Escena de celos. Por Juan F. Ballester Palazón

 05-Urrutia\'s_Lover_-_Escenas_de_celos_(clips).mp3    Cometió la osadía de agrupar en un libro diferentes poemas que hablaban de mujeres diferentes, de amantes y de amigas y de novias incluso, de Lauras y de Antonias y de Merches y Anas. Y luego sucedió que llegaron los celos, las disputas. Patricia, muy ufana, mostraba sus metáforas, Luisa le respondía con dos sonoros versos pareados, mientras Marta, al acecho, se agrupaba el cabello en perfectas estrofas. «Yo fui el primer amor», declaraba Paquita instalada en un trono de juveniles versos. «Yo le hice madurar», replicaba Almudena encaramada al borde de un par de alejandrinos. «A mí me… Leer más

El último templario. Por Brisne

?? Cuando lo vi, sentado, feliz, riendo con sus amigos, le habría roto el cuello allí mismo. Él, Pepe Millán, el gran escritor que había robado mi idea y la portada de mi libro y yo, pequeña aspirante a escritora cruzando por casualidad por el paseo de mi pueblo, mientras él reía a carcajada limpia entre amigos que le adulaban y le hablaban del magnífico último libro que había publicado. -¡María! -gritó divertido -Hola Pepe-le dije torciendo el gesto -Anda, siéntate -Tengo cosas que hacer -Mujer, siéntate y cuéntanos la divertida historia de tu libro. En ese momento, hubiese cogido… Leer más

Pensamiento I: Amar o morir. Por María del Mar Hermoso

? Sólo cuando cae la noche me doy cuenta de que no hay ningún refugio al que huir. El brillo de tus ojos al mirarme fue el reflejo de las estrellas fugaces que, justo antes de morir, dan un último resplandor, un último intento de aparentar que, lo que pudo haber sido y no fue, en realidad, sí existió. Y es entonces cuando siento la soledad del amante. La estela fugaz desaparece. Y, después, nacida la desnuda oscuridad, mi único espacio real, desprovista ya de su disfraz de luz y de mi antifaz de ilusión, se presenta ante mí, victoriosa:… Leer más

Alegoría. Por Por Sekioz

  pseudoproblemas por cercanía pseudovidas por lejanía   -Como has crecido…ahora eres más alto que yo. -No; estoy de puntillas. -Mientes-aclamo al bajar y subir de nuevo la cabeza. -¿Como lo sabes si, separados por unos pocos centímetros, cuando me miras a los ojos no sabes si lo estoy, y cuando me miras a los pies, mi altura desconoces? -Porque ahora puedo ver el conjunto sin esquizofrenias partitivas-proclamo alejándose de mis latidos, respiración y sudor. «Sí, ahora ves globalmente; pero no sientes localmente», quise decirle…. *** La imagen es del «El proceso», de Orson Wells. Sekioz Blog del autor Leer más

Sujeto a tu rumbo (Incertidumbre). Por Joel Sierra

Cuando descifrar tus pensamientos es torturarme con mis dudas. Cuando saber cuáles son significa el mayor desorden de las tuyas. No sé si lo que necesito es saber o no saber, saltar o permanecer. No sé cuál es la mejor opción, bajar la cabeza o la mirada mantener. Cuando me hablas de un futuro incierto por causa de este presente. Cuando por debajo de la mesa te digo lo que te diría claramente. No sé si lo que siento es miedo o curiosidad o miedo a la oscuridad. No sé si en la locura que dices que mueve el mundo… Leer más

Sátira y profecía. De Jacques Bouveresse

? Las sátiras despiadadas de Kraus a los periódicos se relevan proféticas. El libro A pesar de vivir en la época del auge de la cultura vienesa, Karl Kraus (1874-1936) nunca se reconcilió con su tiempo. Desde Die Fackel, su crítica a los medios fue tan productiva como implacable. Veía en los periódicos la muestra más descarnada de los intereses políticos y económicos que, con el poder de su lenguaje anestesiante, creaban una escuela de banalidad, conformismo, sentimentalismo y finalmente del belicismo que conduciría a los desastres de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Jacques Bouveresse trata en profundidad diversos… Leer más

Liro en la sombra de tu flor. Por Germán Gorraiz Lopez

? Esta noche me dejaré atrapar en tus tules, ascenderé a tu cuerpo desde mi valle, extraviaré la mirada por tu océano lechoso y naceré …, naceré de nuevo para el amor. Dejaré atrás los latidos de mi corazón impaciente, volaré raudo por tus escalas de silencio, deshojaré el arco iris de tus ojos y vestiré…, vestiré de nubes irisadas tu azul desnudez. Me detendré en la orilla de tu boca, me perderé en tus escorzos, refractaré las olas de tus senos y desataré…, desataré los brotes de tu deseo. Alborotaré la armonía de tus caderas, te encumbraré hasta mi… Leer más