Tus manos. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Me gusta encender, después de cocinar, una vela de vainilla en la cocina (mata el olor a pasado y a comida). Hoy, que he cocinado tus manos, he encendido dos (olía demasiado a ti). La punta de tus dedos estaba deliciosa, he chupado todos los versos que se escondían en ellas. Pero también, —y esto duele— he chupado tus miserias… Por ejemplo, que nunca dejas propina en los restaurantes y que a los que piden en las calles, les gritas (ahora, sin manos, quizás tengas que pedir tú). Y que cuando vuelves borracho a casa, pegas a tus hijos y… Leer más

No quedaban libros… Por Mar Solana

No quedaban libros, ni personas que los escribieran. Se quedaron atrapados en una inmensa maraña de megas, bits y redes. Lo llamaban internet. No quedaban libros. Los E-books los amontonaban en guetos antes de ser deportados para su exterminio. El sol ya no salía por la cantidad de humo que desprendían las hogueras. No quedaban libros. La gente corrió en avalancha para comprarlos todos. En apenas unos meses, destronados por el libro digital, triplicarían su valor como auténticas perlas. No quedaban libros. Los habían empaquetado y envasado los Triturators Papelis, una nueva raza que poblaba la tierra…eran su alimento principal…. Leer más