La soledad. Por Almudena Aibar Hidalgo

La soledad es una sed que no se puede saciar con cualquier agua. No sirve de nada intentar distraerla o engañarla. La soledad no se deja manipular, no está dispuesta a aceptar sucedáneos, ni compromisos a medias, ni soluciones desesperadas, ni mentiras piadosas, o amantes enmascarados. Puedes engañarte a ti mismo o incluso a los demás, por un breve lapsus de tiempo, pero ella volverá a presionar tu pecho. Al amanecer, un nudo en la garganta no te permitirá gritar a los cuatro vientos que necesitas a alguien en quien creer, en quien poder confiar, en quien refugiarte, a alguien… Leer más

Historias que no puedo contar. Por Mercedes Martín Alfaya

La amiga de mi hermana ya no llora. Se construyó una balsa de olvido contra sus temporales de lágrimas. Sin embargo, padece (la amiga de mi hermana) una dolorosa obsesión por hablar de su tía y sus hermanos; esos a los que admira y odia al mismo tiempo. Los admira (a sus hermanos), porque le dan de comer para que ella no se rompa las uñas, por ejemplo, entre las baldas de un supermercado. Y los odia, porque la relegaron a fregar platos, planchar camisas y recoger sus vómitos de fiesta (esos de los que ella nunca disfrutó). De su… Leer más

El silencio y la bulla. Por María Dolores Almeyda

Teníamos quince años cuando nos separamos. Y además de tener la misma edad, compartíamos gustos idénticos, aficiones parecidas en cuanto a música y literatura, e incluso nos gustaba el mismo chico que nos daba celos a las dos alternando sus salidas con una y con otra indistintamente, el muy canalla. Teníamos treinta años cuando nos volvimos a encontrar. Ella estaba casada, tenía dos niñas, vivía cerca de mí, en otro barrio menos seguro, más hospitalario. Ella tenía una casa llena de ruidos, de risas y peleas infantiles, de silencio confortable con paz de madrugada y de amor bien ganado a… Leer más

Desprendimiento de rutina. Por María Dolores Almeyda

Solo hay que trasladarse un poco más allá, donde se acaba el asfalto, recibir la lluvia, cambiar el aire por la tempestad, pisar los charcos, aspirar el vaho que se levanta de la tierra húmeda, sentir el verde intenso, el negro borrascoso y el fragor de la tormenta que allá es tan diferente, para recibir el impacto de un desprendimiento de rutina espectacular. Hay que probarlo. Hay que estar allí para sentirlo. Hay que ser hija de la tierra para disfrutarlo.   María Dolores Almeyda Leer más

Voy a ser abuela. Por Coscobil Fernández

Abro la puerta, entro en casa. Está sonando el teléfono, corro hacía él. Me malhumoro un poco ya que estoy, con el paraguas, las llaves y con todas las bolsas de la compra, las dejo tiradas en el suelo, tiro el paraguas soltando agua y poniendo el suelo perdido, las llaves al intentar meterlas en el bolsillo también se caen– y refunfuñando digo: ¡ Jo! las 2 de la tarde ¡ sin comida! ¿Quien será ahora? Voy a cogerlo y veo reflejado el número de mi hijo, como siempre, me ha dado una gran alegría. Sea la hora que sea… Leer más

Vuelo al sur. Por María Dolores Almeyda

Soy un pájaro. No me andaré por las ramas, y aunque parezca que hago un chiste, la verdad es que no estoy para bromas. Contaré con brevedad mi historia porque creo que merece ser contada. Aunque lo advierto desde ya, le falta el final. Soy provisor. Un pájaro previsor. Será como si estuviese haciendo mi testamento. Me he creído mayor para independizarme de mis padres y he tomado la autovía que lleva al sur. Viajo solo, con pocas plumas, ligerísimo de equipaje. De vez en cuando me paro en algún sitio, pico algo para matar el hambre y continúo volando…. Leer más

losmayores, esosqueavecesfusilamos. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Llega tarde. Ya están todos cenando. Se llama Lucía pero quiere que la llamen lu. Se sienta en la mesa con desgana mientras grita en voz alta: vaya mierda de comida, otra vez lentejas… Os cuento la escena: Su padre, cansado, y por sus ojos gateando el semen de la ira que se ha vaciado antes de llenarse. Su madre en la cocina, con el pelo lleno de rulos y de nostalgia. Su hermano pequeño echándole ketchup a las legumbres para matar el sabor auténtico de la verdura. Y el más importante de la escena: su abuelo. Con ochenta y… Leer más