Blog Canal Literatura Taller de relatos  

La muerte de las cosas. Por María Dolores Almeyda

Cuantas cosas matamos tan solo por matar, impunemente.

Matamos el tiempo, el gusanillo del hambre;
a la conciencia
la matamos entre todos a pedradas de indiferencia
o con el tirachinas
apuntando a darle. O le damos morfina
Y la sumimos en un sopor letal y agonizante.

Intentamos matar la soledad con un discurso gris, vestido de bondad,
Y matamos al niño que llevamos dentro que no quiere morir…
Matamos el aire, el ansia, la pasión, los sentimientos,
Disparamos contra cualquier cosa que se mueve,
Contra todo lo estático que sirve de diana…

Matamos la locura, la inocencia, al animal que muge y al que brama,
Al que planea sobre un territorio que no nos pertenece.

Matamos el amor si el amor que nos dan no entra en nuestros planes,
Por desidia o pereza matamos la amistad,
Con calculada y fría indiferencia esperamos la muerte del día,
Asistimos impasibles a la agonía de la flor,
Desfilamos ante la muerte rezando letanías
Mientras nuestro cadáver desmemoriado, ausente,
Con toda candidez, mata la vida.


María Dolores Almeyda
Puedes leer a esta autora también en la sección Relatos

VN:F [1.6.4_902]
Rating: 9.0/10 (1 vote cast)
Compartelo:
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Twitter

El mensajero de la primavera. Por Ana Mª Tomás Olivares

El almendro
llovía suave pétalos de flores:
leves rosas, transparentes azules,
ligeras,
como alas de mariposa
que perdían su seda
en el corto viaje,
y morían
vistiendo a las piedras
de primavera.

 Ana Mª Tomás Olivares

Blog de la autora

VN:F [1.6.4_902]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
Compartelo:
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Twitter

GAVILÁN Y FAISÁN, PERO POCO DE PALOMAS. Por Julio Cob Tortajada

De palomas tienen muy poco. Más bien el uno mucho de gavilán, mientras que el otro bastante de faisán. Y cada uno a lo suyo: que si el uno no contesta pero sí escucha, que si el otro además de ambas cosas a la vez también pregunta dada su condición de togado, pero sin saber por nuestras parte si el recurso al refranero español le habrá sido útil alguna que otra vez.

En muchos de ellos y tras su llaneza se esconde la rotundidad de lo cierto. Sin embargo, el “no juegues con cañitas que te harás cortes”, tantas veces sabido, no debió de hacer mella en el subconsciente del juez estrella Don Baltasar Garzón, quien en estos día sufre la consecuencias de encontrarse ante la horma de su zapato.

El juez Garzón que en lugar de hacer oídos sordos al narcisismo de la fama, optó al estrellato profesional, en su pecado encuentra la penitencia. Sufre en la actualidad de la estela en su camino, de la que trata de huir en vano intento.

Lejos de su silencio, se pone ante el espejo para definirse a si mismo, cuando declara y tiene la desfachatez de acusar de forma implícita a un medio escrito de comunicación de haber “iniciado una campaña contra él por motivos ideológicos o personales, dada a terminar con su carrera judicial”. Y es que nada resulta mejor para juzgar a los demás que el reflejo del cristal azogado, delatando a sus oponentes tal y como se ve ante su propio espejo.

Que se sepa, nadie nos ha informado que Baltasar Garzón moviera un solo dedo para evitar la campaña iniciada contra el Partido Popular por motivos ideológicos o de partido, tendente a frenar su camino a la Moncloa gracias a los servicios del periódico El País en informaciones a golpe de tijera durante muchos meses, dadas a la luz desde unas fuentes surgidas del amparo judicial que el propio juez Baltasar Garzón tenía la santa obligación de custodiar.

¿Hizo algo por evitar su aireado?

Más bien parece que utilizando el fuelle de la fragua, lo suyo fue la acción del venteo. Por lo que la horma a su zapato llama ahora a su puerta, a la que tendrá que dar respuesta por su opción elegida.

Opción la suya, que más parece proclive al logro de la fama que a la propia de un juez dispuesto a impartir justicia lejos del estrellato. Fama unida a sus horas de gavilán por las tierras de Jaén al disfrute de sus monterías.

Julio Cob Tortajada

Colaborador de esta Web en la sección “Mi Bloc de notas”
http://elblocdejota.blogspot.com
Valencia en Blanco y Negro- Blog

VN:F [1.6.4_902]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
Compartelo:
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Twitter

Vivir para los demás. Por Almudena Aibar Hidalgo

“Vivir para los demás, no implica  abandonarse, simplemente tenemos que darnos cuenta de que cuanto más damos, más recibimos.Cuanto más recibimos, más tenemos para compartir.Las cosas buenas se multiplican cuando las compartimos y esa es la gran paradoja de la vida, del amor.¡No somos lo que tenemos, somos lo que regalamos!”

Almudena Aibar Hidalgo
Escritora

VN:F [1.6.4_902]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
Compartelo:
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Twitter

carmelasalealmundoaquererlo. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Me llamo Carmela y he decidido salir al mundo a quererlo…

Empezaré por mi ciudad y
os iré contando como responden las personas a las que decido darles mi amor.

Cuidado, que puedo encontrarme contigo…

Hoy,
lunes,
salgo a pasear.
Me recojo el moño de la vergüenza y
me pinto
(de rosa chillón)
las uñas
de luchar.

Hoy yo,
Carmela,
voy a ser educada.

Muy educada…

Así que decido
(yo solita, con este corazón a medio amueblar)
que voy a saludar
a todo el que
me encuentre.

Y salgo
—muy sonriente—
a la calle.
(Para que me identifiques,
voy con Sancho,
mi precioso perro.)

¡Hola!
le digo a una señora que juega con su nieto.
¿Qué tal ha merendando el niño?

le grito después lanzándole una sonrisa
(que casi le salta el ojo)
a un tipo estirado que anda dando zancadas…

Está usted guapísima,
le sonrío a una chica con prisa,
ese collar te
sienta fenomenal.
¿me lo dejarás
algún día?…

Cuando termino,
siento un profundo dolor en los hombros.
Duelen tantos ojos
clavados en mi esternón
(mirándome como si estuviera
loca de atar).

Duelen los comentarios
de la gente
que se extraña de mi
buena educación.

Duele que nadie,
nadie y
nadie,
me haya respondido…
(eso casi me hace llorar)

Y de pronto observo algo magnífico:
¿sabéis lo que ha ocurrido?
que los que no se hablaban,
los que paseaban solos
con su ego y
sus medias recién estiradas,
ahora se han unido
para hablar de mí;
de esa chiflada que va saludando
a todos.

Yo,
Carmelaqueama,
he conseguido unirlos…

Pero,
herida de muerte,
pido venganza por
los desprecios y,
mientras todos me miran,
me elevo en
el aire
moviendo mi pelo
como si fuera una aparición.
Suspendida,
me bajo el
vaquero y les
enseño
un grafitti
que me he hecho
en el culo:
me llamo Carmela y
no estoy loca,
solo os estoy
educando…


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
“Tacones de Azucar”

Blog de la autora

VN:F [1.6.4_902]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
Compartelo:
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Twitter