No quedaban libros… Por Mar Solana

No quedaban libros, ni personas que los escribieran. Se quedaron atrapados en una inmensa maraña de megas, bits y redes. Lo llamaban internet. No quedaban libros. Los E-books los amontonaban en guetos antes de ser deportados para su exterminio. El sol ya no salía por la cantidad de humo que desprendían las hogueras. No quedaban libros. La gente corrió en avalancha para comprarlos todos. En apenas unos meses, destronados por el libro digital, triplicarían su valor como auténticas perlas. No quedaban libros. Los habían empaquetado y envasado los Triturators Papelis, una nueva raza que poblaba la tierra…eran su alimento principal…. Leer más

Queridos niños. De Juana Cortés Amunarriz

El libro Extracto del libro de relatos QUERIDOS NIÑOS, de la escritora Juana Cortés Amunarriz, Premio Ciudad Alcalá de Narrativa 2009. Era el tiempo de las ranas en el estómago y las culebras amenazando nuestros genitales. El tiempo de correr hacia ninguna parte, de los raspones en la rodilla, del desafío constante. Nos encontrábamos detenidos, rodeados de deseos inciertos, de perspectivas congeladas. Nos preguntábamos, ¿qué quieres ser de mayor? Y fantaseábamos porque el futuro era impredecible y poético, y sin embargo nos producía escalofríos. Era el tiempo de matar dragones, fumar cigarrillos compartidos y saltar en los charcos. La realidad… Leer más

La sinfonía de mi vida. Por Platt

Era de noche. El aire se reía entre las lenguas verdes de los sauces. El río se desliza, entre murmullos, lento. La sinfonía de la noche da comienzo: las ranas, los grillos y lechuzos y el clop-clop del salto de los peces y a su orilla, callada, voy pensando. En el desfile de mis pensamientos sueltos, tu imagen, viva, hecha de añil, de aire, de ruido y de cauces salta y ríe y se esconde y llora… Y el que salta es mi cuerpo y el que ríe es mi eco y se esconde mi alma a llorar tu recuerdo…. Leer más

UNA VISITA A ISLA NEGRA. Por Pilar Alberdi

Dos casas tenía yo ganas de conocer algún día: la de Pablo Neruda en Isla Negra, y la de Jorge Manrique en Lanzarote. De ambas tenía recortados artículos de periódicos donde venían las fotos. Eran como el sueño de unos habitantes intrépidos. Aquellas hojas las conservé conmigo como si fueran tesoros: en esas casas, unas personas habían puesto sus mejores logros. No supe luego en qué momento de mi vida dejé de verlas, en qué mudanza se perdieron aquellos papeles del color de la cera por el paso del tiempo. Pero un imprevisto viaje nos llevó a Ernesto y a… Leer más

La cortina. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Entraba despacio en la ducha y el plástico (de cortina barata) se abrazaba desesperado a mi piel. Las gotas de agua corrían por mis pecas y mis rodillas mientras yo, niña grande, soñaba… La cortina se enamoraba de mí cada mañana y se revolvía entre mis brazos callados, luchando (aliada del agua) por impedir que agonizara aquel precioso encuentro. Hoy, has llegado suavemente, sin esperarte, y me has abrazado por detrás, bañando tus manos en el agua que galopaba por mi espalda. Hoy, le he sido infiel a la cortina. Yolanda Sáenz de Tejada Colaboradora de esta Web en la… Leer más

Diario de una puta. Por Susana Álvarez

A veces sueño que soy una princesa de un lejano y exótico país y, justo en ese momento, abro los ojos y me encuentro con la cruda realidad de estar a cuatro patas sobre este viejo camastro mientras el baboso de turno se aplica en su clase de griego. Soy puta. No porque lo haya elegido sino porque no me ha quedado otro remedio. Además soy una puta barata. Una puta rastrera. Una puta de esas que cualquier hijo de perra por diez euros, estrella contra la desconchada pared del callejón más próximo mientras se dedica a todas las barbaridades… Leer más

Los últimos pobladores del planeta. Por María Dolores Almeyda

Y si hemos de morir unos antes que otros, y en días, meses, años o milenios deberá quedar la tierra vacía de esta presencia humana, qué sistema, qué condena, qué pena nos llevará al patíbulo?.. Moriremos por cientos, por docenas de miles, por pueblos, por edades, por tribus y por etnias… Tal vez por clases sociales. Tal vez por muertos de hambre, o de pena o de cansancio, tal vez por aburrimiento. Todo será una condena. Ni por sida ni por cáncer. Primero caerán los marginados y sin techo. (Nadie repara en el hecho de que caigan como moscas). Después,… Leer más