2-¿RECUERDAS?. Por Ariadna

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 . ¿Recuerdas? Teníamos quince años y el mundo en contra. Tú te preocupabas de retorcer con destreza tus largos tirabuzones y yo trataba de ocultar, bajo el chaleco de lana, un impertinente agujero en la camisa. Nos queríamos. Dibujábamos corazones de tiza en las baldosas oscuras de la plaza y, alguna vez, nos rozamos las manos. Qué atrevimiento. Tú, la hija del médico. Yo, el hijo de un pastor de cabras. Un amor imposible en un pequeño pueblo a principios de los años treinta. Inimaginable que ambos caminos pudieran cruzarse. Pero se… Leer más

1-Una historia de viejos. Por Orictolagus

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 Creo que fue por el mes de Enero cuando les vi juntos por última vez. Iban cogidos de la mano, como siempre, y también como siempre discutían en voz alta sobre no sé qué viaje o algo por el estilo. Era enternecedor: tan mayores y aún comportándose como dos críos. Los dos delgados, enjutos, algo encorvados, superando ampliamente los setenta y andando –casi corriendo- hacia su diminuta casa. Aunque apenas los conocía, ambos me saludaban muy educadamente. Él, levantando un mugriento sombrero de color indefinible. Y ella con un “buenos días tenga… Leer más

Te cuento mi sueño. Por Bernarda Enriquez

Querido amigo. Déjame contarte que hoy regreso mi padre, tras una angustiosa desaparición de varios días. La enfermedad de mi padre, mantenía a mi madre ocupada limpiando los descuidos que ella creía intencionados, además de alimentarlo y darle sus medicinas. Al siguiente DIA de una discusión, por manías de él, adquiridas a lo largo de los años, mi padre desapareció, llevando solo consigo la macilenta y carcamal ropa de enfermo. Detrás de un enorme y antiguo trastero azul de lamina, que dividía la diminuta cocina de la recamara, atiborrado de vajillas de múltiples materiales y muñequitas con vestidos de encaje… Leer más

Hoy toca limpieza. Por Mercedes Martín Alfaya

Hoy toca limpieza. Se me acumulan telarañas en el alma, aunque ya no pienso en ti. Llegué a este mundo sin tu arrogancia, sin tu altivez, sin tus ganas de revolverme la vida de forma gratuita, y quiero continuar ligera de equipaje. Mi mundo avanza y cuidaré de él. Encontré la forma de pintar mis días sin esperarte y me compré unos zapatos de cristal muy bonitos. Yo soy la princesa de mi cuento y no te necesito para reinar. Las mariposas revolotean en mi ventana, el sol calienta mi almohada y tengo un horizonte de azahar para mí sola…. Leer más

LA mujer más fea del mundo. Por Felisa Moreno Ortega

El día que conocí a la mujer más fea del mundo entendí que jamás podría olvidarla. Fue una atracción tan intensa, tan brutal que me supuso una conmoción durante meses. Cuando la vi, yo aún no sabía que era la mujer más fea del mundo, eso me lo dijo después, mientras la invitaba a una cerveza. Aquella tarde me sentía desgraciada, pasé por ese barrio buscando perderme, allí siempre encuentras quien te venda una dosis de irrealidad. Me contó que había participado en un concurso de belleza, pero al revés. Como yo no veo la tele no me había enterado… Leer más

Una madre. Por Mercedes Martín Alfaya

Una madre es aquella que nunca está atenta cuando te metes en la ducha y se te apaga el gas. Una madre es aquella que no comprende lo poco que te gusta la crema de espinacas, el que te llame “tesoro” y el que te bese delante de los amigos. Una madre es aquella que te fastidia el día pidiéndote que pongas la mesa cuando estabas a punto de pasar pantalla en tu juego virtual. Una madre es aquella que nunca está en casa para ayudarte cuando vas de fiesta y se te rompe la cremallera del pantalón. Una madre,… Leer más

Como la vida misma. Por Julio Cob Tortajada

Sentado en el parque junto a una zona de juegos me llamó la atención ver una niña arriba de un balancín que con gran maña lanzaba su cuerpo adelante aventurada en su deseo inalcanzable de tocar con la punta de su zapato la rama de un árbol que daba sombra al columpio. Con sus cabellos al aire y las manos en las cadenas disfrutaba sobre un suelo de goma bajo un rectángulo de madera. A su lado, en otro columpio y sentada, una niña muy tranquila que apenas se movía; no así su imaginación envuelta en fantasías -pensaba yo- que… Leer más