Liro en la sombra de tu flor. Por Germán Gorraiz Lopez

? Esta noche me dejaré atrapar en tus tules, ascenderé a tu cuerpo desde mi valle, extraviaré la mirada por tu océano lechoso y naceré …, naceré de nuevo para el amor. Dejaré atrás los latidos de mi corazón impaciente, volaré raudo por tus escalas de silencio, deshojaré el arco iris de tus ojos y vestiré…, vestiré de nubes irisadas tu azul desnudez. Me detendré en la orilla de tu boca, me perderé en tus escorzos, refractaré las olas de tus senos y desataré…, desataré los brotes de tu deseo. Alborotaré la armonía de tus caderas, te encumbraré hasta mi… Leer más

No me preguntes. Por Verónica Victoria Romero Reyes

? No me preguntes cómo. Pero he vuelto a sentir la soledad de abrazar un sueño que no rezaba por el mío esquivo en desvelo amoroso. Ay, ausencia, cómo has ponzoñado con cicuta de recuerdo mis labios… No me preguntes dónde. Pero he vagado horas finitas en noche sin fin sin encontrar las pupilas que me trazaran nuevo día. Ay, deseo, donde a mis ojos es invisible, me escondiste con cizaña el tul del destino… No me preguntes quién. Pero evacúo el nombre por no hacerlo el pesar de tantas noches que no fue convocado en la herida mía. Ay,… Leer más

2059. Por Raquel Lanseros

Presentación de Fernando Marías: Gracias a Canal Literatura pude conocer a Raquel Lanseros, que ayer ganó el Premio del Tren 2011 «Antonio Machado» con su poema «Cayo Hueso – Berlín». En 2009 ganó con «Croniria» (Hiperión) el premio «Antonio Machado en Baeza» (¿Machado vela por ella?), del que reproduzco este estremecedor «2059». . Nos encontramos en un lugar en el que no hay oscuridad … George Orwell   He imaginado siempre el día de mi muerte. Incluso en la niñez, cuando no existe. Soñaba un fin heroico de planetas en línea. Cambiar por Rick mi puesto, quedarme en Casablanca sumergirme… Leer más

Jasmin. Por Yolanda Sáenz de Tejada

No apto para los que no quieren ver. Una historia real que escribí con dolor y dolor y que ha tenido el honor de que Fernando Marías , en su muro, le haga una entrada maravillosa. Yo tengo una hija de la edad de Jasmin . La preciosa entrada de Fernando es esta: Me dice un anciano vecino mío que todos los 13 de octubre, al día siguiente de la exhibición aérea del desfile del día 12, sueña que los aviones se vuelven locos y bombardean de repente a los espectadores. Dice -puede que con ironía- que aunque sabe que… Leer más

En la lejanía. Por José M. Araus

? … y nadie ya sentirá deseos de ti porque no participarás de las rosas de Pieria… Safo . Oíamos, allá a lo lejos, el galopar del rio. Desde la casa, lo veíamos pasar. Corría con una indiferencia que parecía alegre, y sin embargo iba hacia su fin. Y con qué alegría habría de llegar a ese mar que es el morir, según dice Manrique. Pero eso tú, en tu inconsciencia, no acababas de creerlo. Para alguien menor de veinticinco, la muerte es un invento de viejos. Y contigo no iba. Seguiste tú, el camino del sol, como las flores… Leer más

Dicen por ahí. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Sólo yo tengo potestad para hacer de las historias tres mil cuentos de dudosa eternidad triste o ciento dos indecorosas fábulas con sana memoria. – No te voy a consentir el decoro a mi madre muerta que me viene a visitar en mil razones cada día ni el recuerdo de un padre que tú jamás viste y te supuso argumento de retirada con algarabía. – Sólo yo tengo el cetro de pretendida justicia y no me arengo ante bastonazos de desesperación. Pudiste ser rosa quedándote en cardo borriquero. Y ahora es viraje inusitado el ruido de una ilusión. – Poco… Leer más

Soneto triste. Por Marcelo Galliano

Seremos en un rato ya dos desconocidos, nos paseará el olvido por su amargo sitial y quedarán los sueños tal vez desvanecidos como un hombre sediento tendido en un brocal. No nos darán señales los más nobles espejos (ni el metal, ni los vidrios, ni las aguas de ayer), y cada uno del otro se machará bien lejos y hasta la misma lluvia parecerá doler. Pero luego de un tiempo los relojes cansados ya no darán las horas de los enamorados, de este fuego tan mutuo que sin luz se extinguió . Y quizá una campana nos duela en cada… Leer más