An-versos. De Mónica Martín Gómez

Es para mí un placer regalarte este libro.
Espero que lo disfrutes y que lo compartas.

«No encontrareis entre mis versos a una poetisa ducha y experta sino sencillamente una mujer que ya se siente incapaz de renunciar a la seducción misteriosa que ejercen los versos sobre ella. An-verso, es para mí, un proyecto personal en el que la búsqueda de la narrativa se ha mezclado con mis más profundas miserias y lamentos, con mi dolor. El mismo dolor con el que empatizamos millones y millones de personas, lunáticas, caóticas, trasnochadas; hilvanando conjuntos de palabras que salen de los labios buscando otros labios, otros versos. Otros An-versos.»

©Mónica Martín Gómez

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Página del libro digital

LA PALABRA LLENA. Por Miguel de Asén

Tormentos abiertos que son cadena,
Lamentos ciertos, tesón de pena.
Transgredir el aire en mi pecho,
Evadir con donaire el derecho.
Rocas olvidadas soñar inquieren,
Bocas pintadas que besar quieren.
Versos vacíos mudan en mi mente,
Universos fríos que desnudan el presente.
Otoños, inviernos, estaciones,
Retoños eternos que en mis canciones
Son tema, alusión, balada,
Fonema de la razón enamorada.
Desnudas sensaciones que se funden,
Mudas obsesiones que me confunden,
Bazas de desolación y alegría,
Hogazas de mi razón que son poesía.

Miguel de Asén

¿Qué es vivir? Por Maria Ángeles Nieto López

Que es la vida sino amar, soñar.
que es la vida sino mirar al otro, sino buscarle.
caminar hacia delante, capeando temporales, pero siempre
hacia delante, sin mirar atrás pues nunca se puede volver
sobre los mismos pisos.
Que es la vida, sino pequeños montones de momentos,
de lágrimas, de sonrisas, de verdades.
Arrepentirse de aquello que no hacemos y por lo que no luchamos.
acertar, siempre que amemos aun cuando no nos amen,
Que dicha es descubrir en cada gesto, en cada mirada,
en cada mañana que estamos vivos, que tenemos una vida
la de ahora, y un mañana que vendrá.
Que es la vida, sino poder decir “estoy viv@”,
Aceptar lo que sentimos, aceptar nuestras derrotas,
y disfrutar de nuestras victorias.
Que vida seria mi vida, sin aceptar que sueño con tus besos,
sin aceptar que un día te ame y no me amastes,
que un día no tuve miedo,
que burda falacia seria negar todo lo que he vivido,
por eso, ahora y siempre, vivir, amar y soñar,
hoy estoy vivi@

Maria Ángeles Nieto López

ENTREVISTA PARA EL BLOG . Por Carmen María Camacho Adarve

(LAS PREGUNTAS SERAN LAS MISMAS PARA TODOS)

“Las preguntas son las herramientas universales para abrir el mundo, ventanas, y puertas, para entender y escuchar. De forma

humorística y conmovedora construiremos un mundo de percepciones y sentimientos en los ámbitos de la vida”

1.- ¿Cuál es el camino de tu vida? ¿Hacia donde te encaminas?

2.- ¿Qué hora es?

3.- ¿Cómo estas de animo?

4.- ¿Qué hace una vaca, cerdo, pollo, o cualquier animal cuando los llevan al matadero?

5.- ¿Por qué vuela un avión?

6.- ¿Cuándo terminara todo esto?

7.- ¿como era Jesús?

8.- ¿Alguien realmente estuvo en la luna?

9.- ¿Por qué los semáforos tienen los mismos colores en todo el planeta tierra?

10.- ¿Qué es un ornitólogo especializado en búhos reales?

11.- ¿A qué temes más?

12.- ¿Eres real?

13.- ¿Adónde vamos?

14.- ¿De qué te reías de niño? ¿Has dejado de ser niño?

15.- ¿Si pudieras cambiar el mundo, como lo harías?

16.- ¿Me quieres?

17.- ¿te gusta realmente vivir?

18.- ¿Cómo vives? O sobrevives

19.- ¿la felicidad existe?

20.- ¿ Que es lo primero que haces cuando te despiertas?

21.- ¿Con que te despiertas?

22.- ¿estas convencido que eres una persona elegida? ¿Diferente al resto de la humanidad?

23.- ¿piensas que eres genial?

24.- ¿la culpa de todos tus males? ¿Siempre es de lo demás?

25 ¿eres victima de una maldición? ¿Una mano negra quizás?

26.- ¿te vas por los cerros de Úbeda?

27 ¿todo tu éxito viene de la diosa fortuna?

28.- ¿ligas mucho?

29.- ¿Qué opinas de la sencillez?

30.- ¿Qué te pone nervioso?

31.- ¿Eres vanidoso?

30.- ¿Qué situaciones no soportas?

31.- ¿existe el fin del mundo? ¿Tienes una fecha que dar?

32.- ¿la gente te persigue?

34.- ¿tienes pánico a hacer el ridículo? ¿Qué es para ti hacer el ridículo?

35.- ¿ayudas a las personas ancianas a cruzar la calle?

36.- ¿coleccionas todo tipo de cosas?

37.- ¿rebuscas en la basura tesoros?

38.- ¿eres abstemio?

39.- ¿crees en los reyes magos?

40.- ¿algo más sobre tu vida?

41.- ¿alguien tiene mas preguntas?

©Carmen María Camacho Adarve

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http://carmencamachoadarve.blogia.com

LAS RISAS. Por Maika


Un sonido extraño comenzó a producirse en los alrededores del pueblo. Parecía el sonido de unas risas que poco a poco aumentaban en intensidad, llegando a introducirse por todos los rincones del pueblo. Los vecinos, asustados, se agruparon en la plaza para informarse de lo que estaba ocurriendo. Uno de ellos intentó poner orden ante el desconcierto general.

–¡Vamos! ¡Tranquilizaos! Voy a ver de donde proceden esas voces y después os informo. ¡Volved a vuestras casas!

Ninguno de los allí presente le hizo el más mínimo caso. Se dirigían miradas de desesperación mientras las risas se iban convirtiendo en carcajadas cada vez más penetrantes. Muchos de ellos se llevaron las manos a los oídos y cayeron de rodillas en medio de la plaza.

El único vecino que conservaba la cordura siguió en vano intentando poner orden y, ante la imposibilidad de conseguir la atención de sus vecinos, decidió buscar el origen de aquel sonido.

Tardó varios minutos en llegar a las afueras del pueblo. A cada paso que daba el sonido se iba haciendo más insoportable, los oídos comenzaban a molestarle y la cabeza daba señales de empezar a protestar en cualquier momento. Le parecía estar muy cerca de la fuente que producía el ruido y decidió ir más aprisa para terminar cuanto antes con el desconcierto que se había apoderado de todo el pueblo.

Su recorrido lo llevó ante una montaña. Tras ella parecía encontrarse lo que andaba buscando. Mas, cuando estaba a punto de bordearla, el sonido cesó y las risas se apagaron. Se detuvo unos segundos, después corrió lo más deprisa que pudo y, al girar el recodo, observó algo increíble.
Una sonrisa se dibujó en su rostro mientras admiraba la causa de todo aquel alboroto. Comenzó a reír tímidamente y, cuanto más observaba lo que tenía ante sí, más se reía, tanto que las carcajadas se apoderaron incluso de su espíritu. No podía parar de reir y, entonces, aquellas risas que había ido a buscar resurgieron de nuevo.

El canto risueño acabó por apoderarse de todos los habitantes del pueblo, que poco fueron llegando al mismo sitio y, como él, se embriagaron ante la visión con que se encontraron y unieron sus incontenibles risas al coro incesante de carcajadas que tanto los había perturbado en un principio.

Dos días después cesaron las risas y las gentes volvieron, de nuevo, al pueblo, roncos, cansados y con sueño, pero con el rostro apacible, convencidos de haber experimentado algo mágico que siempre les haría reír cuando lo recordasen.

Había un vecino, no obstante, que no había sucumbido al misterioso sonido. Sólo en el pueblo, lo aterraba la idea de tener que marchar en busca de sus vecinos y, al verles regresar, su rostro se iluminó de alegría. Se acercó a ellos y les preguntó:

–¿Qué ha pasado? He estado esperando mucho tiempo a que volváis, ya estaba por ir en vuestra busca… Pero decidme, ¿por qué habéis tardado tanto en volver? ¿Qué había allí?

Todos lo miraron en silencio y uno de ellos, con una sonrisa en el rostro, le contestó:

–Lo siento, no te lo podemos decir. La próxima vez no tengas miedo y persigue lo inexplicable, porque tal vez encuentres un motivo que no entiendas, pero que te haga feliz.

El hombre se quedó atónito y, mirando a sus vecinos, experimentó un sentimiento de soledad absoluta. Todos estaban unidos por un secreto que él desconocía. Los demás notaron su desasosiego y le dijeron:

–Todavía estas a tiempo si quieres saber lo que hemos visto. ¡Date prisa! Ve a verlo y ya nunca más tendrás miedo.

Él los observó unos instantes y, sonriendo, se fue alejando lentamente hacia su casa.

–¡Espera!… No lo entiendes… ¿Es que no vas a ir a verlo?

Se giró hacia ellos y, contemplando sus rostros detenidamente, les respondió:

–No. Ahora para mí será un misterio.

Maika

NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA. Por Carmen Camacho Adarve

AMÉRICA, no invoco tu nombre en vano.
Cuando sujeto al corazón la espada,
cuando aguanto en el alma la gotera,
cuando por las ventanas
un nuevo día tuyo me penetra,
soy y estoy en la luz que me produce,
vivo en la sombra que me determina,
duermo y despierto en tu esencial aurora:
dulce como las uvas, y terrible,
conductor del azúcar y el castigo,
empapado en esperma de tu especie,
amamantado en sangre de tu herencia.

Pablo Neruda

Poeta eres del mundo. Vives como cualquier mortal. pasas por la vida y nada mas. Un poeta. Los poetas vivimos siempre desde los primeros tiempos del hombre. El precio que pagamos en el paso por la vida, es muy caro. Los poetas no nos damos cuenta de la muerte. Este libro que os presento: huelen a tierras lejanas, a versos, a veces escritos con sangre, a hojas del árbol centenario. Los poetas no deberíamos habitar en la tierra. Nuestra sensibilidad es mortificación, la cruz. Poetas en la tierra. Solo queremos la paz, el respeto, a todos los seres del planeta. Poetas perdidos en un mundo que no entendemos.

Este libro lleno de magia: NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA, vigésima edición, lo podéis pedir por correo en www.edicioneslorbyron.blogspot.com o en leozelada(at)yahoo.com

©Carmen María Camacho Adarve

La naturaleza y el hombre. Por Bernarda Enriquez

Conscientes o inconscientes, alambramos las ramas de nuestro destino

haciendo un modelo único de nuestras vidas.

Extendemos nuestras raíces hasta chocar con las paredes del tiesto

que nosotros mismos nos formamos, con complejos e inseguridades.

El tiesto que nos protege, al mismo tiempo nos aprisiona.

Anhelamos la libertad que creemos ver en los demás,

sin saber que pocos son los afortunados,

que nacieron y crecieron libres de sus propias manos,

de sus propios miedos y pensamientos.

Silvestres son ellos sin tiestos ni cuidados especiales,

tomando de la vida y la naturaleza lo necesario para su desarrollo.

En la soledad de mi tiesto me pregunto.

¿Estará bien hacer podas a mis sueños y anhelos para no enredarme?

O ¿será mejor dejar que crezcan las frondas hasta tocar el cielo

y así poder romper este tiesto que me aprisiona?

No lo sé, pero mientras, se van acabando mis primaveras.

Bernarda Enriquez