Lección para escribir un soneto. Por Marcelo Galliano

                                  (A María Luisa Nuñez) Me preguntaste cómo hago un soneto y yo no supe bien qué contestarte, no tengo muchas ganas de engañarte, siento por ti, mujer, mucho respeto. Esto que tantos consideran reto, tan simple es… que casi no es un arte… dejas fluir la pluma a cualquier parte, ¡no es preciso espaldar y menos peto! Nada de sacrificio María Luisa, el verso brota… nace de la nada como mera extensión de tu sonrisa, y como un ave siempre enamorada la musa acudirá presta y sin prisa y dará esta lección por terminada. Marcelo Galliano Blog del autor. Leer más

La Esteban y La Sklodowska. Por Ana Mª Tomás

Tiene nombre de tenista o de modelo polaca. Y lo es, no tenista, pero sí modelo. Un modelo a seguir. No exactamente respondiendo a la idea que muchos tienen de la mujer a la que le sigue el calificativo de “modelo”, pero, sin lugar a dudas, todo un ejemplo y una mujer de cuerpo entero. Ya se hizo una película de su vida, como ahora quieren, o han hecho, con la vida de “la” Esteban. El director de la película basada en la Sklodowka fue Mervyn LeRoy y resultó todo un éxito logrando siete nominaciones a los Oscar. Claro que,… Leer más

Para, cabeza, para. Por Verónica Victoria Romero Reyes

Para, cabeza, para el giro de idea incesante, no permitas que el corazón se rompa como potro, galopante, por querer saltar el obstáculo baladí. Te reconozco que me dominas, me hieres, me procuras tambaleo y el Verso magno me conminas. Todo lo vería en claridad si no fuera por ti. No voy a ser semental de tu rejoneo. Pero no me amargues la mirada en mis ojeras de niña y mujer prendida, no me borres el sentir tan mío de algo que nunca fue de nadie… Pero que fue mío, sin saberlo su alma, fue mío, mío, mío… ¡Mío! Para… Leer más

A veces. Por Yolanda Sáenz de Tejada

A veces, cuando paseamos y me apresas por detrás, con la caricia experta que se ha aprendido -de memoria- el camino de mis vértebras, aprieto los ojos con fuerza para no perder la belleza del gesto: tu mano sobre mí. A veces, después de tantos años, también me cuesta. Pero hoy, cuando me has apartado a un lado de la carretera porque venía un coche y tus dedos (de paso) me han navegado dentro del sujetador, me ha corroído el placer. Y me ha gustado imaginar todos los aullidos que me quedan por gozar contigo. Así, –repitiéndome– la vida es… Leer más

El maestro de Petersburgo. Por Brisne

«Le da la impresión de que es un precio enorme el que ha de pagar. Le pagan muchísimo dinero por escribir libros, dijo la niña, repitiendo lo que había odio al niño muerto. Lo que ninguno de los dos alcanzó a decir fue que a cambio había de entregar su alma.» En el maestro de Petersburgo, Coetzee nos enseña a un Dostoievski que vuelve desde Dresde, dónde había emigrado acosado por las deudas, a Petersburgo, ciudad dónde residía su recién muerto hijastro. Es un recorrido por la ciudad y las vivencias de Pavel, se aloja en la misma casa, mantiene… Leer más

Me traspasa la luz. Por Carlos Gargallo

Los días son punzadas y el clamor de las palabras pespuntean este corazón como si un millón de rosas dejaran sus espinas en el camino. Solo quiero poder sentir la primavera en un invierno cualquiera. El brazo donde asirme, la canción que me traiga a la vida, una razón para existir, dos labios cálidos y rojos, la brisa con azahares en el cabello, cortarle las alas a la tristeza, entender al fin que solo el amor y nada más que el amor renace para salvarnos. Carlos Gargallo (c) De su libro: El silencio imaginario Blog del autor Leer más

Aprendiendo el oficio. Por Maribel Romero Soler

El padre esperaba en las inmediaciones de la casa, apostado bajo un sauce que se levantaba junto al río. —¿Esto es el botín? ¿Un mueble viejo? —preguntó al hijo, al que aleccionaba en el difícil y arriesgado oficio de ladrón. —Los dueños lo tenían encerrado en un armario bajo llave, he pensado que podría tener un gran valor. El padre examinó la mesita de noche con la pericia de un anticuario. Se trataba de un mueble de madera maciza con patas torneadas y un fino labrado en el frontal de los dos cajones. Posiblemente un recuerdo de familia de suma… Leer más