Recordando a: OSCAR WILDE. Por Mercedes Martín Alfaya

Y todos los hombres matan lo que aman,
que lo oiga todo el mundo,
unos lo hacen con una mirada amarga,
otros con una palabra zalamera;
el cobarde con un beso,
¡el valiente con una espada!

«And all men kill the thing they love,
By all let this be heard,
Some do it with a bitter look,
Some with a flattering word.
The coward does it with a kiss,
The brave man with a sword!»

Oscar Wilde

texto y foto: Mercedes Martín Alfaya
(www.tallerliterario.net)

La hija del cónsul. De Teresa Cameselle


Ganadora del Premio Talismán de Novela Romántica 2008.

El autora
Soy una escritora aficionada de toda la vida que decidí dar un gran salto y, para hacerlo bien, presenté mi primera novela a un premio, que obviamente gané, por eso lo estoy contando aquí. Qué mejor forma de darme a conocer que esta. Aunque he comenzado con una novela romántica, y hablaré sobre este género que tan en boga está en nuestro país y al otro lado del charco, léase América, lo cierto es que me gusta leer, y escribir, sobre muchos otros géneros.Poco a poco iré colgando mis relatos cortos como muestra en mi Blog.

El libro.-
La novela nos sitúa en el Imperio Otomano en 1880 para contarnos la historia de María Elena, la hija preferida de Alfonso Montenegro, cónsul español en el Sultanato de Bankara. La protagonista, una joven bellísima e inteligente, disfruta mucho viviendo en el hermoso y exótico país junto al Mar Negro hasta que un día es raptada por Alí y llevada a un palacio donde deberá incorporarse al harem de esposas del anciano Sultán para conseguir que éste tenga descendencia. Pero Alí, un hombre apuesto y seductor de impresionantes ojos verdes, queda fascinado por la belleza de María Elena, que a su vez tampoco podrá reprimir su pasión por él.

Los giros inesperados en la historia, los personajes perfectamente perfilados, el fino erotismo y los secretos del pasado inesperados logran una atmósfera ingenua y divertida que da una gran fuerza a esta novela que nos recuerda a Las mil y una noches.

Página de la autora.

Fiestas de Primavera. Por Brujapiruja

Murcia es llamada desde hace muchos años “La Huerta de Europa” porque su agricultura ha sido históricamente una base importante de su crecimiento. Una rica gastronomía con platos típicos únicos, basada en sus productos naturales, su historia monumental y artística y la acogedora actitud de sus habitantes, han hecho que esta ciudad del levante español sea una referencia necesaria cuando se visita España.

Estas fiestas coinciden siempre los días posteriores a Semana Santa, y es una celebración emblemática de la Región de Murcia , espejo de la esencia de las gentes que aquí viven y que está impregnada del sabor y el clima privilegiado de esta hermosa tierra.

En el Bando de la Huerta, los murcianos se visten con los trajes típicos del huertano con influencias moriscas y de la corte española del siglo XVI. Montan en carrozas o en vehículos agrarios llenos a rebosar de productos de la tierra y salen a la calle a pasar el día entre canciones y bailes saludando a todo aquel que se cruza en su camino. La alegría y el alborozo se mezcla con la sorpresa de los viandantes que se ven envueltos sin remedio en una celebración peculiar donde ofrecer y compartir es la esencia que enarbolan con orgullo.

Durante la semana de las Fiestas de Primavera, las peñas huertanas y sus casetas, levantadas para la ocasión en toda la ciudad, son el punto de reunión donde charlar y hacer una pausa mientras se da buena cuenta de caldos y sabrosos platos cocinados a la antigua usanza.

El broche final lo pone “El entierro de la Sardina” una fiesta con espectaculares carrozas y comparsas. En las calles se agolpan cientos de miles de personas para asistir a este desfile en el que los sardineros van repartiendo regalos de toda índole y por los que todos luchan de mil maneras pertrechados de diferentes artilugios. El valor de los regalos no es importante, pero salir del entierro sin al menos un balón de plástico es algo que cualquiera considera una afrenta que habrá que reparar el año próximo. Y si por el camino uno se encuentra a un niño que no ha conseguido ningún regalo, le dará parte de los suyos. Así es Murcia, una tierra generosa.

Brujapiruja

A veces. Por Mercedes Martín Alfaya

A veces, quisiera ser un niño,
que me levanten del suelo si me caigo,
me curen las heridas
y me compren un helado.
Llenarme de nata los bigotes,
saludar a las cometas
y perseguir a los gatos.
Llorar cuando me duela,
reír en el espejo
y, si me apuran, hasta tirarme pedos.

A veces,
quisiera ser un niño,
quitarme los zapatos
y, si me aprietan,
hasta tirarlos.

A veces,
quisiera ser un niño,
probar el azúcar con los dedos,
trepar a los árboles sin miedo,
aunque me rompa las piernas,
aunque me quede sin premio.

Texto y foto: Mercedes Martín Alfaya
(www.tallerliterario.net)

Los fantasmas de Edimburgo. De Eloy M. Cebrián

El autor

Eloy M. Cebrián (Albacete, 1963) es licenciado en filología inglesa y catedrático de secundaria en un instituto de su ciudad natal. Como novelista, ha obtenido el premio Francisco Umbral de Novela (“El fotógrafo que hacía belenes”, Zócalo Editorial, 2005), y el Premio Jaén en su modalidad de novela juvenil (“Bajo la fría luz de octubre”, Alfaguara, 2003). En mayo de 2007 su novela “Los fantasmas de Edimburgo” fue finalista del premio Fernando Lara yHerralde de Novela.
. En su faceta de autor de narrativa breve, tiene en su haber varios premios de cuento (Marco Fabio Quintiliano, Alfonso Sancho Sáez). También ha sido finalista en dos ediciones consecutivas del prestigioso premio NH Mario Vargas Llosa de relato y del Premio El País-Aguilar de relatos de viajes. Muchos de estos relatos han aparecido agrupados en el volumen “Las luciérnagas y 20 cuentos más” (2005). Recientemente ha publicado, también bajo el sello de Alfaguara, la novela “Vida de Alejandro, por Bucéfalo”, una crónica de corte histórico y épico que recrea la vida del conquistador macedonio desde la óptica de su legendario caballo. Desde el 2000 codirige la revista albaceteña de creación literaria “El problema de Yorick”, de la que han aparecido siete números. El proyecto de la revista incluye también el sello editorial “Los libros de El problema de Yorick”, que hasta el momento ha editado cinco títulos de poesía y narrativa.

El libro.-
Al profesor Luis Miguel Ortiz, protagonista de esta historia, no le van bien las cosas. O al menos no le suceden cosas normales desde el día en que un perro callejero eligió su aula para vaciar su estómago y, poco después, fue sorprendido en su despacho en medio de una situación comprometida. A partir de ahí su vida, expuesta sin pudor, cobra la forma de un descenso a los infiernos, con parada en la fantasmal ciudad de Edimburgo, donde tendrá lugar el encuentro con El Ladillas, agente de su destrucción, y conocerá el lado más oscuro de la existencia en el transcurso de un alucinante y alucinado verano. Zigzagueante, divertida, obscena, hilarante, meticulosamente incorrecta, Los fantasmas de Edimburgo constituye un festín de situaciones desaforadas e imprevistas, una bofetada en el rostro de los bienpensantes y un ejercicio de maestría narrativa, que provoca por igual la carcajada y la reflexión, el asombro y el escándalo, pero nunca la indiferencia del lector.

A la venta a partir del 14-04-2008

Editorial El tercer hombre.

Un poema inacabado… Por Isidro R. Ayestarán

Fruto de tu recuerdo,
de la nostalgia de tu presencia,
de esa mirada penetrante
que tanto me decía al
desbordarme de sentimiento…

El título a mi obra inacabada
lo pone tu nombre y este llanto
que recorre cada segundo de sueño
de tus caricias y arrumacos.

Y yo, mientras, me miento
en este tétrico intento por
conseguirte, por percibirte,
por fundirme entre tus abrazos
y todo tu cuerpo.

Quisiera dedicarte mil versos
mientras le insulto a la aurora
por desprenderte de la noche,
de mi alcoba, de mi anhelante
ansia por que no te fueras nunca…

Pero te vas… y no vuelves más que a
esta mísera página en blanco que
intento impregnar de tu esencia,
de tus besos, de tus silencios.

Un poema sin rima ni fin a semejanza
de esta triste historia de amor.
Triste, sí, porque me faltas tú

para compartirla contigo
a la luz de nuestras velas…
Como hacíamos siempre.

strong>© Isidro R. Ayestarán, 2008
NOCTURNOS www.isidrorayestaran.blogspot.com

Despertares. Por Francisco Palacios Chavez

Cuando abrió los ojos, de ella sólo quedaban retazos de carmín en la almohada, el sabor acre de su sexo pegado al paladar, a los dedos, a su vientre, marcas de arañazos en la espalda, algunos vellos de su pubis dibujando espirales contra el blanco de las sábanas, unas pestañas postizas olvidadas sobre la mesita de noche y la absoluta certidumbre de que aquel número de teléfono anotado en una cajetilla de tabaco era falso.

Francisco Palacios Chavez