Como las gotas de lluvia caen en el mar. Por María del Mar Hermoso

Relato: EL RESTO DE MÍ Capítulo 1. -¿A nombre de quién está la reserva del hotel, por favor?, preguntó Rafael, el recepcionista, con su voz cálida y amable. – Soy Demi, ¿no me recuerdas, Rafael? La señorita Demi Otser. Al oír la voz tantas veces escuchada, el recepcionista subió la mirada y sonrío. – ¡Qué alegría verla con nosotros un año más! – y se abrazaron – ¿Y su hermana, la señorita Alexandra Studer, no viene también? – No podrá acompañarme este año. Está de viaje humanitario en África con Medicus Mundi, forma parte de los médicos españoles que atienden… Leer más

En la cola del paro. Por Paquita Dipego

Ayer mañana, en la cola del paro, cosida a mi Currículum, mutilado y breve, ya desprovisto de toda dignidad, andaba yo fuera de lugar.   Los empleados arrastraban en ruinas el hastío de las horas en sus mesas numeradas de hermetismo, ante sucesivos despropósitos.   Mi piel no encajaba en el ambiente, toda mi yo lucía vulnerable.   Todavía no entiendo, cómo no me detuvieron por introducir material peligroso sin declararlo previamente. Dentro de mi bolso atesoraba, como siempre, un buen libro de poemas. Esta vez era de Raquel Lanseros.   ?Paquita Dipego Leer más

Esencias del ser. Por Germán Gorraiz López

Amanecer… sólo amanecer. Acariciar la luz, humedecer la brisa, alborotar la hora en calma y despertar…. despertar amaneciendo. Ser nieve… humedecer los ojos en la luz helada, blanquear el alma en la hora nevada… ser nieve en la mañana. Atardecer… ausentarse del alma suspendida la hora, hundirse en la nada y agonizar…, atardecer agonizando. Ser silencio…, no despertar la ilusión de la hora dormida, resistir la soledad y amarrarse al dolor… ser silencio en la hora anochecida. Ser tristeza…, sentir la melancolía de la noche inundado el corazón de soledad, paladear el silencio de la hora y encerrarse…, encerrarse en… Leer más

La complicidad de fumar. Por Rodolfo Naró

Fumar ayuda a pensar, a imaginar y crear. Quita el estrés, atenúa la soledad y el miedo. Nos hace crecer y sobre todo nos hace compañía. Pero yo no fumo y nunca he fumado. Ese vicio, que se adquiere en la pubertad, como beber alcohol, me llegó tarde. Tampoco me gusta la cerveza. Ambos son rituales de iniciación a la vida adulta, porque nadie puede negar que el primer trago y la primera calada, no son chocolate, saben horrible, son vomitivos, causan mareo, revuelven el estómago y sólo nos acostumbramos a ello por pura terquedad, por pertenecer a un grupo…. Leer más

La habitación oscura. Por Sekioz

  Depurada puesta en escena, por parte de RafaelDarro, de este monologo o delirio, en donde emerge la voz en off del loco (¿o el cuerdo?) tras la angustia del hombre común, que se deja disuadir por esa conciencia ajena que predice su demencia. El texto en cuestión esta incluido en la colección de relatos: ¿Tú aún puedes dormir?, primera parte de la saga «Transición» Sekioz Blog del autor Leer más

Piscis. Por Betty Badaui

Soy fluctuante, indecisa, temerosa, esquiva, apasionada en el amor, huidiza ante el peligro, voluptuosa, tímida, creadora, fabuladora. Complazco y no complazco. Río cuando quiero llorar. Dos peces me tironean con su cordón plateado… ¿Me podrás explicar mi amor cómo te enamoraste de mí? BETTY BADAUI Rosario-Argentina BLOG de la autora Leer más

Hoyeslunes. Eso,loslunes… para que os gusten. Por Yolanda Sáenz de Tejada

? Hoy es lunes. De niña, nunca me gustaron los lunes. De joven, tampoco. De adulta, los lunes me restregaban su amenidad en las entrañas. Me gritaban —con esa cadencia de calendario podrido— hola, jodida currante, ya estoy aquí… De mayor (bueno, cuando era abuelilla), comenzaron a gustarme los lunes… Cuando aparecían por la mañana yo los esperaba en pelotas y los ahorcaba para licuarlos con el anticoagulante que me chutaba. Y, sin que mis hijas me vieran, mezclaba toda mi vida: el lunes, el sintrom y el café prohibido. Cuando fallecí, lo hice en lunes. Y lo mejor: ahora… Leer más