El apocalipsis zombi con denominación de origen.De Alberto Bermúdez Ortiz

El libro

El día del juicio final ha llegado a la Península Ibérica. ¿Quién asumirá la defensa de los pocos enclaves en los que todavía quedan supervivientes?: ¿el Gobierno?, ¿el ejército?… Sólo unos pocos privilegiados adelantados a su tiempo supieron predecir el apocalipsis. Uno de estos visionarios formará parte del grupo resistente de un pequeño pueblo peninsular. Como experto en el fenómeno zombi intentará poner sus conocimientos al servicio de los integrantes de La Resistencia: no tienen armas, y nadie sabe que existen, sólo se tienen el uno al otro… Y se enfrentan a la criatura más peligrosa sobre la faz de la tierra: el zombi ibérico.

Un relato donde se entremezcla el humor que camina entre la ironía más sutil y la pura escatología, donde los trazos de la crítica social, política, y de la propia psicología humana van de la mano, y donde la mezcolanza de géneros dispares (cómic, cine, literatura…) tienen cabida por igual. Imaginativo e innovador, nunca antes el género zombi tuvo una representación tan genuina como en Zoombi: un libro con auténtica denominación de origen.

No dejes que otros asuman el reto de salvar tu vida. Adelántate a los acontecimientos… y sobrevive.

El autor
Alberto Bermúdez Ortiz nació en Doña Mencía, un pequeño pueblo de la provincia de Córdoba, aunque pronto, con un par de meses de vida, se vio obligado, por sus progenitores, a inmigrar a Terrassa (Barcelona) en busca de oportunidades. Vivió al abrigo del seno parental hasta los veintitantos…, momento en el que conoció a esa persona especial que hace que te replantees la existencia, y te embarques en el excitante y peligroso viaje que es la vida en pareja. Curioso por naturaleza, pasa la mayor parte del tiempo investigando e indagando sobre aquellos temas que despiertan su curiosidad, hasta que los convierte en obsesión, o pasión; que es como le gusta definirlo. Como cualquiera con más de treinta años, la TV, los cómics y el cine, forjaron parte de su educación, y , con el tiempo, se convirtieron en la fuente de inspiración que culminaría, por casualidad, plasmándose en Zoombi: el apocalipsis zombi con denominación de origen, un libro sobre al que el autor dice que debe “entre muchas otras cosas, la oportunidad de gritar al viento alguna que otra desvergüenza, la de sumergirme en un mundo de zombis maravilloso y, por encima de todo, la oportunidad de haber conocido a personas que merecen la pena. Con todos ustedes…”

A la venta a partir del lunes 22 de marzo
Dolmen Editorial

Sobre el perdón. Por artista desconocida

Creemos en lo mismo.
Alfredo lo llama conciencia universal y yo, dios, con minúscula.
Hay que saber perdonar, me dice al otro lado del teléfono.

A él, dios le pide que ponga la mejilla una y otra vez.
A mí, me pide que luche y defienda la vida que me ha dado.
Cada vez que Alfredo recibe un golpe- que siempre viene de la misma persona-, en lugar de ponerse a salvo, perdona y pone la otra mejilla.

Alfredo lo ve como una estación de su viaje hacia dios.
Tú también has perdonado, añade para que comparta su postura.
Yo también he perdonado, sí. Porque me aburren las cosas que me frenan, y el rencor es un lastre. Perdono. Pero cuando reseteo, indexo en mi sistema operativo lo que ahora sé del enemigo. Perdono lo que me hizo y no le deseo ningún mal. Pero sé que volverá a hacérmelo, lo ha vuelto a hacer todas las veces que le he tendido la mano, y lo hará en cuanto vuelva a tener ocasión: no puede evitarlo.
Perdono.
Pero no le daré la oportunidad de que me haga daño otra vez.
Para mí es una cuestión de mera supervivencia.

Alfredo perdona.
Y borra la información que ha obtenido: cada golpe le sorprende y le duele tanto como el primero.
Él lo llama perdón.
Yo lo llamo martirio.

Cada uno tiene su propia manera de acercarse a dios.

artista desconocida
proscritosblog.com

Conspiración en la noche. De Jezz Burning

La belleza de ella, el ardor de él.
Un cóctel explosivo aderezado con un toque de humor y una gran cantidad de pasión.

Sinopsis:

Selenia despierta en una furgoneta en algún lugar de Estocolmo. Como Pura entrenada por la milicia lico sabe perfectamente lo que esperan de ella. Deberá seguir a rajatabla las órdenes que le llegan al móvil. La primera será contactar con un atractivo y peligroso lico para comunicar a sus superiores lo que se trae entre manos.
Varulf, el sueco, siempre ha sido el lico más enigmático. Sus acciones y palabras dan pie a pensar que se trata de un ser presuntuoso, chulesco y arrollador: un canalla increíblemente atractivo cuyo poder de seducción arrastrará a Selenia a un huracán de sensaciones y pensamientos contrapuestos.
Pero unirán sus fuerzas en busca de un fin común, aunque a primera vista parezca que tienen objetivos distintos. Ella intentará llevar a cabo su misión de acabar con la amenaza que supone el sueco y él tratará de resolver, de una vez por todas, la conspiración que comenzó siglos atrás y que le obligó a renunciar a todo lo que le correspondía por derecho propio.

Fecha de publicación: 29 de marzo de 2010
Número de páginas: 368

Serie Lycos, Volumen IV
http://jezzburning.com/

Una hora. Por Cristina García Requena

Cada día a la misma hora la veía salir del portal de enfrente. Una auténtica señorona: moño recogido con red, pestañas y labios marcados, pendientes de perlas. Se paraba en el quiosco de D. Tomás, saludándole con aires de grandeza casi sin levantar la mirada, le dejaba un par de céntimos en el mostrador a cambio del folletín diario y con su mano derecha enguantada le hacía un pequeño movimiento de despedida.
Con sus zapatos altos de charol y un elegante baile de caderas paseaba su figura hasta el café “Imperio”, dónde el camarero la esperaba con las manos en alto haciendo las veces de percha y un café solo en la mesa de la esquina. Ella, como una Hepburn cualquiera, levantaba con parsimonia la taza a la vez que el dedo meñique para alargar el tiempo y olvidarse de la vida.
A los cuarenta y cinco minutos exactos, se levantaba dejando el dinero en la mesa y, con el bolso en la muñeca, repetía el gesto de despedida.
-Hasta mañana.
-Adiós, que tenga un buen día, señora.
Nadie la conocía en el barrio, aunque tampoco era de extrañar, en pleno centro de una gran ciudad todos somos unos desconocidos.
Ese día, desde mi ventana, la vi entrar en el piso del bloque de enfrente, el que está a la altura del mío, un poco más abajo. Normalmente esa cortina siempre está corrida, pero ese día no. Es un ventanal que parece dividir en dos una habitación grande. Parecía exaltada, como si llegara tarde. Desde la puerta soltó los guantes y los zapatos dejándolos tal y como cayeron. Abrió el armario vacío, antaño repleto con toda la ropa de la señora, que ella misma se encargó de retirar. Se quitó la falda de tubo, las medias negras de seda y la camisa blanca, que se sacó de cuajo, sin apenas desbotonar. Guardó las perlas y la redecilla del moño en una caja que acarició al cerrar.
Lo cambió por una bata azul y unas zapatillas de paño y dos segundos más tarde apareció en la otra parte de la habitación. Estaba incorporando a un señor mayor en una cama. Por los movimientos torpes del cuerpo y casi nulos de la cabeza, se diría que era ciego. Ella se sentó en la silla de al lado y le empezó a leer la última entrega del folletín. Al acabar, se levantó y siguió atendiendo las tareas de la casa y del enfermo. Cuando acabó su turno, justo a las ocho de la tarde, otra mujer la sustituyó.
La volví a ver saliendo del portal. Era ella. Llevaba la cara lavada y el pelo cayendo desordenado por los hombros. Vestía un pantalón de paño marrón y una rebeca de lana deformada por el uso que desentonaban con los zapatos planos de cordones. Y volví a ver su mano, haciéndole un suave gesto al conductor del autobús, con su bolsa de plástico colgada en la muñeca.

Cristina García Requena

CUENTOS HISTÓRICOS DEL PUEBLO AFRICANO. De Johari Gautier Carmona

Cuando el ejemplar de Johari Gautier Carmona llegó a mis manos, y empecé a curiosear un poquito para ver a qué me enfrentaba, me topé con todas estas preguntas…

“¿Sabías que África llegó a ser la máxima potencia de todos los tiempos gracias a la ciencia de los egipcios? ¿Alguien te comentó que una de las mujeres más poderosas de todos los tiempos fue africana? ¿Leíste en algún sitio que el Imperio de Malí fue uno de los imperios más ricos jamás conocidos y que uno de sus líderes hizo caer el curso del oro al divulgar sus riquezas? ¿Te enseñaron en la escuela que, 200 años antes de que lo hiciera Cristóbal Colón, un emperador de Malí intentó cruzar el océano atlántico? ¿Leíste en algún sitio que el Imperio africano de Songhai llegó a ser más grande y próspero que el de Alejandro Magno? ¿Sabías que Etiopía derrotó los ataques colonialistas de la Italia de Mussolini y la forzó a firmar la paz?”

Así que, libro en mano, me puse a leer y confirmar si todo esto que el autor sugería en la contraportada era cierto, ya que no son grandes héroes y heroínas, imperios poderosos o hazañas lo que el nombre de África trae a mi mente precisamente, sino guerras tribales, pobreza, muerte y desolación…

Esta recopilación de pequeños momentos, algunos históricos y otros no tanto, nos ofrece cuentos del África Antigua, Clásica y Colonial en su inicio, y posteriormente cuentos de la Diáspora Africana en las Américas. Y pude comprobar desde la primera página cómo todo aquello que Johari planteaba iba encontrando respuesta. Recordé gracias a él que ya en el Antiguo Egipto existió una mujer faraón, Hatshepsut, de poder equiparable al de cualquier otro gobernante. Conocí a Sundiata Keita, el león de Malí, un pobre tullido hijo de la mujer más fea del reino, que consiguió llegar a ser un gobernante admirado por su pueblo y temido por sus enemigos. Me asombré al descubrir la osadía de Abubakari II El explorador, quien en el siglo XIV y partiendo de la costa oeste de África se lanzó a la mar para comprobar que ese inmenso océano que contemplaban desde Malí tenía otra orilla al igual que cualquier río de su reino…

Pero no son solo grandes gestas las que se nos narran, ya que también encontramos anécdotas, secretos, momentos cotidianos, que nos hacen sentir cercanos tanto en sus sueños de grandeza como en sus cobardías, flaquezas y banalidades a tan grandes personajes. Vemos pasar del mayor esplendor a la casi total aniquilación a naciones que en su día fueron pueblos de guerreros valientes y orgullosos, bien por enfrentamientos tribales, bien por la siempre desdichada presencia europea y su tráfico de esclavos. No puedo evitar enrojecer de vergüenza al toparme con los primeros hombres blancos en estas páginas, y contemplar la labor funesta que desempeñaron en el ocaso de este gran continente. Y con los grandes guerreros ajusticiados, o esclavizados, comienzan las narraciones en el nuevo continente…

La lucha por una libertad arrancada de cuajo es el tema central de los relatos en esta segunda parte. La esclavitud es ya una cruenta realidad en las colonias europeas al otro lado del océano, y se nos hace partícipes del sufrimiento de africanos arrebatados de su hogar a la fuerza, o de aquellos que anhelan poder retornar algún día a la tierra de sus ancestros para conocerla: son los protagonistas de sublevaciones, motines y luchas por la tan ansiada libertad que de manera injusta se les niega. A través de estos cuentos arribamos a las puertas del asesinato de Martin Luther King, figura clave en la lucha por la igualdad y los derechos del pueblo afroamericano. Mas no quiero pasar por alto un relato que me ha llegado de manera especial, el titulado “Querida Rosa” y dedicado a Rosa Parks, mujer hasta este momento desconocida para mí. A través de las avergonzadas palabras de quien escribe esta carta se nos permite conocer el pequeño hecho que desencadenó el boicot a los autobuses en la década de los 50, gracias al sencillo pero valiente gesto de una mujer cansada de vejaciones e injusticias, que se negó a levantarse de su asiento para cederlo a un chico blanco.
“Cuentos Históricos del Pueblo Africano” es en definitiva un ramillete de instantes a través de siglos de historia, que de manera sutil y sencilla, pero con gran calidad literaria, nos permite vislumbrar momentos de esplendor, sufrimiento y decadencia de un pueblo compuesto de muchos, que en su día fue cuna de civilizaciones.

Reseña de: Magda Robles.

¿SER UN AVATAR? Por Su Piraján.

(Para los que ya vieron la pelicula)

Hay muchos mensajes en la película que aunque no son nada nuevo y son simples y redundantes, aún no han sido lo suficientemente comprendidos y puestos en practica; es por tal razón que considero valido que se repita y se transmita a todos el mismo mensaje, niños y adultos, con hombrecitos azules, verdes o rojos. Hay que ser un espectador juicioso, disfrutar de los efectos visuales y sonoros, pero percibir que el verdadero valor de la película no es el que indica la boleta.

Vivir en armonía con lo que nos brinda la naturaleza, respetar la vida aunque no sea de nuestra especie, tolerar los diferentes modus vivendi y que es mejor educarse del que ha aprendido a conservar lo que tiene y no ir a quitárselo, son solo algunas lecciones remitidas en la historia, pero como ya dije, nada nuevo. Sin embargo, en este caso se plantea una situación interesante, dejar de ser humano para ser un Avatar.

En la historia Jake Sully, el personaje principal, toma la decisión de pertenecer a la raza de los Na’vi después de darse cuenta de la crueldad y desconsideración con la que los humanos pretenden explotar los recursos minerales de Pandora, un planeta recién descubierto, donde se inculca el respeto por la naturaleza y la vida que habita en ella, el amor por el semejante y el verdadero sentido de la existencia. Y como a Jake, nos habrá pasado a muchos que en ocasiones sentimos rechazo de nuestra condición de humanos, cuando reconocemos lo dañinos que somos, no por ser humanos, sino por no saber serlo. Así, la película nos plantea un interrogante acerca de lo que en realidad queremos ser o hacer parte, y aunque el estilo de vida tribal de los Na´vi aún se plasme como involución, nos hace pensar que mas allá de los taparrabos ahí sentido de verdadera felicidad y que algo no anda bien en el sistema que vivimos.

Por otro lado, sin limitarme a la brecha generacional, considero sano y más productivo brindar este tipo de historias a niños y jóvenes. Películas que aunque estén cargadas de sensacionalismo, pericia comercial y no lograr un cambio de vida inmediato, pueden suscitar reflexiones productivas, noción y dicernimento de lo que esta bien o mal. Romántico, pero mil veces valida una historia utópica y clara, a una que disfraza la brutalidad y violencia del ser humano con actos de falsa misericordia y heroísmo.

En conclusión, yo también quisiera amar más lo que me rodea, ser mejor un hombrecito azul, poder volar en un animal fantástico y fiel, aprender de la muerte que “la energía es prestada y que hay que devolverla algún día”, ver a los malos perder y ¿porque no? dejar de preocuparme por la ropa y usar un taparrabos. Talvez eso sea imposible, pero soñarlo y que lo sueñen los mas jóvenes hará que mejoremos nuestras acciones y quizás algún día intentemos construir un mundo mejor; bonita la utopía, pero no crean, tampoco sueño del todo pues el final feliz deja un sinsabor alimentado por los anhelos, como dicen: “Es cuestión de organizarnos y unirnos, ya sabéis, lo mas difícil del mundo.”

Su Piraján
Blog de la autora

Idéntico al ser humano. De Kobo Abe

El libro.-

La inesperada visita en el domicilio del creador del programa radiofónico “Hola marciano” de un oyente que asegura ser un marciano “idéntico al ser humano” desencadena un becketiano diálogo en el que se transita fácilmente de la lucidez al delirio. Kobo Abe se servirá de las palabras de estos dos seres extraviados para enfrentar al lector a algunas de las obsesiones que lo han emparentado con Kafka o Camus: el problema de la identidad y el desasosiego de no saber quién se es ni quién es el otro, el cuestionamiento de la noción de realidad o la crisis de supervivencia del ser humano frente a las estructuras dislocadas y caóticas del mundo contemporáneo. El lector, magnetizado por la tensión dramática, espera, como en un relato policial, que el suspense vaya cediendo hasta revelar el desenlace: “¿todo esto será la consecuencia de la fábula vencida por la realidad o de la realidad vencida por la fábula?”.

Autor

Kobo Abe vivió de niño y adolescente en Manchuria, entonces dominada por el ejército japonés, lo que dejó honda huella en su literatura y en su visión del mundo. En 1948 publica su primera novela, La señal del camino que se acabó. En 1951 obtiene el prestigioso Premio Akutagawa por La pared: el crimen del señor S. Karma. Con La cuarta edad interglaciar (1959), inicia el camino de la “ficción científica”, que tan fructíferos resultados dará en sus novelas futuras.

Tras una breve militancia en el partido comunista, el unánime reconocimiento de sus novelas La mujer de la arena (1962) y El rostro ajeno (1964), lo convierte en uno de los escritores imprescindibles de la literatura japonesa contemporánea, como afirmaron muy pronto Kenzaburo Oe y Yukio Mishima, entusiastas admiradores del desconcertante universo abeano. Definido por algunos críticos como “el Kafka japonés”, la obra literaria de Kobo Abe abarca, además de la narrativa, la poesía, el ensayo y el teatro…

Idéntico al ser humano será presentado en Barcelona, en la librería Laie, el próximo miércoles 24 de abril. Contaremos con la presencia del traductor (que vendrá expresamente desde Tokio para apoyar el lanzamiento del libro). El acto será presentado por el periodista y escritor Matías Néspolo.

Editorial Candaya