La pradera púrpura de caprichos. Por Ernesto Miguel Muñoz Gonzalez

  «Púrpuras las hojas que no ves cuando duermes y verdes las que ves cuando estas despierta. Debes mirar arriba cuando sueñes para poder verlas, orgullosas ellas siempre cayendo con el viento su único cómplice, y tomando a la tierra de reposo. Total si al final son solo minutos de una eternidad, la pradera púrpura de caprichos.»   Ernesto Miguel Muñoz Gonzalez Leer más

sencilloalmenara. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Me gusta la gente sencilla. Mucho. Cuando la tengo delante y la veo moverse, (a la gente sencilla) reírse, levantarse y mirarme, la veo abrazarme, despedirme, besarme, leerme, abrirme, aumentarme… me siento feliz. —Me siento limpia, diría mi yo más oscuro—. La gente sencilla no se preocupa si tu bolso es de segunda mano o de Dior. Ni si vas a Llongueras o te cortas el pelo tú. —Es más, ni siquiera miran si te has pintado (de azul, que es lo que se lleva) las uñas de los pies—. Por eso me gustan tanto… Porque para ellos, lo más… Leer más

Un plato para Espido Freire. Por haddass

  Hoy he asistido a la entrega de premios  del  VII CERTAMEN LITERARIO “ANA Mª APARICiO PARDO” y alli nos encontramos cada año buenos amigos de la literatura con jóvenes escritores que cursan sus estudios de secundaria y participan ilusionados con sus textos. La noticia está en la página principal, pero aquí quiero contaros el menú que nos han ofrecido los alumnos de 1º de restauración y sercicio  que se han encargado de  preparar y servir esta celebración dedicando todos los platos a la escritora invitada:Espido Freire. Leer más

Tengo faena… Por Mercedes Martín Alfaya

Hoy, voy a levantar la realidad para mirar lo que esconde entre sus faldas. ¿Esto para qué sirve…? ¡Fuera!… ¿Y esto?… ¡A la basura! Limpiar la realidad es más fácil de lo que parece: hay que disover las telarañas que empañan los rincones y abrir las ventanas para que pueda entrar el sol. Empeñarme en acumular sentimientos, guardar promesas y apilar recuerdos…, me está dejando sin espacio. ¡Fuera!… Me quedo con lo imprescindible. Voy a pintar el arco iris en las paredes y me compraré un cojín pequeño y blandito para pasar la tarde (dos, por si vienes). Mercedes Martín… Leer más

Amantis. Por Felisa Moreno Ortega

Alquilé el piso por Internet; pleno centro, noventa metros a un precio irrisorio. Entré en la sala de estar y comprendí enseguida por qué ella era la reina de la habitación. Su piel blanca brillaba como los ojos de un felino al acecho. Pura provocación. Me acerqué con recelo y me senté, dejándome acariciar por sus manos de gata invisible. Entonces descubrí el placer, que subía en oleadas negras y calientes como un chocolate dulce y espeso derramado por mi cuerpo, enredado en mi entendimiento. Al principio sólo pasaba allí los ratos libres. Nada más sentarme, caía inmerso en una… Leer más

quereryamar. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Leo un artículo que me conmueve. Que me extrae, de lo peor de mí misma, lo mejor de mí misma: Dejar de querer para empezar a amar… Me perturba tanto que hoy mi blog será un examen para intentar aprobar en el caliente corazón de los humanos. Cuando queremos, somos egoístas porque sólo buscamos lo que deseamos. Pero si amamos, somos generosos porque damos lo mejor de nosotros. Es fácil: Llegas a casa, con el sudor del día en las entrañas y con la frente marchita de ilusión. Como te quiero, te exijo que me abraces y, (por qué no)… Leer más

La Pizza. Por Dorotea Fulde Benke

En otra vida fui masa de pizza. Todavía lo noto cuando intento abarcar demasiados frentes a la vez o tiran de mí para cubrir mentirijillas, disculpas o bulos. Entonces mi cuerpo sólido y macizo se extiende y se vuelve fino y transparente; aparecen fisuras y rotos que no se curan con facilidad a no ser que unas manos hábiles agrupen los flecos y tiras y los vuelvan a integrar dándome un masaje del alma que me sosiegue y fortalezca. ¿Nunca se han preguntado qué siente la masa de pizza cuando vuela encima de la cabeza del pizzero, antes de que… Leer más