A mano armada. Por Boris Baltodano Bazán


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-Esta chambita va a ser bien fácil, tío…

Yo no quería meterme en más problemas de los que ya tenía, me quedé sin chamba hace poco y no he conseguido nada porque no terminé el colegio. Estaba desesperado.

…mira compa’rito, llegamos, le quitamos su mochila y safamos, así de simple, nos dividimos lo que encontramos a la mitad, ¿’ta bien o no?…

Mirar la cara de tristeza en mis hijos cuando me pedían comida me partía el corazón. Tuve que hacerlo.

…yo sé que estás necesitado pe’ tío, por eso te llamé. Yo sabía que ibas a atracar. Mañana vamos a cuadrar a un chibolo que siempre se viene por el mismo camino, yo sé que tiene plata, para siempre bien vestido…

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Tenía ya todo planeado, asistiría a la universidad como todos los días, para no levantar sospechas. Iría, como siempre, manteniendo el perfil bajo. Luego, ya harto de esta vida, me tiraría de ese precipicio que tantas otras veces fue testigo silencioso de vidas que se acaban a voluntad del propietario. Estaba seguro que nadie notaría mi ausencia hasta dentro de unas horas, cuando sería ya muy tarde. Todo marchaba acorde al plan, iba repasando todo en mi cabeza mientras inconcientemente caminaba hacia la culminación de todo, cuando de repente me encontré forcejeando con dos tipos que nunca había visto en mi vida. Todo pasó tan rápido que sólo recuerdo sentir un terrible dolor en el estómago y luego estar boca arriba en el suelo con todas ésas personas mirándome y hablando sin poder entenderlas. Dicen que en estos casos uno siempre ve su vida pasar frente a sus ojos, pues no es cierto. Sin embargo, ésas voces llamándome se escuchan cada vez más fuerte.

Boris Baltodano Bazán

Diciembre, 2007

«La última vuelta del perro». De Jorge Rodríguez Hidalgo

«La última vuelta del perro»

 

Jorge Rodríguez Hidalgo

El Autor:

Jorge Rodríguez Hidalgo

Cornellá de Llobregat 1961. Licenciado en Ciencias de la Información por laUniversidad Autónoma de Barcelona. Ha trabajado en Radio Miramar y colaborado en el desaparecido rotativo El Observador, en el semanario Avant y en revistas infantiles y juveniles, como Súper- Mini y Megatop.
Asimismo, ha colaborado como lector en Editorial Destino.
Ha traducido entre otras, las obras Diccionario Pla de literatura (Barcelona, 2001) y La Segunda República española. Una crónica 1931-1936 (Barcelona, 2006), ambas de Josep Pla.
Es autor de tres poemarios: Humanódromo (Barcelona, Seuba Ediciones, 1997), La sobriedad de la distancia y El follador del puerto.
La última vuelta del perro es su primera incursión en la narrativa. Llegó a las últimas votaciones del Premio Nadal, permaneciendo inédita hasta ahora.

El Libro:

Superadas y olvidadas parecían las dos españas machadianas: la España oficial y la España real; la rica y la pobre; la culta y la ignorante; la ahíta y la hambrienta. Superadas y olvidadas parecían por mor de la restauración democrática de 1977. Pero ¡ca! Han cambiado los rostros, las formas; ha cambiado el lenguaje; el subterfugio ha ocupado el lugar de la llaneza y la claridad. Todo ha cambiado para que nada cambie en esta nuestra moderna España, hija y deudora de la autarquía franquista. Los afeites…
La última vuelta del perro se presenta como un recordatorio de todo lo anterior. Desde el corazón mismo de la miseria de un poblacho cualquiera dominado por los caciques, un porquero contrahecho (Antonio) y una
adolescente prostituta (Rosario) inician un éxodo que les llevará a los arrabales de una gran ciudad del Mediterráneo. La urbe será el símbolo mundial de la modernidad cuando en ella se celebren unos juegos olímpicos de verano. Rosario seguirá ejerciendo la prostitución y Antonio comprobará en las obras olímpicas que la bota del terrateniente que le aplastaba en su pueblo se ha trocado en un lustroso mocasín calzado, bien por un político, un médico, un catedrático o un sempiterno funcionario de administraciones
públicas. La diferencia que advierte Antonio entre el pasado y el presente es que ahora cuenta con compañeros “leídos”, como Ramiro, un licenciado y poeta, que pese a sus estudios son incapaces de mejorar su propia suerte.
Rosario y Antonio, por un lado, y Ramiro, por el otro, representan las dos caras de una misma moneda, la del hombre solo que es incapaz de cambiar su destino porque no es libre; la del aherrojado, no importa por qué agente circunstancial ni bajo qué peregrinas razones pergeñadas con materiales democráticos.

Este libro se presenta el próximo miércoles, 12 de diciembre a las 19,00 hrs. en la Biblioteca Central de Cornella y acudirán junto al autor, el escritor Antonio Tello y Carlos Cambra, director de Maghenta Editorial.

Una al día. De Fernando Prats

Cuaderno de poesía

El autor:
Fernando Prats.(Buenos Aires, 1970)
Estudió en la Universidad de Buenos Aires y es autor de los libros de poesía: Una al día (2006),
Monda Lironda (2004),Deshielo (2003),Como volver a casa, pero no (2001), Olores,palabras,rincones (1999) y De la risa a la rabia (1997).

El libro:
“A medio camino entre la poesía, la filosofía más profunda y demoledora, un minimalismo tan asceta como descriptivo, y un lenguaje sensible y depurado, ‘Una al día’ se suma felizmente a la apuesta que desde hace años viene realizando Fernando Prats – diseñador, editor, ensayista, poeta, narrador y músico – para alegría de algunos y desconcierto de otros tantos. Apuesta que se concreta en el sentido de una producción cultural y una forma de la expresión artística que conjugue lo mágico, lo estético y lo sutil, con una inagotable y creciente densidad de información, actualidad, y una lucidez devastadora. En tiempos de la más violenta pauperización del mensaje y una vertiginosa degradación de toda idea y todo concepto
una opción fundamental para tener a mano, en la mesa de luz,
ya sea que sirva para cerrar el día, o mejor aún para comenzarlo”.
(Rivera Valdez)

Se trata de una versión revisada y corregida, algo más compacta que la original, escrita hace exactamente un año. La edición ha sido gestionada por YSE unbook edicions a través de Lulu.com. A mediados de diciembre estará también disponible en Amazon, Barnes & Noble, Borders, Tesco, Loot.co.za, Buy.com y otras tiendas.

Descargar aquí de Lulu.com

Estatuas silentes nocturnas. Por Isidro R. Ayestarán

Poetas Jovenes

Silencioso y paralizado.
Sin luz y sin vida.
Sin color, tan sólo en blanco y negro.
Como mi corazón.
Como una fuente seca me dejó tu desamor,
tu sentencia final, tu “ya no te quiero”.
Todo gira alrededor como si yo no importara,
como si no yo contara,
como si yo no sintiera.
Todos ignorando la penumbra de mi alma,
la ceguera de mis sentimientos,
que por quererte sin excusas
ni monedas de cambio agoniza
frente a estatuas silentes nocturnas,
humanas o estáticas,
impasibles y trucadas por tahúres,
un juego de mesa en el que quedo habitando
en el furgón de cola, como si yo no importara,
como si yo no contara,
como si yo no sintiera…
Y en la deriva en la que naufrago,
aún anhelo tu presencia,
la única que me importa,
con la única que cuento,
la que de verdad siento por mucho
que tú hayas cambiado el rumbo,
hayas descubierto un nuevo mundo,
un nuevo cuerpo, un nuevo nombre,
un nuevo suspiro…
y mientras eres tú a quien deseo a mi lado,
permanezco estático y apagado,
junto a estatuas de las de antes,
esperando ser el consuelo de otros olvidados,
algún que otro abandonado que llore amores perdidos
y me vea como un consuelo
al que llorar todas las noches,
porque él, como yo ahora,
permanece inmóvil en este mundo gris,
áspero y sin quimeras,
como si ya nada importara,
como si él ya no contara,
como si él ya no sintiera…
Y juntos, en un único latido,
le regalamos un corte de mangas a la vida.


© Isidro R. Ayestarán, 2007
www.isidrorayestaran.blogspot.com – NOCTURNOS

Antología «Inmaduros 26» . Por Ricardo Pérez Hernández

Poetas Jovenes

Son jóvenes, menores de treinta y cinco todos ellos (y ellas), son escritores y, concretamente, poetas. Premiados y antologados previamente unos, inéditos otros,todos comparten las páginas de la antología poética que, bajo la coordinación de Jesús Maroto y editada por la Consejería de Cultura de C-LM, se presentará esta tarde, a las 19,30 horas, en la Fábrica de Harinas. Participan en ella los escritores albaceteños Mercedes Díaz Villarías, Lucía Plaza, Coché López, Matías Miguel Clemente, Modesto Ballesteros, David Martínez, Julián Cañizares, Pablo Carrión, Miguel Úbeda y José Manuel Martínez.

El Día de Albacete conversó con cinco de ellos en torno a las siguientes preguntas: ¿Por qué la poesía? ¿Qué ventajas expresivas presenta frente a otras disciplinas artísticas y/o literarias? Ante el estado de las cosas literarias, especialmente para los escritores jóvenes, ¿cómo valoras estas iniciativas? ¿En qué modo beneficia, si lo hacen, a los autores presentes?

Mercedes Díaz Villarías explica que “la literatura es una pregunta al tiempo y el espacio. Esto es extensible a cualquier disciplina artística. A veces es una indagación sobre el ser y la identidad. A veces huye despavoridamente ante las ideas “ser” e “identidad”. Es la manera torpe que tiene el ser humano de reflejar las tensiones entre lo animado y lo inanimado. Carece de utilidad. Es admirable que siga viva a través del esfuerzo y el riesgo de quienes insisten en publicarla. Siempre ayuda. Todo es mensaje. El mundo es equívoco. Y la creación, su insignificante juego”.

José M. Martínez
Por su parte, José M. Martínez incide en que “la gran ventaja de la poesía es su esencialidad rítmica, una suerte de cosmovisión del lenguaje en la que de manera sustancial se da luz a lo más hondo del sentir humano” y señala que “Este tipo de iniciativas, como es la elaboración de una antología poética, sirve para encuadrar a una serie de autores que generacionalmente se encuentran unidos. Una antología poética nunca recoge a todos los que son, pero, de acuerdo con el criterio del antólogo, se muestran las voces más representativas. El beneficio que obtienen los poetas antalogados es el de darse a conocer y el de plasmar ante el público la ideología de sus respectivas poéticas”. José M. Martínez acaba de terminar su primera novela, con una temática “existencial y nihilista”, en proceso de edición.

Miguel Úbeda

Para Miguel Úbeda la poesía “no tiene ninguna ventaja expresiva, en comparación con otras disciplinas. Tiene las mismas que las demás, solo que es más barato comprar una libreta y un boli que un caballete y pinturas. Creo que se puede decir exactamente lo mismo en un poema que en una novela, en una obra de teatro o en un cuadro”. En cuanto a la presente antología, destaca que “la intención está clara, dar una muestra cuanto más amplia mejor de los autores jóvenes que hay –o que al menos tienen algún tipo de vinculación- en C-LM. El modo creo que es el adecuado, aunque hay cosas manifiestamente mejorables. Otra cosa es que el resultado global se ajuste a las aspiraciones concretas de quienes hemos participado en la antología de algún modo u otro. Lo veremos con el tiempo” y añade que “Para quien tenga aspiraciones de literato insigne creo que esta es una buena opción para hacer relaciones sociales y que su nombre vaya sonando por los círculos literarios de donde sea. Supongo que habrá otros para los que eso no sea necesario y se contenten con que les hayan editado bien los poemas y no se hayan equivocado al ponerles el nombre. Y habrá algunos a los que salir o no en las antologías les importe un pito”.

Modesto Ballesteros

La opinión de este poeta albaceteño es concisa y clara: “Inmaduros es, en contra de la opinión de varios de los autores que esta antología recoge, un título perfecto para esta obra maestra de la chapuza cultural-publicitaria y de relleno de presupuestos. Inmaduros somos, así, artistas y público, que quedamos bajo la tutela de una administración que no nos considera adultos para acceder a una vida cultural ‘adulta’, es decir, sensata, madura, formal, seria y completa. Inmaduros, tanto, – deberían saberlo – como para no poder cuidar las maneras: ¡vaya mierda!”.

Matías M. Clemente

Por su parte, Matías M. Clemente se manifiesta con rotundidad y claridad: “Esta iniciativa concretamente no la valoro, ya que está hecha precisamente sin valorar el trabajo de los poetas, no sólo de los antologados. Cuando una cosa se hace para salvar la cara ante una carencia flagrante de iniciativas literarias reales para los jóvenes, carece de sustancia criticable. En el trabajo de un antólogo, como en el de un traductor, como en el de un sociólogo se ha de notar, no un criterio, pero sí un trabajo de fondo.

Además de no cuidar los poemas, aparecen cortados, gente que confiesa que hasta ahora sólo escribía prosa, poemas primerizos…no lo digo yo que soy muy pudoroso, lo dice gente que la ha leído y de la que me fío mucho, por no hablar de la crítica que hizo José Luis García Martín. Más que las ausencias, que se notan ( Ana J. Gonzalez ‘Aswad’, Luis E. Cauqui, qué sé yo…) se nota la frialdad y la prisa. Esta Antología se presentó en la Feria del libro de Madrid; ¿lo sabía usted? Yo tampoco. Invitaron a Angela Vallvey”.

Pan para hoy, hambre para…
¿En qué modo beneficia, si lo hace, a los autores presentes?Así lo ve Matías M. Clemente: “Beneficiaría si previamente los autores castellano-manchegos hubiesen tenido un apoyo previo, y por tanto posterior, si los autores tuviesen un lazo hacia una institución que saben que los puede ayudar con la difusión de sus obras, con la edición, con la participación en los proyectos. Sin embargo eso no es así. No voy a decir que estamos desamparados ya que la creación es un acto solitario para empezar y además la gente sabe buscarse las castañas, pero no se puede pretender que los poetas vean en la Junta un apoyo porque hayan publicado una antología que coge a los poetas como lo haría un entomólogo con los bichos y encima nos llame inmaduros. El trabajo hay que hacerlo diariamente, no se puede hacer un certamen cada año premiando apenas 150 versos de un poeta y cada siete una antología. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Le han mandado a usted la antología? A mí tampoco”.

“Como decía, la creación literaria es un acto solitario, pero eso no quita que las instituciones no tengan una obligación con la cultura, consumimos cultura, la exigimos porque la pagamos y además los autores hacen cultura. Es una de las pocas parcelas de las que la administración se puede nutrir de manera más sencilla: el que no escribe, hace teatro y el que no, tiene una página web o una asociación. Hay otras comunidades con las parcelas bien acotadas, como Andalucía y el Centro Andaluz de las Letras, de la fotografía, de la pintura etc. Los autores no somos pedigüeños ( y ahora sí que me incluyo ) pero la cultura de un lugar no la hacen los políticos, ni los decretos, ni siquiera las subvenciones, la hacen las personas que consumen y crean. En las antologías siempre hay gente que falta; así fue con Generación Fanzine o con Mar Interior”.

Ricardo Pérez Hernández
(Publicado en El Día de Albacete 04/12/07)