífico “Nero d’Avola Terre di Ginestra 651”, un tinto que desde luego hacía honor a su pomposo nombre. Miedo me daba coger después la bicicleta con aquellos grados que tamaño caldo iba a dejar patentes en mi cuerpo.
Menos mal que, una vez degustados los platos elegidos, entre ellos unos estupendos rollitos de pez San Pedro con salsa a la menta, hojaldres de garbanzos, los clásicos calzoni, y de postre un enorme soufflé helado de melocotón, no tuvimos que echar mano de la bicicleta, porque a buen seguro que habría caído redondo al suelo, producto de una pésima digestión. En cambio, fuimos a dar un largo paseo por la playa, admirando aquel cálido mar del que sus paisanos dicen “ha visto de todo y no se escandaliza por nada”, en clara referencia a tantas y tantas civilizaciones como han surcado el mar Tirreno.
Llegado el atardecer, nos dio la oportunidad de contemplar más de cerca este curioso pueblo siciliano, a cubierto entre los montes Pellegrino y Gallo. Innumerables torres de forma cilíndrica, cuya construcción se remontaba al siglo XV, daban a esta villa un aspecto realmente exótico, y que me recordaba algunas imágenes de películas en las que los piratas cruzaban por callejuelas parecidas, en busca de una rica taberna con que alimentar el gaznate.
Sin embargo, Mondello no sólo es célebre por su vistosa “piazza”, su playa de aguas cristalinas o sus cilíndricas torres. También lo es por sus casas estilo “Liberty”, creadas a principios del siglo XX como reacción a los anteriores estilos eclécticos, que acaban por darle una inusitada elegancia, aunque a muchos les parezca carente de personalidad o falto de inspiración poética.
Al dejar atrás el aroma a “Dolce Vita” de la pequeña ciudad, antes de la inevitable puesta de sol camino de nuestro refugio palermitano en el Grand Hotel Villa Igiea, Bertrand, Sophie y un servidor, a lomos de las bicicletas, no dejábamos de recordar el buen sabor de boca que el día nos había regalado, gracias al mágico embrujo siciliano…


© Francisco Arsis