La alargada sombra de la duda. Por María José Moreno
Sabía con total seguridad que existía otra. Si me preguntaran el momento exacto en que lo advertí, no podría decirlo. Fue una sonrisa a destiempo, un beso innecesario, una pregunta sin respuesta, un silencio…Nada era igual entre nosotros. Nuestro amor siempre sincero y entregado se convirtió en una rutina opresiva que ninguno podíamos controlar. De reojo, le observaba nervioso coger el móvil cuando le llegaba un mensaje y al instante, una explicación no pedida. —De la oficina, que no encuentran unos informes. —¿Qué vas a hacer? —Nada. Que se la apañen como puedan. Ya estoy harto de ser el que… Leer más
