76-Cuando me voy por las ramas. Por Saurio
Es posible que hoy llegue tarde que un reloj se oxide en la crepitación de un latido
Es posible que hoy llegue tarde que un reloj se oxide en la crepitación de un latido
En tu ausencia me ensaño con esa sábana enroscada y no produzco más que basura, detrito en forma de palabras.
Tantos cambios en el desorden de los días ¿para el regreso a los labios de mi abandono?
¿Habrá existido alguna vez? La recuerdo como se recuerdan los sueños.
Sin tiempo, sin tierra, desde la distancia, Te escribo entre penas deshecho Mi amor es mi ignorancia Y mi llanto surca este último trecho.
Ven a callar conmigo, que no hay mejor silencio que el de tus labios juntos. Ven a escuchar conmigo un concierto de rítmicos silencios a dos voces.
¿Qué esperas de la vida, cualquier cosa puede suceder, la vida no es cosa sencilla, nunca pienses que es maravilla, pues ella es sabia, es astuta, y nadie puede adivinar su proceder.
No importa si las olas del mar forman elaborados encajes en las luminosas arenas de la playa.
Oye papa ¿y aquella montaña tan grande, que se ve allí a lo lejos? pregunto el niño, en curioso superlativo.
I Cuando sea máquina el hierro de sangre fauces de plata un viento de músicas revienta la cascada sonríe obscura noche de agonías…