Angelotes. Por María Dolores Almeyda

Un coro de angelotes castrados cantan canciones sin estribillos y con desgana.
Farinelli languidece de indignación en los sótanos donde duermen las máscaras olvidadas del carnaval.
Mozart hace chirriar su estridencia contra los cristales mientras la loca fantasía de sus notas manda esquelas mortuorias a sus enemigos.
Es lunes. Todos los lunes de noviembre pertenecen a Don Juan. Los lunes, yo juego al dominó con mis fantasmas.
Esta semana Miguel se retrasó y llegó en Viernes.


María Dolores Almeyda
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La krakatita. De Karel ?apek

El libro.-

El Olivo Azul rescata la figura del escritor checo Karel ?apek con la publicación de La krakatita, su novela más inclasificable, escrita en 1924 y traducida ahora por primera vez al castellano por Patricia Gonzalo de Jesús.

En La krakatita, a la venta el lunes 15 de marzo, el excéntrico Prokop inventa la krakatita, una sustancia explosiva que libera la energía oculta de la materia. Prokop sufre un accidente, cae en un estado alucinatorio y revela la fórmula de la krakatita al intrigante Tomeš. Mientras intenta dar con él, otros buscan a Prokop, emprendiendo una carrera contra el tiempo en la que se enfrentará a un siniestro directivo, será apresado en un palacio, seducirá a una princesa y se topará con un grupo de anarquistas que —desde una emisora pirata— bloquea las ondas de Europa cada noche de martes y viernes.

De La krakatita impacta la capacidad de ?apek para combinar ciencia ficción, humor, crítica social, reflexión filosófica y placer narrativo puro y duro. Advertencia sobre los peligros de la ciencia y la tecnología modernas, La krakatita —adaptada al cine en 1948 y 1980 por Otakár Vávra, e inspiradora de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, de Stanley Kubrick— es una de las mayores obras antiutópicas de Karel ?apek, y su influencia es todavía hoy perdurable en la cultura popular contemporánea. Porque si la prosa de ?apek —y la traducción— nos deslumbran por su vertiginosidad, la imaginación del maestro checo nos recuerda con qué mimbres se teje la gran literatura.

Autor

Karel ?apek (1890 – 1938) no se rindió a las etiquetas: escritor todoterreno —dramaturgo, narrador, periodista—, considerado en el momento de su muerte el escritor checo más universal, candidato a un Nobel que se le resistió por las suspicacias que despertaba en las autoridades alemanas… Destacó por sus obras fantásticas y de ciencia ficción, considerándosele uno de los fundadores del género; de hecho, acuñó el término “robot” en su pieza teatral R.U.R. (1920). Sus principales obras, La Fábrica del Absoluto (1922), La krakatita (1924) o La guerra de las salamandras (1936), poseen un trasfondo político y filosófico característico por su fina ironía y la sutil denuncia que realiza de la ascensión del totalitarismo y la deshumanización radical de las sociedades modernas. Una curiosidad: su periplo por nuestro país durante 1929 y 1930, reflejado en Viaje a España (1930).

Editorial Olivo Azul

El futuro. Por Felix Maocho Lanes

El futuro es la consecuencia lógica del presente, trufada de probables imprevistos.

A corto plazo, los imprevistos son pocos y rara vez desvían en exceso la trayectoria vital que nacida en el pasado pasa por el presente en direccion al futuro. Todos sabemos lo que haremos dentro de una hora y más o menos lo que haremos mañana, y el resto del mes, quizá sepamos donde vamos a veranear, el futuro a corto plazo se predice sin dificultad.

A medida que nos alejamos hacia un futuro más lejano, la trayectoria vital va chocando cada vez, con más y mas imprevistos, un amistad, o una ruptura, una oferta de trabajo, o la pérdida del actual, imprevistos que te encuentras en tu vida que desvían tu trayectoria de forma impredecible hasta llegar al punto, que es imposible saber hacia donde te diriges, ¿quien sabe lo que será de nosotros tan solo dentro de diez años?….

Sin embargo necesitas esa información para organizar tu vida diaria, por ejemplo un piso lo compras a pagar en 20 años, (como poco) ¿Como saber si lo podrás pagar?. Un hijo tardas 25 años en criarlo, ( durará tanto tu matrimonio), la fama en tu profesión necesitas cultivarla lo mínimo cinco años, (no se quedaran obsoletas tus habilidades) Dedicas mucho esfuerzo en aprender un idioma con vistas al futuro, (el idioma a saber es el inglés, el chino, ¿y si Lula lo hace bien?)

Eso es lo que nos diferencia del resto de los animales, los seres humanos somos conscientes que el futuro se hará presente inevitablemente y nos preparamos para hacerlo frente, los perros solo se preocupan del presente, de si da el sol allí donde se quieran echar la siesta, pero no de lo que cenarán, (esa es la diferencia entre vivir en el paraíso, o haber comido la fruta de la Ciencia del Bien y el Mal. y querer ser como Dioses, preocupandose del futuro, porque desconfias de que Dios te de de comer, como a los pajarillos y a los lirios del campo, nuestro autentico pecado, el que nos sacó del Paraíso, fue la conquista de la razón y la inteligencia, perdimos la inocencia del Buen Salvaje para siempre.


Felix Maocho Lanes
Blog del autor
http://felixmaocho.wordpress.com/indice-del-tarot/

Abrazarte. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Abrazarte,
por la noche
mientras yaces.

Abrazarte,
por detrás,
mientras trabajas
(es tan lindo
ver tu ternura
sujetando las
gafas de vista
cansada).

Abrazarte,
el sexo mientras
me habitas,
delirante,
como un
animal sagrado.

Abrazarte,
las lágrimas
que nunca
derramas y
que te
lamería hasta
mutarme en
pez.

Y abrazarte,
fuerte,
muy fuerte,
hasta sentirme
huérfana
(de piel y de
huesos)
cuando,
dormido,
me dejas para
darte la vuelta
en la cama.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

La muerte de las cosas. Por María Dolores Almeyda

Cuantas cosas matamos tan solo por matar, impunemente.

Matamos el tiempo, el gusanillo del hambre;
a la conciencia
la matamos entre todos a pedradas de indiferencia
o con el tirachinas
apuntando a darle. O le damos morfina
Y la sumimos en un sopor letal y agonizante.

Intentamos matar la soledad con un discurso gris, vestido de bondad,
Y matamos al niño que llevamos dentro que no quiere morir…
Matamos el aire, el ansia, la pasión, los sentimientos,
Disparamos contra cualquier cosa que se mueve,
Contra todo lo estático que sirve de diana…

Matamos la locura, la inocencia, al animal que muge y al que brama,
Al que planea sobre un territorio que no nos pertenece.

Matamos el amor si el amor que nos dan no entra en nuestros planes,
Por desidia o pereza matamos la amistad,
Con calculada y fría indiferencia esperamos la muerte del día,
Asistimos impasibles a la agonía de la flor,
Desfilamos ante la muerte rezando letanías
Mientras nuestro cadáver desmemoriado, ausente,
Con toda candidez, mata la vida.


María Dolores Almeyda
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GAVILÁN Y FAISÁN, PERO POCO DE PALOMAS. Por Julio Cob Tortajada

De palomas tienen muy poco. Más bien el uno mucho de gavilán, mientras que el otro bastante de faisán. Y cada uno a lo suyo: que si el uno no contesta pero sí escucha, que si el otro además de ambas cosas a la vez también pregunta dada su condición de togado, pero sin saber por nuestras parte si el recurso al refranero español le habrá sido útil alguna que otra vez.

En muchos de ellos y tras su llaneza se esconde la rotundidad de lo cierto. Sin embargo, el “no juegues con cañitas que te harás cortes”, tantas veces sabido, no debió de hacer mella en el subconsciente del juez estrella Don Baltasar Garzón, quien en estos día sufre la consecuencias de encontrarse ante la horma de su zapato.

El juez Garzón que en lugar de hacer oídos sordos al narcisismo de la fama, optó al estrellato profesional, en su pecado encuentra la penitencia. Sufre en la actualidad de la estela en su camino, de la que trata de huir en vano intento.

Lejos de su silencio, se pone ante el espejo para definirse a si mismo, cuando declara y tiene la desfachatez de acusar de forma implícita a un medio escrito de comunicación de haber “iniciado una campaña contra él por motivos ideológicos o personales, dada a terminar con su carrera judicial”. Y es que nada resulta mejor para juzgar a los demás que el reflejo del cristal azogado, delatando a sus oponentes tal y como se ve ante su propio espejo.

Que se sepa, nadie nos ha informado que Baltasar Garzón moviera un solo dedo para evitar la campaña iniciada contra el Partido Popular por motivos ideológicos o de partido, tendente a frenar su camino a la Moncloa gracias a los servicios del periódico El País en informaciones a golpe de tijera durante muchos meses, dadas a la luz desde unas fuentes surgidas del amparo judicial que el propio juez Baltasar Garzón tenía la santa obligación de custodiar.

¿Hizo algo por evitar su aireado?

Más bien parece que utilizando el fuelle de la fragua, lo suyo fue la acción del venteo. Por lo que la horma a su zapato llama ahora a su puerta, a la que tendrá que dar respuesta por su opción elegida.

Opción la suya, que más parece proclive al logro de la fama que a la propia de un juez dispuesto a impartir justicia lejos del estrellato. Fama unida a sus horas de gavilán por las tierras de Jaén al disfrute de sus monterías.

Julio Cob Tortajada

Colaborador de esta Web en la sección «Mi Bloc de notas»
http://elblocdejota.blogspot.com
Valencia en Blanco y Negro- Blog